Con una progresión clara y constante, Yugoslavia se había convertido ya en una de las grandes potencias baloncestisticas del momento y lo había hecho gracias a un trabajo planificado y que no solo se había limitado a lo deportivo. También en lo organizativo, el basket balcánico había ido sumando peso mundial de mano de la figura de un Boris Stankovic que comenzaba a labrar su extensa carrera en los despachos. Respaldado por los éxitos de la década de los 60 y buscando conmemorar el 25 aniversario de la federación yugoslava, Stankovic consigue que el comité de la FIBA conceda la celebración del primer mundial que ha de disputarse fuera de Sudamérica al país de Tito. La decisión termina por revelarse de lo más acertado, ya que por primera vez el mismo se ve ajeno a las disputas políticas, su organización es modélica e incluso se consigue, al fin, disputar en su año natural. Por si fuera poco el nivel deportivo también resultaría francamente alto y acabaría por desembocar en el primer oro de una Yugoslavia que se presentaba en Ljubljana con el bagaje acumulado de tres platas consecutivas en los mundiales de Uruguay, juegos de Mexico y europeo de Nápoles (amen de obtener el mismo metal en el mundial del 63 y los europeos del 61 y 65). Al igual que en las ediciones anteriores, el anfitrión pasaba directamente a la liguilla final que habría de disputarse en Ljubljana, mientras que el resto de equipos quedaban encuadrados en tres grupos que habrían de disputar sus partidos en Split, Sarajevo y Karlovac (quedando Skopje para la fase de consolación). Sin mayores sorpresas, URSS, USA y Brasil lograron su pase como invictos (con más apuros por parte carioca ya que necesitaba de una doble prorroga ante Italia…aunque con trascendencia menor ya que se clasificaban dos equipos por grupo y no se arrastraban los resultados). La primera fase dejaba otro dato significativo: la presencia de Australia. Pese a no ganar ningún partido, la selección que lideraba el histórico Lindsay Gaze (padre de Andrew… y cinco veces olímpico en su doble faceta de entrenador y jugador), venia a ratificar el aspecto global del torneo ya que con su debut, por primera vez los cinco continentes se veían representados en un mundial. Como decíamos, Yugoslavia había acumulado nada menos que 6 platas en la década de los 60 lo cual daba a entender que su candidatura a organizar el mundial venía refrendada por un convencimiento de que este podía ser el paso definitivo. La conjunción de la excelente generación de los Daneu, Korac y cia con los nuevos valores que lideraba Cosic parecía presagiar el mejor de los destinos. Sin embargo unos meses antes del torneo, la desgracia se cebaba con el mundo del baloncesto, y más en concreto con una de sus grandes estrellas, un Radivoj Korac que fallecía en accidente de coche en el regreso de un partido amistoso de la selección. Ala pivot zurdo, de indudable talento ofensivo, Korac había sido clave en los éxitos del OKK Belgrado, había rendido con excelencia en la lega y en la selección y dejaba en los anales uno de esos records poco menos que intocable, al anotar 99 puntos en un partido de la Copa de Europa ( record aun en la principal competición de clubes europea…años más tarde en la copa Korac, tercera competición continental y bautizada así en honor al gran Radivor, Zdenko Babic se iría hasta los 144)
Con todo Yugoslavia se plantaba en Ljubljana como la gran favorita tanto por su nivel deportivo como por el fabuloso ambiente que se respiraba en la pista: la recientemente clausurada Sala Tivoli. Situado en el borde inferior del precioso parque Tivoli, la “Hala Tivoli” había visto la luz en los primeros meses de 1965 tras dos años de denodados trabajos liderados por el arquitecto Marjan Bozic quien a su vez recogía una idea del genial e inclasificable Stanko Bloudek. De biografía más propia de un falso documental al estilo Cravan vs Cravan, que de un personaje histórico todo lo que se diga del gran Bloudek suena a exageración… y se queda muy corto. Pionero de la aviación eslovena, vivió a caballo entre Praga, Ljubljana, Viena y Budapest, construyendo aeroplanos y artilugios imposibles adelantados a su época. Amigo de Lenin, Kafka( dicen que de su mente surgió el primer esbozo de la maravillosa “Un artista del hambre”) o Conan Doyle… su inquietud vital le llevo de los cielos al asfalto introduciéndose, o más bien creando, la industria automovilística eslovena, mientras se convertía en un deportista total: futbolista, campeón de patinaje, tenista y , sobre todo, constructor: pistas de esquí, de tenis… hasta la llegada de la segunda guerra mundial, donde su ingenio viraba a la construcción de armas y refugios para los partisanos, lo que le llevo a las cárceles nazis de la por entonces llamada Eslovenia del Norte. Tras la caída de la bestia fascista, Bloudek ingresaba en el COI a la par que comenzaba a esbozar la que con los años sería la sala que habría de ver por primera vez a la selección Yugoslava de baloncesto subirse a lo más alto de un cajón mundialista, y aunque nunca llego a verla terminada un busto en su honor sigue presidiendo la subida al viejo pabellón.
El pabellón ya había sido sede de los partidos europeos del Olimpija Ljubljana (gran papel en la copa de Europa del 67 y la Recopa del 69), del mundial de ping pong e incluso de un multitudinario concierto de Louis Armstrong. Centrándose en lo deportivo, Yugoslavia arrancaba la liguilla final pasando muchos apuros ante una Italia, donde Recalcati ponía la dinamita exterior y Dino Meneghin la fuerza interior, aunque finalmente los 29 puntos de un enorme Cosic acababan por certificar el triunfo local por 66-63. Tras el alivio plavi, las noticias para los organizadores no podían ser mejores y la que a priori se presentaba como su gran rival, la URSS, caía en un dramático encuentro ante Brasil. Liberada así de la presión, Yugoslavia continuaba su camino aplastando a los propios cariocas y venciendo con solvencia a Uruguay y Checoslovaquia. De entre el resto de favoritos, los resultados se cruzaban de tal manera que USA vencía a la URSS, pero caía ante Italia y esta a su vez caía ante la URSS y un Brasil, que también mordía el polvo con los checoslovacos… De esta manera se llegaba a la penúltima jornada con un Yugoslavia-USA decisivo en el cual una victoria balcánica daba matemáticamente el título a los de Zeravica…y estos pese a algunos nervios iniciales no fallaban para cerrar con un 70-63 el primer oro de su historia. En la ultima jornada se repetía el doble enfrentamiento de la edición anterior, con unos apáticos yugoslavos cayendo ante la URSS que se llevaba el bronce y un Brasil que volvía a doblegar a una UsA que pasaba de su virtual plata a un decepcionante cuarto puesto. Desgraciadamente el jubilo yugoslavo duro muy poco, ya que apenas transcurridos tres días desde la finalización del torneo, uno de los artífices del éxito, el pivot Trajko Rajkovic fallecía de un paro cardiaco. Rajkovic campeón liguero en tres ocasiones con el OKK Belgrado, compartía en cierta forma destino con un Radivoj Korac con el que había coincido en sus dos ultimas ligas y en la lega italiana donde, curiosamente, se habían sucedido como los respectivos máximos anotadores (Rajkovic en el 68 con el Livorno y Korac con el Padova en el 69)
Buscando contentar a la ultima de las grandes potencias sudamericanas del momento, la Fiba otorgaba la organización del quinto mundial de la historia a un Uruguay (aunque como curiosidad cabe destacar que la fase final de consolación se disputo en Argentina), que, en principio, se prestaba a recuperar el orden natural. Sin embargo de nuevo la política se cruzaba en el camino, y la celebración de las elecciones generales aconsejaba a los organizadores a retrasar unos meses el inicio de un torneo que se veía desplazado a los meses de Mayo y Junio de 1967. La primera consecuencia del aplazamiento llego en forma de crudo invierno, con temperaturas varios grados bajo cero e imágenes curiosas en las que los jugadores reservas aguardaban su turno ataviados con gruesas mantas. Por si fuera poco, la llegada de la fase final en Montevideo aumento la percepción climatologiíca al pasar a disputarse los partidos en el enorme pabellón de Montevideo, popularmente conocido…como “el frigorífico”, versión charrua de la mítica Nevera estudiantil. Pero la ola de frió también deparo imágenes ilusionantes, como la de los delegados federativos de USA y URSS que en plena guerra fría, valga la redundancia, no dudaron en compartir manta en el palo presidencial mientras contemplaban el partido que dirimían sus dos selecciones y que terminaría por ser uno de los más calientes del torneo. Y es que como no podía ser menos en aquel gélido ambiente, la URSS se encontraría como pez en el agua y terminaría llevándose su primer mundial de una manera de lo más ajustada, y con él la primera copa de oro de la historia, un trofeo forjado en Egipto y que llegaba a Montevideo en medio de unas medidas de seguridad desconocidas hasta la fecha. Ciñéndose a lo meramente deportivo, la liguilla final se iniciaba con expectativas de enorme igualdad y con varios candidatos claros a las medallas, que comprendían desde la local Uruguay que debutaba en el mundial en esta liguilla, a las tres selecciones invictas en la primera fase (USA, Brasil y URSS) e incluso a una Yugoslavia que parecía dispuesta a dar lo mejor en el momento oportuno. Comenzada la liguilla, la candidatura local pronto se venía abajo ya que los uruguayos comenzaban su andadura con dos derrotas ante Brasil y Argentina dentro de una cierta igualdad, y una tercera aplastante ante una gran USA. Por su parte, amen de cumplir algún que otro trámite, yugoslavos y soviéticos vencían por 4 y 3 puntos a los brasileños. Con estas premisas el enfrentamiento en la sexta jornada entre la URSS y Usa comenzaba a tomar tintes definitorios…deparando un partido lleno de polémica, con amago de retirada de los jugadores de Gomelsky incluida, que se resolvía por un apretado 59-58 para los norteamericanos gracias a una canasta final de Mike Barret. Dirigidos por Hal Ficher, los jugadores estadounidenses parecían postularse como los principales candidatos al oro, pero apenas dos días después de su agónica victoria ante la Urss, vivían la otra cara de la moneda y en otro final dramático caían por 73-72 ante una Yugoslavia que liderada por los 26 puntos de Ivo Daneu permanecía como única invicta. Los de Zeravica parecían lanzados a por el oro y sin embargo, y rememorando fantasmas pasados, en la penúltima jornada caían ante un equipo anfitrión que sumaba así su único triunfo por un pirrico 57-58. De esta guisa, la jornada final deparaba dos interesantes duelos, en el primero Yugoslavia y la Urss se enfrentaban con una sola derrota en su casillero y en el segundo Usa y Brasil hacían lo propio con una y dos respectivamente. Con la casi unánime opinión de que Usa vencería a Brasil, el Yugoslavia-URSS se presentaba espectacular, ya que una victoria plavi les daba el oro, mientras que una de los soviéticos haría que estos dependieran de los brasileños para lograr el primer puesto del cajón. Con una defensa de libro, de la que solo se salía un Daneu autor de 23 puntos, los de Gomelsky borraban a una Yugoslavia que mostraba su peor cara del torneo y terminaba por caer por 71-59. Con este resultado, USA afrontaba el ultimo partido con la certeza de que si vencía se llevaba la medalla de oro, pero que si perdía caería al cuarto puesto… como así acabaría siendo. Superados por la presión y con un ambiente abiertamente hostil del publico, los jugadores estadounidenses, jamás encontraban el ritmo de partido y se iban ya al descanso con una desventaja de 11 puntos, que auguraba el definitivo 80-71 a favor de Brasil, que daba el oro a la URSS y el bronce a los propios cariocas.
Si bien la tercera edición mundialista debía celebrarse en 1.958, el retraso de las instalaciones chilenas hizo que su disputa se dilatara hasta los primeros días de 1959. Pese a ello, el flamante pabellón de Santiago, que ya había sido proyectado para el mundial femenino de 1953, tampoco llegaba a tiempo, provocando, pese al disgusto de los dirigentes de la FIBA, el que los encuentros se disputaran al aire libre en campos de fútbol. Si bien ello supuso un atraso en el funcionamiento del torneo, al menos sirvió para que se batieran todos los records de asistencia con más de 30.000 personas por noche. En cambio otra de las medidas de la organización habría de revelarse como un éxito, y no fue otra que la diversificación de las sedes (Valparaíso, Antofagasta o Temuco pudieron gozar de baloncesto en directo).
Pese a lo cuestionable de la ubicación de los partidos, habría de ser otra polémica la que marcara el sino del torneo, y, de nuevo, tenía que ver con la política: Tras su ausencia del mundial anterior por el problema de los visados, la URSS llegaba a Chile como una de las grandes favoritas, ya que no en vano era la vigente campeona europea y subcampeona olímpica. Junto a los soviéticos, otro equipo del bloque del Este, Bulgaria, era de la partida…compartiendo consigna con sus “aliados”, el no jugar ante Formosa. Tras la guerra civil de 1949 y la consiguiente proclamación de la Republica popular China, el régimen dominado por el partido nacionalista chino (el Kuomitang) encontró refugio en la isla de Taiwan, donde ha permanecido hasta hoy en día bajo la auto denominación de Republica de China (reconocida como tal en la actualidad por algo más de 20 países). Clasificados por segunda edición consecutiva, la fiba obligaba a que jugaran bajo la denominación de Formosa/Taiwan, pese a lo cual lucían en sus camisetas el nombre de China…algo que el bloque comunista rechazaba, de tal manera que la URSS y Bulgaria anunciaban que se negarían a jugar ante los taiwaneses. Intentando evitar el escándalo, William Jones colocaba el enfrentamiento de soviéticos y búlgaros con Formosa en las dos ultimas jornadas, con la esperanza de que con la presumible medalla en el horizonte no cumplieran su promesa.
En lo deportivo el torneo había discurrido a muy buen nivel deportivo y competitivo. Por primera vez se superaban los 100 puntos (102 de la URSS en la jornada inaugural ante Mexico…luego superados por los 103 de USA ante la republica Arabe) e incluso la primera fase gozaba de una igualdad inesperada con la URSS y Brasil superando su grupo en un triple empate con Canada. Ya en la liguilla final, las victorias ante Brasil y Usa (espectacular 62-37) ponían a la URSS a las puertas de un oro de que solo les separaba una victoria ante Formosa. Coherentes hasta el final, los soviéticos no acudían al partido haciendo estallar el escándalo y provocando la indignación de los espectadores, que en su lugar veían como Brasil superaba a USA. Jones y sus delegados se reunían y decidían condenar a soviéticos y búlgaros (que en la ultima jornada repetían acción) a las dos ultimas posiciones…pero respetando sus resultados, de tal manera que el Chile-Brasil de la ultima jornada abría de decidir el medallero. A los brasileños les bastaba una derrota por 12 puntos… que no necesitaba ya que de la mano de Vladimir Marques y Amaury Pasos, los cariocas aplastaban a los anfitriones, a la postre bronce, por un claro 73-49. En Moscú, la selección de la URSS era recibida como campeona e incluso se edito una edición filatélica conmemorando el título…pero para la historia quedaba el definitivo oro brasileño.
PEQUEÑO MARACANAZO, POLEMICA Y UNA SELECCIÓN DEMOCRATICA
Finalizada la primera edición mundialista, la FIBA había decidido otorgar a la ciudad brasileña de Sao Paulo la organización del próximo mundial, siendo así participe de la conmemoración del cuarto centenario de su fundación. Sin embargo, los problemas con la construcción del nuevo pabellón y el escaso interés de las autoridades locales, terminaban con el mundial de 1954 en Rio de Janeiro, en concreto en el mastodontito pabellón “Maracanazinho” situado en las inmediaciones de su homónimo futbolístico. Superados los problemas arquitectónicos, el siguiente escollo para el desarrollo normal del torneo llego de la mano de la política del gobierno brasileño contrario a la concesión de visados a los países del bloque comunista, lo que derivaba en la ausencia de la URSS, Hungría (oro y plata en el eurobasket del año anterior) y de Checoslovaquia (4ª). En cambio, la habilidad diplomática de Tito y su progresivo distanciamiento de Moscú propiciaba la presencia de una Yugoslavia, que si bien había mostrado progresos (6ª el año anterior en el eurobasket), aun distaba de ocupar el lugar que la historia le tenía reservado. Pese a esta condición modesta, los “plavi”, dirigidos ya por el mítico Aleksandar Nikolic, serían los protagonistas de uno de los momentos clave de este mundial. El 3 de Marzo, en lo que a priori parecía un duelo desigual, los balcánicos se enfrentaban a la potente Uruguay del gran Oscar Moglia, vigente bronce olímpico (que habría de repetir cuatro años después), pese a lo cual lograban plantar cara de la mano de un excelso Borislav Curcic. Tras llegar con igualdad al descanso, mediada la segunda mitad estallaba la gran polémica del torneo: Uruguay, por medio de Moglia, anotaba una canasta que quedaba invalidada por falta previa, pero en un despiste de la mesa al ver que los yugoslavos sacaban de fondo era apuntada en el acta. Tras notar el error, el arbitro decidía que el acta era intocable y el encuentro finalizaba con empate a 48, dando paso a una prorroga donde los sudamericanos se alzaban con el triunfo. La pataleta de los de Nikolic fue de órdago y aunque no tuvo efecto inmediato, acabo derivando en un cambio de reglamento por el cual solo podría ponerse el balón en juego detrás de la línea de fondo tras canasta, optando por la lateral para las infracciones.
Polémicas a parte, en lo deportivo, Brasil partía como gran favorita al amparo de su numerosa torcida, una condición que parecía ratificar su exhibición inicial ante la “democrática” Filipinas (99-62). El equipo asiático, dirigido en la banda por Herminio Silva acudía al mundial brasilero en medio de una gran expectación, avalada por una extensa nomina de candidatos a ocupar el roster final. Preocupados por el asunto, los dirigentes federativos decidieron convocar en Manila a 5 expertos que en votación secreta votaron a sus 12 jugadores ideales, dando lugar a una selección cuanto menos efectiva, y es que los asiáticos, comandados por un Carlos Loyzaga que terminaría como tercer máximo anotador del torneo, acabarían reponiéndose de la dura derrota inicial hasta el punto de llevarse la medalla de bronce.
Ajenos a todo lo demás, la selección brasileña se plantaba en la ultima jornada de la liguilla final invicta, al igual que su rival una USA que había sacado de la pista a todos sus rivales, pero que aun así no parecía rival para los crecidos jugadores locales. Sin embargo, la historia tiende a repetirse, y aunque menor escala, el fantasma del viejo gol de Ghiggia a Barbosa cuatro años antes, habría de manifestarse de nuevo, en forma esta vez de defensa prodigiosa e inapelables contraataques de una selección estadounidense que consumaba su pequeño “maracanazo” con un claro 62-41.
Nacido en Roma, pero de nacionalidad británica la historia del baloncesto no puede hoy entenderse sin la titánica contribución de Mr. William Renato Jones. Cosmopolita y políglota, capaz de manejarse en los más distintos ámbitos, Jones toma contacto con el baloncesto de su fuente primigenia, siendo alumno del propio James Naismith. Enamorado del juego, Jones vuelve a Europa dispuesto a sentar las bases para crear la estructura necesaria que articule el baloncesto tanto en Europa como a nivel mundial. Convencido de dicha tarea, el 18 de Junio de 1932, convoca en Ginebra a los delegados de 8 países (Argentina, Portugal, Suiza, Italia, Grecia, Rumania, Checoslovaquia y Letonia) para crear la FIBA. Con los juegos de Berlín en el horizonte, donde el baloncesto va a saltar por fin al primer plano, el nuevo organismo decide crear el campeonato de Europa de selecciones un año antes (1935). Tras tres ediciones, el nuevo torneo quedaba interrumpido por la irrupción bélica, retomando su presencia tras el fin de la misma. De igual modo los juegos olímpicos reaparecen en escena en Londres (1948) contando con hasta 23 participantes en el torneo de baloncesto. Este éxito y la expectación creada ante el mundial de fútbol que habría de disputarse en 1950 en Brasil, despiertan en William Jones la idea de crear un torneo similar en el mundo del baloncesto. Con sigilo, pero sin descanso la idea va calando y si bien la idea inicial de celebrarlo en Europa no fructifica por las dificultades económicas de la posguerra, Argentina, miembro original de la embrionaria FIBA, accede a hacerse cargo del mismo aprovechando el centenario del general San Martin, e inaugurando la historia de los mundiales un 22 de Octubre de 1.950. Decidida la periocidad, cada cuatro años, se aprobó que el numero de participantes fuera de 10,de tal manera que a la anfitriona Argentina se le unía :
- Los tres medallistas de los juegos de Londres: Usa, Francia y Brasil -Egipto como campeona de Europa (en el menguado eurobasket de El Cairo), -España y Yugoslavia accedían a través de las dos plazas destinadas a Europa tras un torneo previo cuyo campeón, Italia, renunciaba al viaje. - Chile y Uruguay: Como los dos primeros clasificados del torneo sudamericano - Y por ultimo Ecuador, como invitado (como se ve las wild cards ya estaban de moda).
Finalmente una polémica diplomática a causa de unas emisiones radiofónicas, acabo con la renuncia de Uruguay, entrando en su lugar Perú…
ARGENTINA 1950 Popovic abre el camino y Argentina se lleva el oro
Con 5 medallas de oro, 10 en total, la extinta Yugoslavia ostenta aun hoy en día la condición de selección más laureada en la historia de los mundobasket…aunque eso no siempre fue así. Sin ir más lejos, en ese primer torneo no fueron capaces de ganar ningún partido: derrotas ante Perú (por partida doble), Chile , Ecuador y España (2-0 por la incomparecencia de los balcánicos que se negaron a jugar en protesta por el régimen franquista). Y sin embargo, pese a tan pésimo balance, uno de sus jugadores habría de pasar a la historia de los campeonatos mundiales de baloncesto. Inaugurada en 1945 con seis equipos, la liga yugoslava vio como vencedor al Jugoslvenska armita en su primer año, y al Estrella Roja en el segundo. Los de Belgrado, emprendían así una racha de 10 títulos consecutivos, con un denominador común: su entrenador era Nebojsa Popovic, con la particularidad de que en la seis primeras había simultaneado el cargo con el de jugador, algo que habría de repetir con Yugoslavia en el mundial argentino. Popovic, un pivot puro para la época, acabaría por convertirse en una figura clave en el desarrollo del baloncesto “plavi” primero y del europeo después desde el aspecto organizativo…pero antes tendría el honor de anotar el primer punto de la historia de los mundiales. Un simple tiro libre, lo único que anoto en aquel partido que su selección habría de perder por 33-27 ante la de Perú, pero que será recordado siempre como el primero de una maravillosa serie.
Por lo demás el mundial, gozo de un sistema de competición extraño con varias fases, pero donde el destino quiso que las dos únicas selecciones invictas (Usa y Argentina) tuvieran que enfrentarse el ultimo día. Los locales, habían quedado clasificados en el 15º lugar en los recientes juegos de Londres, pero su derrota por solo dos puntos ante USA había sido considerada toda una hazaña. Durante el torneo ambas selecciones se habían mostrado muy superiores a sus rivales, con los albicelestes apoyándose en la dupla Furlong, Gonzalez y con los norteamericanos sustentándose en una gran defensa y una notable superioridad física. El 3 de Noviembre, y con más de 25.000 espectadores en el mítico Luna Park, Argentina se alzaba con el primer oro de la historia, a base de mucho control del balón, aun no había reloj de posesión, y con las protestas de un equipo norteamericano al que su agresiva defensa dejaba con cuatro hombres sobre la pista en los últimos instantes. Con el definitivo, 64-50 (con 20 puntos de Furlong) se cerraba un primer mundial que suponía todo un éxito de público pero que dejaba muchas dudas por resolver y un podio formado por Argentina, USA y Chile.
LA CIUDAD: Por cuarta vez en su historia, Paris acogerá el momento más decisivo de la temporada baloncestistica europea, permitiendo al visitante todo un mundo de posibilidades con los que complementar el apasionante fin de semana. Si bien la relación entre Paris y el basket ha rayado en lo tortuoso (su último titulo liguero data del 97…y el anterior del 63 y todo pese a decenas de proyectos abocados al fracaso ¿alguien tiene algún partido de Kikanovic, en su etapa parisina?), no conviene olvidar lo ligada que esta la historia del baloncesto europeo a Francia (germen de la copa de Europa y la nación más fiel al Eurobasket en sus primeras y convulsas ediciones)
Ciudad de la luz, del amor…los tópicos sobre la capital gala son tan incontables como en muchos casos ciertos, de tal manera que hoy en día es uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. Desde los destinos más turísticos a los paseos más escondidos, de los grandes museos a los sabores/olores del bullicioso barrio latino, desde los clubes de jazz al hip hop periférico, el visitante podrá saborear mil y un rincones, perseguir las huellas de los viejos poetas simbolistas o en la ordenada anarquía “Cortazariana”. Imbuirse en el aroma cinematográfico del “Polar” en busca de alguna rubia fatal que active su ascensor al cadalso o de la Nouvelle vague sintiéndose como el pequeño Antoine Doinel y ¿por qué no? enamorarse de alguna dulce Irma que lo lleve al séptimo cielo…en fin este ha de ser un post de baloncesto así que será mejor no abusar:
Concebido por los arquitectos Michel Andrault y Pierre Parat, el Palais Omnisports de Paris-Bercy fue inaugurado en 1.983 y se encuentra ubicado en el margen derecho del Sena a la altura de la impresionante Biblioteca Nacional de Francia. De forma piramidal y con más de 50.000 metros cuadrados, puede albergar hasta 17.000 espectadores). El grupo Scorpions fue el primero en protagonizar un concierto en su seno (aunque en realidad más bien fueron sus teloneros Mama´s boys), pero sin duda el Bercy es hoy conocido por sus acontecimientos deportivos… de los que no esta exento el baloncesto, como bien atestiguan las final four de 1991 (con victoria del Pop 84), de 1996 (con triunfo del Panathinaikos) y de 2001 (con victoria del Maccabi en la “oficialista” Suproliga)… y como no el inolvidable eurobasket de 1999, que corono a la Italia de Tanjevic, capaz de eliminar a la insondable Yugoslavia… algo no tan casual pues de hecho entre 1995 y 1999, los plavi solo cosecharon 4 derrotas: la final olímpica de Atlanta ante USA… y 3 ante Italia en los europeos del 97 y 99 y en el mundial del 98.
http://www.bercy.fr/alaune
CURIOSIDADES, DATOS…
-Pocas prorrogas: A lo largo de la historia de la Copa de Europa, pocos han sido los partidos que se han decidido por prorroga. En concreto solo la final de 1969 necesito de tiempo extra (eso si doble) para decantarse. La era final four solo ha vivido 4 prorrogas, dos en el partido de consolación de 2005 entre los desolados anfitriones del CSKA y el Panathinaikos ,otra en la semifinal italiana de 2004, donde finalmente el Skipper se deshacía del Siena y el año pasado, de nuevo en el partido de consolación entre Siena y Tau.
-No habrá final monocolor:
A lo largo de la historia, solo en tres ocasiones se ha producido una final entre equipos de una misma liga. Hasta 1992 solo participaba un equipo por liga, salvo que el campeón de Europa no lograra plaza en su competición domestica. Por si fuera poco esta norma fue derogada, y, por ejemplo, la Cibona no pudo defender sus títulos del 85 y 86 tras perder la final de la liga yugoslava ante el Zadar. Además en los años en que la FIBA organizaba la final four, obligaba a los equipos de un mismo país a cruzarse en semifinales.
Finales con dos equipos del mismo país
-1960 AsK Riga-Dinamo Tbilisi * -1961 AsK Riga -CSKA Moscú * -1983 Cantu-Milan * Letonia, Georgia y Rusia pertenecían a la URSS
Ninguna de ellas se dado en la era final four, aunque si bastantes semifinales y es que, aunque este año no se de así, no ha sido raro que más de un equipo de una misma liga se cuele en la gran cita
Presencia de más de un equipo de una misma liga en la final four:
EN BUENA FORMA: A lo evidente que supone su estado, los 4 equipos que participaran en la final four llegan con la satisfacción de haberse proclamado campeones de copa en los últimos meses. Si bien es algo que a primera vista puede parecer habitual no lo es tanto ya que Barcelona y CSKA habían logrado su ultima copa en 2007 y el Olympiacos en 2002… pero lo que realmente denota lo relevante del dato es que es la 1ª vez que esto ocurre, y es que desde que en 1988 se disputara la primera final four nunca sus cuatro participantes se habían proclamado ganadores de copa
COTO PRIVADO
Llegar a una final four resulta complejo es algo que raya en lo evidente, pero con los datos en la mano parece aun más claro y es que, desde que en 2002 la ULEB organizara la final four ya de manera unificada, solo dos conjuntos (considerando que el Tau en 2005 no era un debutante al uso tras su subcampeonato en 2001) han debutado en la misma: el Siena en 2003 (repitiría en 04 y 08) y el Unicaja en 2007.
- Ranking presencia en final four (equipos):
Barcelona 11 (1989, 90, 91, 94, 96, 97, 2000, 03, 06, 09 y 10) Maccabi Tel Aviv 10 (1988, 89, 91, 2000, 01, 02, 04, 05, 06 y 08) CSKA 10 (1996, 2001, 03, 04, 05, 06, 07, 08, 09 y 10) Panathinaikos 9 (1994, 95, 96, 2000, 01, 02, 05, 07 y 09) Olympiacos 6(1994, 95, 97, 99,2009 y 10) Partizan 4 (88, 92 ,98 y 2010) Tau Baskonia 4 (2005, 06, 07 y 08) * Bennetton Treviso 4 (1993, 98, 2002 y 03) Virtus Bolonia 3 (1998, 99 y 2002) * Jugoplastica 3 (1989, 90 y 91) Real Madrid 3 (1993, 95 y 96) Siena 3 (2003, 04 y 08) Limoges 3 (1990, 93 y 95) Aris Salónica 3 (1988, 89, 90) Joventut 2 (1992, 94) Milán 2 (1988 y 92) Fortitudo Bolonia 2 (1999 y 2004) Efes Pilsen 2 (2000 y 01) Con 1 presencia (Unicaja, Estudiantes, AEK Atenas, Paok, Villaurbane, Olimpia Ljubiana, Zalgiris Kaunas y Scavolini Pesaro)
Ranking jugadores con más presencia en final four (sin incluir 2010)
- Fragiscos Alvertis 8 (Panathinaikos) - Aleksei Savrasenko 7 (Olympiacos y CSKA) - Derrick Sharp 7 (Maccabi) - Theo Papaloukas 7 (CSKA y Olympiacos) - J.R. Holden 7 (CSKA) - Tal Burnstein 6 (Maccabi) - David Andersen 6 (Kinder, Siena, CSKA y Barcelona) - Matjas Smodis 6 (Kinder, Skipper, CSKA) - Andres Jimenez 5 (Barcelona) - Panagiotis Giannakis 5 (Aris y Panathinaikos) - Ricardo Pittis 5 (Milan y Benetton) - Panagiotis Fassoulas 5 (Paok y Olympiacos) - Johny Rogers 5 (Milán, Olympiacos y Panathinaikos) - Anthony Parker 5 (Maccabi) - Nicola Vujcic 5 (Maccabi y Olympiacos) - Trajan Langdon 5 (Benetton y Cska) - Victor Khryapa 5 (CSKA)
Más rebotes en una final 15 Maceo Baston (Maccabi 2006) Stefano Rusconi (Benetton 1993)
[Más rebotes en una final four 30 Roy Tarpley (Olympiacos 1994)
Más asistencias en un partido de Final Four: 12 Terrel McIntyre (Siena 2008)
Más asistencias en una final 9 Ariel McDonald (Maccabi 2001)
Más asistencias en una final four 17 Terrel McIntyre (Siena 2008)
Más triples en un partido de Final Four: 6 Gundars Vetra (CSKA) 1996
Más triples en una final 5 Aleksandar Djordjevic (Partizan 92) Antoine Rigadeau (Kinder 99) Dorom Jamchy (Maccabi 89)
Más recuperaciones en una final: 5 Antoine Rigadeau (Kinder 1998)
Más presencias en una final four: 8 Fragiscos Alvertis (Panathinaikos 94, 95, 96, 00, 01, 02,05 y 07)
Más valoración en un partido final four (desde 2002): 36 Marcus Brown (CSKA) 2004
Más valoración en una final (desde 2002): 34 Anthony Parker (Maccabi) 2004 Manu Ginobili (Kinder Bolonia) 2002
Más valoración en una final four (desde 2002) TOP 5:
Dejan Bodiroga (Panathinaikos) 2002 60 Marcus Brown (CSKA) 2004 59 Terrel McIntyre (Siena) 2008 55 Theo Papaloukas (CSKA) 2006 51 Theo Papaloukas (CSKA) 2007 50
EL TORNEO JUNIOR
Como en los últimos años, la fase final del NIJT será uno de los platos fuertes del fin de semana y un escaparate inmejorable para contemplar las evoluciones de alguno de los mejores jugadores junior de Europa. Tras los torneos previos de Londres, Belgrado, Roma o Hospitalet el cartel ha quedado configurado de la siguiente forma:
GRUPO A:: FMP, Benetton Treviso, KK Split, Unicaja GRUPO B:[/b]: Union Olimpia Ljubljana, Zalgiris, INSEP, Cajasol
A diferencia de años anteriores, el torneo se disputara íntegramente en la misma sede que la final four.
Calendario e info (incluye estadísticas de los torneos previos):
Brevísima historia de la Copa de Europa Como este año se cumplen 50 años de las competiciones europeas, es buen momento para dar un breve repaso a la historia de la copa de Europa.
En 1954, el periodista francés Gabriel Hanot había acudido a cubrir para el periódico L´equipe el encuentro de fútbol entre el Honved de Budapest y el Wolverhampton y emocionado por lo visto, decidió proponer a su director la organización de un torneo europeo entre clubes. La ida resulto todo un éxito, y de esa particular manera surgió la copa de Europa de fútbol. Ante el éxito inmediato de la competición, la FIBA decide imitar el sistema y encarga a la federación checoslovaca el estudio de una formula atractiva de competición. En Junio de 1957, durante el transcurso del eurobasket de Bulgaria, se aprueba definitivamente el germen de la nueva competición que comenzara en los primeros meses de 1958. Como curiosidad hay que recalcar que el diario francés dono el trofeo que se otorgaría al campeón durante muchos años, una preciosa canasta (hoy en día se entrega al campeón de la eurochallange).
A lo largo de los años el sistema de competición iría cambiando, y con ello su desenlace: pasando de la final a doble partido (con repetición en caso de empate), a la final a partido único o a la actual final four (que ya se experimento a finales de los años 60).
En lo deportivo la competición arranca con un claro dominio soviético, el AsK Riga dirigido por Gomelsky y liderado por el gigantón Krunmich se alza con los tres primeros títulos y caen en la cuarta final ante el TSKA. E 1962 se disputa la primera final a partido único que se salda con victoria de los georgianos del Dinamo de Tbilisi ante el Real Madrid. El año siguiente se recupera la final a doble partido, e incluso se necesita partido de desempate, ya que el TSKA vence en Moscú por 17 puntos la misma renta que traía de desventaja de Madrid. En el desempate los 26 puntos de Volnov se tornan decisivos. En 1964 el Real Madrid es el primer equipo no soviético que se alza con el torneo, en parte porque los soviéticos al ser año olímpico habían declinado participar. Por fin, e 1965 un equipo de la URSS, el TSKA, es derrotado y el Madrid se alza con su segunda copa de Europa. En lo que queda de década lo haría por dos veces más (1967 y 68) completando el palmares el Milán del “senador” Bradley (1966) y de nuevo el TSKA (1969, la única final con prorroga (s) de la historia.
Hablar de la Copa de Europa en los 70, solo puede remitir a un nombre: Varese. En una racha difícilmente igualable, los varesinos disputaron las 10 finales de la década, consiguiendo 5 títulos. Dirigidos por el mítico profesor Nikolic primero (3 títulos) y por Sandro Gamba después (2 títulos) el mítico Ignis ejerció un dominio absoluto. El sobrio base Aldo Ossola y el gran Dino Meneghin permanecieron en el equipo los 10 años (Dino se perdió la final del 75 por una lesión en la mano), y junto a ellos la rapidez del mexicano Raga, el tiro de Morse, Yelverton, Flaborea o Bisson fueron dando cuerpo a la heguemonía más absoluta que la copa de Europa ha conocido. El Real Madrid (74 y 78) y el TSkA (71), mantuvieron su status y, a finales de la década, el Maccabi de Berkowitz y el Bosna de Delibasic se sumaron al palmeres.
Los 80 arrancan con un nuevo triunfo madridista gracias a un gran Rafa Rullan y continúan con un nuevo éxito macabeo. A los israelíes los suceden en el palmares los italianos del Cantu, representantes de una ciudad pequeña pero para nada inexpertos, entre el 73 y el 81 habían disputado 8 finales (3 de Korac y 5 de Recopa), dirigidos por el gran Marzorati y que repetirian titulo en medio de la polémica. La FIBA tenía decidido suprimir la invitación de participar en la edición del año siguiente al campeón, si este no lograba plaza en su competición domestica, con el fin de evitar finales con representantes de un mismo país (a día de hoy en sus competiciones, cuando dos equipos de una misma liga llegan a una final four deben enfrentarse, por ejemplo Girona y Estudiantes el año pasado). Pues bien, al final decidió dilatar la medida (la idea ya había partido de Stankovic cuando Joventut y R.Madrid coincidieron en la liguilla del 79), con tanta fortuna que el Cantu (había sucumbido en la LEGA) y el Milan se encontraron en la final del 83, con una nueva victoria de los de Cantú. El dominio trasalpino continuo en el 84, donde la “libélula” Wright comenzó a sentar las bases de la maldición barcelonista en la máxima competición europea). Los dos años siguientes, 85 y 86, el gran protagonista sería Drazen Petrovic que guiaba a la Cibona a dos títulos y que la nueva norma, impedía defender el tercero tras caer en la competición domestica ante el Zadar de Sunara (tenía que decirlo). La última edición pre-final four deparó la victoria de los “viejos” del Tracer de Milan.
10 GRANDES MOMENTOS DE LA COPA DE EUROPA (1958-1988)
10- 1987 LA GRAN REMONTADA
Cerraba el breve repaso a la historia de la Copa de Europa, con el triunfo del Tracer de Milan, un triunfo cuyo momento más delicado estuvo…. en la eliminatoria previa a la liguilla semifinal. Por increíble que parezca, la mayor hazaña de los milanistas esa temporada, llego en una eliminatoria a cara de perro con el Aris de Salónica. En la ida jugada en Grecia, los Gallis y cia acumularon una ventaja de 31 puntos en medio de un ambiente infernal (98-67), que daba paso a todo tipo de comentarios acerca del ocaso de Meneghin, de la decadencia de McCadoo. Pero los italianos siempre se guardan un as en la manga, y en un Palatrussardi a reventar y con una presión que rayaba lo ilegal (el gran karate-press) consumaban la mayor remontada de la historia de la copa de Europa (83-49) y ponían la primera piedra de sus dos títulos consecutivos.
9- 1963 UNA FINAL A TRES PARTIDOS
No, no es que la final se jugara en formato play-off, pero casi se le podía considerar un antecedente. Por aquel entonces la final se disputaba a doble partido, y en caso de empate, se celebraba un nuevo encuentro que había de dirimir el campeón. En estas premisas el Real Madrid viajaba a Moscú, con una renta de 17 puntos adquirida en el primer partido, que no parecía tanta si se tiene en cuenta que los blancos habían llegado a disponer de hasta 30. En Moscú, el TSKA salio a por todas y a falta de 20 seg., parecía ser el campeón gracias a los 20 puntos que ya acumulaba de ventaja, pero el pequeño Durand anotó un tiro libre y tiro a fallar el segundo de tal manera que Burgess se hizo con el rebote ofensivo y forzó el tercer partido, y con él, aunque los moscovitas no dieron opción en el desenlace, la final pasaba a la historia.
8- 1965 RADIVOJ KORAC, EL CHAMBERLAIN EUROPEO
Si bien es cierto que el baloncesto es un deporte de equipo, no lo es menos el hecho de que las grandes hazañas individuales lo hacen más grande. Cuando, el dos de Marzo de 1965, Wilt Chamberlain le endosaba la friolera de 100 puntos a los Knicks, entraba de lleno en la historia del deporte y su mítica foto levantando el dedo índice mientras sujetaba un cartel con el número 100 se convertía en la imagen más recordada de la época. Pocos años después, el genial ala-pivot zurdo del OKK Belgrado, Radivoj Korac, emulaba a Chamberlain y sometía al impotente equipo de Estocolmo anotando la friolera de 99 puntos en un record que permanecerá por siempre en los anales de oro del basket europeo.
7- 1962 LA PRIMERA “FINAL”
En una época en la que las finales se disputaban a doble partido, una cláusula daba lugar a la primera final como tal propiamente dicha. Cansada de problemas diplomáticos, la FIBA había estipulado que, en caso de problema, la final se celebraría en campo neutral, así que cuando, una vez más, el general Franco se negaba a que un equipo soviético viajara a España, se opto porque la final entre los georgianos del Dinamo de Tbilisi y el Real Madrid se disputara en Ginebra. Los soviéticos montaron en cólera, pero una generosa indemnización de Raimundo Saporta calmo los ánimos permitiendo la primera final a partido único de toda la historia. Al final, victoria soviética por 90-83 y acercamiento de posturas, que permitió que al año siguiente el “ejercito rojo” del TSKA jugara en España.
6- 1979 LA GRAN RACHA (LOS LIBRES DE PRADA)
Si hay un record difícil de igualar, ese es el del conjunto del Varese que durante los años 70, disputo la 10 finales del máximo torneo continental sumando 5 títulos. De todas las clasificaciones para las finales, la más agónica, sin duda, fue la del 79. En la última jornada de la liguilla semifinal, Real Madrid y Varese se disputaban el paso a la final, el vencedor la disputaría y el perdedor se iría a su casa. En medio de una guerra de nervios (el Varese se presentó de blanco aduciendo haber olvidado su uniforme titular, obligando así al Madrid ha jugar con su uniforme reserva), una canasta de Yelverton mandaba el partido a una prórroga en la que el marcador se movía con cuentagotas. De tal manera que a falta de un solo segundo y con un punto abajo, el pivot donostiarra Prada era objeto de falta. Por aquel entonces aun permanecía en vigor la regla del 3*2, con lo que Prada tenía hasta tres oportunidades, con un acierto una nueva prórroga, con 2 la gloria…. Y sin embargo, fallo los tres con lo que el Varese cerraba su década mágica accediendo a una nueva final.
5- 1979 DELIBASIC METE A VARAJIC EN LA HISTORIA
Tras el claro dominio soviético en los años 60, Yugoslavia había tomado el relevo generacional aupada por el talento de los Slavnic, Kikanovic, Cosic o Dalipagic, pero le faltaba la guinda a nivel de club, ya que si, bien había sumado 5 títulos de la Korac y uno de la Recopa, la Copa de Europa seguía resistiéndose de tal manera, que el subcampeonato de la Jugoplastika en 1972 era el mayor éxito hasta la fecha. Nada hacia presagiar que la edición de 1979 fuera a ser diferente, pero contra todo pronostico el sorprendente y joven Bosna Sarajevo conseguía colarse en la final, aupado por su trío mágico: Delibasic, Varajic y Radovanovic. Sin embargo el partido decisivo pasaría a la historia, y no solo por el primer triunfo yugoslavo sino por la mayor exhibición individual que una final viera: Zarko Varajic anotaba 45 puntos, por dos motivos fundamentales: su gran tiro exterior y, sobre todo, la impagable colección de pases magistrales que el mago de Tuzla, Mirza Delibasic, le tenía a bien brindar sin por ello descuidar el ataque (30 puntos)
4- 1965 LA PRIMERA DERROTA SOVIETICA
En 1964 Real Madrid había tenido el honor de ser el primer equipo no soviético en levantar la Copa de Europa, pero sin embargo aquella victoria llevaba un pequeño asterisco y es que, como sería habitual a lo largo de toda su singladura, los soviéticos declinaban participar en las competiciones europeas los años olímpicos. Con estas premisas la final del 65 entre el TSKA y el Real Madrid llegaba cargada de expectación, y con una novedad: esta vez el primer partido se disputaba en Moscú. Con un enorme Clifford Luyk (28 ptos.) los madrileños resistían y se traían de vuelta una desventaja de tan “solo” 7 puntos. En la vuelta, con un frontón de Fiesta Alegre (no confundir con Vistalegre) abarrotado la velocidad de Emiliano rompía a los rusos y permitía el primer título con mayúsculas del Real Madrid (76-62).
3- 1986 EL GRAN DUELO
La URSS versus Yugoslavia, Lituania vs. Croacia, Zalgiris contra Cibona pero sobre todo Petrovic contra Sabonis, la final de 1986 disputada en Budapest concentraba la mayor expectación posible. Frente a frente, las dos grandes potencias europeas pero sobre todo los dos grandes iconos de los 80. Por un lado el genial Drazen, que ya había saboreado las mieles del triunfo el año anterior, y por otro el zar lituano que buscaba su consagración absoluta tras su exultante Eurobasket el año anterior. El partido discurría con más tensión que juego, igualdad en el marcador y cierta ventaja para Sabonis en el duelo particular, hasta que estallo la tormenta: Nakic robaba un balón y en pleno contraataque recibía una falta de Krapikas, a la que respondía soltando el brazo cuando de la nada aparecía Sabonis para tomarse la justicia por su mano golpeando al pivot croata lo que le suponía la descalificación y ,lo que es peor, enterraba las opciones del Zalgiris
2. 1969 LAS PRORROGAS PARA LOS “LOCALES”
Desde que en 1966 la FIBA adoptara definitivamente el modelo de final a partido único, solo una ha tenido que recurrir a la prorroga para dilucidarse. Esa final no es otra que la de 1969, que, para más emoción, se vio abocada a una doble. Los dos mejores equipos del momento, TSKA y Real Madrid, llegaban a la final de Barcelona con una autoridad incontestable. Dada la rivalidad entre blancos y “cules”, se esperaba que el público local tomara partido por los moscovitas, pero al contrario de lo esperado se volcaba desde inicio con los locales hasta que algo sucedió…. Tras forzar Lipso la prorroga con una canasta en el último segundo del tiempo reglamentario, esta comenzaba con ligero dominio blanco pese al dominador juego de Andreiev. Tras un clamoroso fallo de Aiken y una perdida de Emiliano, un claro contraataque ruso era frenado por los árbitros señalando unos inexistentes pasos, lo que daba pie a otra prorroga. Los jugadores rusos montaban en cólera y con ellos, el público hasta entonces madridista viraba sus ánimos y convertía la segunda prorroga en un infierno para los merengues que acababan por ser superados 103-99, en una de las mejores finales de la historia.
1- 1962 LA AUTOCANASTA DE ALOCEN
Que Pedro Ferrandiz ha sido uno de los grandes genios del basket europeo nadie lo puede negar y menos repasando alguna de sus “creaciones”. A principios de los 60, las eliminatorias a doble vuelta contaban con una particularidad: pese a que lo que importaba era el resultado global, si en el primer partido había empate se disputaba una prorroga. El 18 de Enero de 1962, Varese y Real Madrid se enfrentaban en el primer partido de los octavos de final, y tras más de 30 minutos los blancos dominaban con cierta holgura. Pero los problemas de faltas y el cansancio unidos a la gran actuación del húngaro Toth llevaban la igualada al marcador a falta de 2 segundos, ante lo que Ferrandiz decidía solicitar un tiempo muerto. Con el americano Hightower lesionado y con varios jugadores eliminados, la perspectiva de una prorroga se revelaba inquietante. Así pues, Don Pedro ordeno la jugada clave, saque de fondo para Alocen que anotaba en su propia canasta y una leve derrota por dos puntos, fácilmente recortables en la vuelta. Los varesinos tras unos primeros instantes de júbilo, montaron en cólera pero sus protestas solo sirvieron para que la FIBA, enunciara un nuevo artículo por el que una autocanasta sería sancionada con gravedad. Años más tarde el belga Dierckx intento repetir la historia propiciando que definitivamente se adoptara el modelo actual.
LA FINAL FOUR
En 1988 la FIBA decide tomar, a imagen y semejanza de la NCAA, la idea de una final a cuatro. La idea ya tenía antecedentes ya que a finales de los 60 ya se había experimentado (bajo el nombre de fase final), aunque la idea no cuajo ante las protestas de los equipos que veían menguadas sus taquillas al perder el encuentro de semifinales.
1966 Milan-Bolonia
Sf Slavia Praga 103 AEK Atenas 73 (Zidek 31???) Simenthal Milan 68 TSKA Moscú 57 (¿? ) 3 y 4º TSKA 85 AEK 62 (¿?) Final Milan 77 Slavia 72 (Thoren 21 Vianello 21 Zidek 22)
1967 Madrid
Sf Simenthal Milan 103 Slavia Praga 97 (Robbins 33 Zednicek 23) Real Madrid 88 Olimpia Ljubiana 86 ( Aiken 31 Daneu 24) 3 y 4º Slavia Praga 88 Olimpia 83 (Zednicek 29 Daneu 39) Final Real Madrid 91 Simenthal Milan 83 (Emiliano 29 Chubin 32)
Así pues en 1988 nace la moderna final four. El sistema de competición permanece casi intacto, tras sucesivas eliminatorias una liguilla entre los mejores da paso al acto final, y si hasta entonces los dos mejores se disputaban el título ahora pasaban a 4. Como curiosidad cabe resaltar que los dos primeros clasificados de la liguilla (Partizan y Aris) quedaron eliminados en semifinales, cuando de haberlo echo el año anterior hubieran disputado la gran final. La primera final four fue todo un éxito y deparó un nuevo titulo milanista liderado por el gran McCadoo.
1988 Gante
Sf Maccabi 87 Partizan 82 (Magee 34 Divac 21) Tracer Milan 87 Aris 82 (McCadoo 39 Gallis 28) 3 y 4º Partizan 105 Aris 93 (Gallis 41 Divac 31) Final Tracer 90 Maccabi 84(McCado 25 Jamchy 24)
Tras el éxito del Tracer, llegaría el dominio balcánico: primero global con los tres títulos consecutivos de la Jugoplastika y el del Partizan, y posteriormente desde los banquillos. Aferrados a un baloncesto control y excesivamente mecanizado, Maljkovic, Obradovic e Ivkovic monopolizan los títulos del 93 al 97 (Limoges, Joventut, Madrid y Olympiacos). La racha la rompe el Kinder Bolonia de Messina, aunque lo hace aferrado a las mismas armas. Hay que resaltar que en 1992 había nacido la Liga europea, dando un nuevo paso hacia la globalización baloncestistica al permitir la participación de varios equipos de un mismo país.
1989 Munich
Sf Maccabi 99 Aris 86(Magee 29 Yannakis 25) Jugoplastica 89 Barcelona 77(Kukoc 24 Sibiliio 15) 3 y 4º Aris 88 Barcelona 71(Gallis 36 Norris 18) Final Jugoplastica 75 Maccabi 69( Radja 20 Jamchy 25)
1990 Zaragoza
Sf Barcelona 104 Aris 83(Epi 24 Gallis 26) Jugoplastica 101 Limoges 83 (Perasovic 24 Ostrowski 21) 3 y 4º Limoges 103 Aris 91 (Ostrowski 26 Gallis 43) Final Jugoplastica 72 Barcelona 67 (Kukoc 20 Norris 18)
1991 Paris
Sf Barcelona 101 Maccabi 67 (Montero 25 Horton 16) Pop 84 Split 93 Scavolini 87 (Savic 25 Daye 29) 3 y 4º Maccabi 83 Scavolini 81 (Jamchy 22 Cook 19) Final Pop 84 Split 70 Barcelona 65 (Savic 27 Trumbo 12)
1992 Estambul
Sf Joventut 91 Estudiantes 69 (Villacampa 28 Pinone 18) Partizan 82 Milan 75 (Danilovic 22 Dawkins 21) 3 y 4º Milan 99 Estudiantes 81 (Rogers 20 Winslow 21) Final Partizan 71 Joventut 70 (Danilovic 25 Pressley 20)
1993 Atenas
Sf Limoges 62 R.Madrid 52 (Young 20 Sabonis 19) Benetton 79 PAOK 77 (Rusconi 23 Prelevic 21) 3 y 4º Paok 76 Madrid 70 (Barlow 20 Biriukov 16) Final Limoges 59 Benetton 55 (Young 18 Teagle 19)
1994 Tel Aviv
Sf Olimpiakos 77 Panathinaikos 72 (Paspalj 22 Volkov 32) Joventut 79 Barcelona 65 (Villacampa 20 Epi 23) 3 y 4º Panathinaikos 100 Barcelona 83 (Gallis 30 Roberts 19) Final Joventut 59 Olimpiakos 57(Ferran 17 Paspalj 15)
1995 Zaragoza
Sf Madrid 62 Limoges 49(Sabonis 21 Kempton 12) Olympiakos 58 Panathinaikos 52 (E. Johnson 27 Paspalj 17) 3 y 4º Panathinaikos 91 Limoges 87 (Alvertis 29 Young 24) Final R.Madrid 73 Olympiakos 61(Sabonis 23 Volkov 15)
1996 Paris
Sf Panathinaikos 81 CSKA 77 (Wilkins 35 Karaseev 23) Barcelona 76 R.Madrid 66 (Karnisovas 24 Arlauckas 22) 3 y 4º CSKA 74 R.Madrid 73(Vetra 22 Savic 22) Final Panathinaikos 67 Barcelona 66 (Alvertis 17 Karnisovas 23)
1997 Roma
Sf Olympiacos 74 Olimpia Ljubiana 65 (Rivers 28 Stepania 12) Barcelona 77 Villaurbane 70 (Djordjevic 17 Rudd 20) 3 y 4º Olimpia 86 Villaurbane 79 (Milic 17 Digbeu 22) Final Olimpiakos 73 Barcelona 58 (Rivers 26 Jimenez 16)
1998 Barcelona
Sf Kinder 83 Partizan 61 (savic 23 Brkic 17) AEK 69 Benetton 66(Anderson 21 Williams 22) 3 y 4º Benetton 96 Partizan 89 (Williams 24 Drobnjak 22) Final Kinder 58 AEK 44 (Danilovic 13 Lasa 7)
Tras los años de racaneria, el sorprendente Zalgiris (quizás no tanto, venía de ganar la Saporta) insuflaba un soplo de aire fresco, con su basket de conceptos libres y tiro exterior liderado por el mágico Tyus Edney, bien apoyado en Bowie y Stombergas. El 2000 traía un nuevo varapalo para el Barcelona y un nuevo título para Obradovic.
1999 Munich
Sf Zalgiris 87 Olimpiakos 71 (Bowie 19 Tarlac 15) Kinder 62 Teamsystem 57 (Nesterovic 16 Myers 18) 3 y 4º Olympiakos 74 Teamsystem 63 (Komazec 13 Jaric 17) Final Zalgiris 82 Kinder 74 (Bowie 17 Rigadeau 27)
2000 Salonica
Sf Maccabi 65 Barcelona 51 (Huffman 24 Goldwire 13) Panathinaikos 81 Efes Pilsen 71 (Bodiroga 22 Turkoglou 15) 3 y 4º Efes Pilsen 75 Barcelona 69 (Besok 22 Rentzias 29) Final Panathinaikos 73 Maccabi 67 (Rebraca 20 Huffman 26)
Tras años de enfrentamientos, la FIBA y la ULEB rompían sus relaciones y organizaban torneos separados. La Suproliga de la FIBA, poseía menos nivel medio, pero conservaba la final four y a tres de los participantes del año anterior en Salónica. En Paris, y con el Panathinaikos como claro favorito, el Maccabi con un gran Mcdonald y un dominante Huffman daba la sorpresa
2001
Euroliga Kinder Bolonia 3 Tau 2 (Play off)
Suproliga Paris
SF Panathinaikos 74 Efes Pilsen 66(Bodiroga 22 Mulaomerovic 25) Maccabi 86 Cska 80 (Mcdonald 17 Kirilenko 23) 3 y 4º Efes Pilsen 91 CSKA 85 (Drobnajk 25 Kirilenko y Morgunov16) Final Maccabi 81 Panathinaikos 67 (McDonald 21 Bodiroga 27)
La mayor bonanza económica de la ULEB, hace que finalmente los clubes se agrupen en su Euroliga. La primera final de la reunificación cuenta con el Kinder como claro favorito, pero en una gran segunda parte el Panathinaikos le da la vuelta y se hace con su tercer titulo. El año siguiente el Barcelona cierra su mala racha (5 subcampeonatos) y ante su público logra su primer titulo de la mano de Bodiroga. En 2004 el Maccabi, también como local, se lleva el título con una gran exhibición ofensiva y en 2005 lo revalida haciendo gala de un basket alegre y rápido. Los macabeos llegan a soñar con ser el tercer equipo en conseguir un tercer titulo consecutivo, pero el CSKA se interpone en el camino. En 2007, en una final plena de intensidad el Panathinaikos volvía a lo más alto ante un CSKA, que recuperaba un año después su titulo en Madrid.
2002 Bolonia
Sf Kinder Bolonia 90 Benneton 82 ( Charlie Bell 19 Jaric 18) Panathinaikos 83 Maccabi 75 (Bodiroga 26 Burnstein 18) Final Panathinaikos 89 Kinder 83(Kutlay 22 Ginobili 27)
2003 Barcelona
Sf Benetton 65 Siena 62(Garbajosa 14 Stefanov 17) Barcelona 76 CSKA 71 (Fucka 21 Holden 21) 3 y 4º Siena 79 Cska 78 (Ford 19 Songaila 15) Final Barcelona 76 Benetton 65 (Bodiroga 20 Edney 16)
2004 Tel Aviv
Sf Maccabi 93 CSKA 85 (Parker 27 Marcus Brown 23) Skipper Bolonia 103 Siena 102 (Delfino 27 Thornton 26) 3 y 4º CSKA 97 Siena 94 (Brown 27 Vanterpool 18) Final Maccabi 118 Skipper 74 (Parker 21 Vujanic 21)
2005 Moscu
SF CSKA 78 Tau 85 (Holden 20 Macijauskas 23) Maccabi 91 Panathinaikos 82 (Sharp 20 Kutklay 17) 3 y 4º Cska 91 Panathinaikos 94 (Brown 21 Batiste 28) Final Maccabi 90 Tau 78(Jasikevicius 22 Scola 21)
2006 Praga
SF Maccabi 85 Tau 70 (Baston 20 Scola 15) CSKA 84 Barcelona 75 (Williams 24 Papaloukas y Holden 19) 3 y 4º Tau 87 Barcelona 82 (Drobnajk 17 Fucka 20) Final CSKA 73 Maccabi 69 (Papaloukas 18 Solomon 20)
2007 Atenas
SF CSKA 62 Unicaja 50 (Langdon 13 Cabezas 13) Panathinaikos 67 Tau 53 (Batiste y Becirovic 15 Erdogan 11) 3 y 4º Unicaja 76 Tau 74 (Tusek 18 Rakocevic 16) Final Panathinaikos 93 CSKA 91 (Siskauskas 20 Papaloukas 23)
2008 Madrid
SF Siena 85 Maccabi 92 (McIntyre 26, A. García 17) Tau 79 CSKA 83 ( Rakocevic 19, Andersen y Siskauskas 16) 3 y 4º Siena 97 Tau 93 (K. Lavrinovic 19, Mickeal 15) Final CSKA 91 Maccabi 77 (Langdon 21, Bynum 23)
2009 Berlin
SF Olympiacos 82 Panathinaikos 84 (Greer 18, Pekovic 20) Barcelona 78 CSKA 82 (Andersen 24, Siskauskas 29) 3 y 4º Olympiacos 79 Barcelona 95 (Greer 19, Andersen 20) Final CSKA 71 Panathinaikos 73 (Spanoulis y Fotsis 13, Holden 14)
10 GRANDES MOMENTOS DE LA HISTORIA DE LA FINAL FOUR
10- 1966 EL SENADOR SE LLEVA LA PRIMERA
Adoptada como modelo experimental y llamada entonces fase final, la primera final a 4 tuvo lugar a caballo entre Milán y Bolonia y terminaría con el primer título para el basket italiano. El Milán había diseñado un equipo competitivo, aunque sin opciones claras para llegar lejos cuando un golpe de suerte cambio su sino. Bil Bradley, mejor jugador de los juegos del 64, venía a completar sus estudios a Oxford. Tras unas rápidas gestiones, los milanistas conseguían que Bradley viajara los días de partido para jugar la Copa de Europa. Sin entrenar, sin apenas conocer a sus compañeros, el enorme talento de Bradley se sobrepuso a todo y llevo a los lombardos a lo más alto.
9- 2005 EL TRIPLE DE MACHE
Tras perder dos final four de manera consecutiva ante los anfitriones (Barcelona 2003 y Maccabi 2004), el CSKA había conseguido llevar a Moscú la celebración de 2005. Con un equipo construido con una sola idea, durante más de 40 partidos permaneció invicto mostrando una solidez inédita en Europa desde los tiempos de Sergei Belov. La racha terminaba por romperse en un intrascendente partido ante el Barcelona, pero nada parecía poder hacer sombra a la máquina rusa en la final four. La primera victima para el ansiado título debía ser el Tau, pero un enorme Scola y el “carácter Baskonia” mantenían la incertidumbre. Con los locales al borde del colapso, un saque de fondo con apenas unos segundos de posesión derivaba en un monumental triple lateral de Macijauskas que confirmaba una de las grandes sorpresas de la historia de la final four.
8- 2003 EL FIN DE UNA MALDICION
Cuando la “libélula” Wright y sus imposibles driblings hundieron al Barcelona en la final de 1984, comenzaba una maldición que tardaría casi 20 años en quebrarse. 5 subcampeonatos y 7 final four después el carácter ganador de Dejan Bodiroga barría todos los fantasmas del pasado en medio de un Palau Sant Jordi abarrotado y preso de la euforia.
7- 1994 EL GRAN CORNY
Si hay una plaza eminentemente baloncestistica, esa es Badalona, adalid eterna del juego de la canasta entendido como un ejercicio de cantera, juventud y riesgo. Dos años atrás se había quedado a las puertas de la gloria, pero en Tel Aviv y en medio de un mar de nervios, el enorme (en todos los sentidos) Corny Thompson se elevaba a falta de unos segundos y clavaba el triple crucial que hacia justicia a la ciudad del basket.
6- 2007 LA GRAN FINAL
Tras las semifinales de 2007, el viejo regusto al caduco basket-control de los 90 había dejado un poso de desconsuelo en una audiencia ávida de algo más que exiguos resultados. Con las dos mejores plantillas de Europa frente a frente, la final habría de borrar las malas sensaciones del penúltimo acto. Tensión, nervios, dureza, tiros imposibles, defensas al límite pero sobre todo calidad brindaron más de 2 horas de un espectáculo único: La versatilidad de Siskauskas, el carácter de Diamantidis, la obstinación de Papaloukas o el “hambre” de Smodis fueron los ingredientes de una de las mejores finales de la historia.
5- 2002 TOCALA OTRA VEZ ZELJKO
Bolonia estaba preparada para que la final four de la reconciliación, fuera también la de la consagración de su escuadra. La potente Kinder de 2001 se había reforzado con Becirovic y Granger que, unidos a Jaric, Ginobili, Smodis... conformaban un equipo poco menos que intratable. Enfrente el Panathinaikos de Obradovic, que esta vez parecía menos fiero, impresión que parecía confirmarse cuando los boloñeses se marchaban por 13 puntos de diferencia. Pero Zelimir siempre guarda otra vuelta de tuerca más: Bodiroga o Alvertis de falsos cuatros y todo el espacio de la zona para el joven Papadopoulos. El joven center, inédito durante casi toda la temporada, se hacía el rey de la zona mientras que Bodiroga tomaba el mando para dar un nuevo título al mejor entrenador de Europa.
4- 1999 UN SOPLO DE AIRE FRESCO
La inesperada victoria del Limoges en 1993, había alimentado el nacimiento de un nuevo concepto baloncestistico apoyado en el absoluto control del ritmo, el uso de las manos y, en definitiva, el cercenamiento de la creatividad. Liderado por los técnicos balcánicos, Etore Messina había tomado el relevo ganando la edición del 98 con unos miserables 58 puntos y su equipo, el Kinder de Bolonia, llegaba a la final four de Munich como claro favorito. Pero, por suerte, no siempre los pronósticos se cumplen y un descarado Zalgiris liderado por Edney, enloquecía la final y a base de contraataques llevaba 15 puntos de diferencia al descanso. La tímida reacción boloñesa en la segunda parte fue estéril y el título viajo a Kaunas acompañado por el corazón de los románticos del deporte. Para el recuerdo queda la memorable retransmisión de Ramón Trecet en RTVE “cotangente de Pi…”
3- 1989 JUVENTUD DIVINO TESORO
Es posible que los ya inmortales versos del poeta nicaragüense resulten un tanto manidos, pero no lo es menos que nada mejor para describir la maravillosa irrupción que Munich vivió en 1989. Llegaba el Barcelona como absoluto favorito a la final four cuando en semifinales se cruzo un grupo de jovenzuelos de Split, liderados por Bozidar Maljkovic y que interpretaban un juego preciso y preciosista como pocos. Así durante tres años, y sin ser nunca favoritos, la Jugoplastika labro su merecidísima condición de equipo de leyenda.
2- 1996 LA GRAN POLEMICA
Dotado de unas condiciones innegables para el juego pero indolente hasta la desesperación, Stojan Vrankovic fue el protagonista de la jugada más polémica de la historia de la final-four, cuando en un acto impensable dada su habitual desidia se levantaba de su caída en medio campo para correr hasta su aro y poner el tapón más famoso que se recuerde. La historia había arrancado mucho antes con el morbo en el duelo entre Maljkovic y Aito, que parecía tener controlado el primero con su juego lento y pausado. Pero a falta de unos pocos minutos y con 10 puntos abajo, Reneses daba entrada a dos bases y conseguía cambiar el ritmo del partido. Así a falta de unos segundos, Montero robaba el balón decisivo, trastabillaba, cometía unos pasos que no se señalaban y cuando dejaba la bola de la victoria en el tablero aparecía el enorme brazo de Vrankovic para hurgar más en la vieja herida cule. El tapón fue manifiestamente ilegal, pero lo más curioso del caso es que nada de aquello debería haber valido porque, en el anterior ataque, los griegos habían consumido 34 segundos sin que nadie se percatara de que la bocina hubiera saltado. La indignación fue grande e incluso la FIBA dio la razón al Barcelona, pero el trofeo voló a Atenas.
1. 1992 A SANGRE FRIA
A lo largo de la historia, multitud de jugadores han destacado por su especial sangre fría en los momentos más difíciles. De entre todos ellos quizás sea Djordjevic uno de los más recordados. Corría el año 92 y la final four viajaba a la maravillosa Estambul que bañada por sus tres mares olía a especias y magia, a caos y belleza, olía en definitiva a algo grande. Cuando a falta de pocos segundos para el final, Tomás Jofresa anotaba una cómoda suspensión toda Europa daba por seguro que el título viajaba a Badalona, pero el Partizan saco rápido y entonces Aleksandar emprendió una carrera suicida que le llevo a la esquina, desde donde se levantó y con un escorzo imposible anotaba el triple ganador más espectacular que se recuerde.