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lunes, 2 de septiembre de 2013

EUROBASKET 2013: LITUANIA

                              LITUANIA


PARTICIPACIONES: 11
PALMARES:
3 OROS (1937, 1939 Y 2003)
                       1 PLATA (1995)
                       1 BRONCE (2007) 
CLASIFICADA: 5ª Eurobasket 2011
MOMENTO HISTÓRICO: Aunque posea 3 oros (tras la desintegración de la URSS y Yugoslavia es la selección con mas títulos), sin duda alguna el de mayor trascendencia fue el del 2003.Tras no participar en el mundial de Indianápolis, Lituania se impuso en Suecia con un baloncesto alegre, rápido y vistoso basado principalmente en un extraordinario perímetro (Jasikevicius, Siskauskas, Stombergas, Macijauskas…).Se plantaron en la final invictos y tras solo pasar apuros en semis ante Francia. En el partido decisivo ante España, el factor sorpresa lo encanaba un Mindaugas Zukauskas que traía en jaque a la defensa hispana con su falso papel de 4. 
CAM
LITUANIA-BOSNIA: Inédito en fase final, el duelo entre bosnios y lituanos cuenta con un doble precedente en el preeuropeo 99 saldado con reparto de triunfos a domicilio, de tal manera que, noviembre del 97, Bosnia vencía en Vilnius por 66-69 con 19 puntos de Markovic frente a los 19 de Stombergas, y un año después el cuadro báltico devolvía la moneda en Sarajevo con un claro 57-87 en el que destacaban los 23 puntos y 10 rebotes de Arvydas Sabonis.

LITUANIA-LETONIA: 2-1. El primer cara a cara entre los vecinos bálticos se remonta a 1939, con triunfo de la Lituania de Lubinas por 37-36, en un encuentro decisivo ya que el torneo se disputaba en formato de liguilla y Lituania se acabaría colgando el oro por delante de la propia Letonia. Tras la independencia, el primer choque en fase final llegaba en los octavos de final del eurobasket de Turquia 2001, y lo hacía con sorpresa pues una sembrada Letonia (14/22 en triples) eliminaba a Lituania, venciendo por 94-76. Esa derrota significaba el fin de la primera etapa como seleccionador de un Jonas Kazlauskas que ahora retoma el cargo y que tendrá enfrente a un Ainara Bagatskis que en aquel partido firmaba 25 puntos. Dos años más tarde, en la jornada inaugural, Lituania necesitaba de una prorroga para imponerse por 92-91 en un encuentro en el que Macijauskas y Stelmahers compartían el líderato anotador con 22 tantos. Al margen de esos tres precedentes, letones y lituanos se encontraban en el preeuropeo de 1995 con doble victoria de los de Garastas: 108-65 en Kaunas con 22 tantos de Gintaras Einikis y 22 rebotes de Sabonis, y 91-94 en Riga con 23 puntos de Stombergas y 13 rebotes de un Ilgauskas que disputaría así su último partido oficial con la selección lituana.

LITUANIA-MONTENEGRO: Inédito

LITUANIA-SERBIA: 1-1. Tercer eurobasket consecutivo en el que se encontraran Serbia y Lituania. En 2009, dentro de la segunda fase el conjunto de Ivkovic se imponía por 89-79 con 20 puntos y 12 asistencias de Milos Teodosic. Dos años más tarde, los anfitriones se tomaban la revancha en uno de los mejores partidos del torneo para imponerse, también dentro de la segunda fase, por 100-90. Por parte local, Kalnietis y Valanciunas eran los jugadores más entonados mientras que en el lado serbio Krstic con 21 tantos encarnaba el principal foco de resistencia.  Al margen de esos dos precedentes en eurobaskets, destaca el choque en la lucha por el bronce del mundial de Turquia, un encuentro en el que el conjunto báltico, liderado por un espectacular Kleiza que se iba a los 33 tantos, terminaba imponiéndose por 99-88 a una Serbia incapaz de recuperar el animo tras su polémica derrota en las semifinales ante Turquia.

LITUANIA-SERBIA&MONTENEGRO: Aunque no sea muy riguroso sacar el precedente, la historia reciente ofrece jugosos resultados, de hecho en el primer eurobasket que los serbomontenegrinos competían bajo esa denominación acababan cayendo en los cuartos de final ante la propia Lituania por 98-82 tras una exhibición de la pareja Jasikevicius-Macijauskas. Unos años atrás, bajo la denominación de Yugoslavia, pero ya solo con serbios y montenegrinos en sus filas, el cuadro “plavi” se imponía en la recordada final del eurobasket 95, en las semifinales de los JJOO de Atlanta y en los cuartos de final del eurobasket 97, mientras que Lituania se tomaba la revancha venciendo en los cuartos de los juegos de Sidney.
PEÓN LIGUERO: Zalgiris Kaunas



LITUANIA-MACEDONIA: 0-1. Un solo cara a cara, pero difícilmente olvidable para una Lituania que en “su” europeo se veía apeada en los cuartos de final por una indomable Macedonia, merecedora de la gloria tras el recordado triple de Vlado Ilievski.

             LITUANIA

 

Fuera por primera vez en su historia de las semifinales olímpicas, Lituania afronta el nuevo ciclo dispuesta a apostar por un cambio de rumbo que le devuelva a sus orígenes tras el irregular paso de Kemzura por el banquillo de la selección. Tal y como hiciera en la transición entre los juegos de Atlanta y Sidney, el encargado de dirigir el proceso será un Jonas Kazlauskas que ha servido como fuerza de consenso entre las distintas sensibilidades del “krepsinis”. Si bien históricamente Lituania nunca ha apostado con igual intensidad por los mundiales (solo ha accedido a dos de manera directa) una de las primeras impresiones que se puede sacar de la nueva etapa es que el técnico lituano apuesta por una renovación pausada sin que ello implique renunciar a competir desde el primer momento. Sin grandes novedades en cuanto a nombres, lo más destacado es la apuesta decidida por jugadores como Kuzminskas, Motiejunas, o incluso los hermanos Lavrinovic que nunca acabaron de encontrar su espacio con el anterior inquilino del banquillo lituano. A su vez, la presencia de los Nba y la mayor definición de una plantilla en la que ya no se da la dicotomía de los últimos dos veranos entre veteranos y jóvenes, apuntan a una Lituania con recorrido en Eslovenia. Con la tranquilidad de contar con un proyecto claro, Kazlauskas parece apostar por una vuelta a las raíces del juego lituano apostando por una mayor libertad ofensiva. En paralelo, la nueva etapa, parece haber servido para alentar el debate sobre una cantera donde la profusión de medallas tapaba alguna de las carencias de unas generaciones lituanas muy hechas en lo físico y no tanto en lo técnico, lo que unido al flojo nivel medio de la LKL ha derivado en el estancamiento de no pocos jugadores. Las declaraciones en ese sentido de Sarunas Marciulionis y el reciente bronce en el mundial junior, con una generación donde jugadores como Dimsa, Grigonis, Lekavicius o Tamulis entroncan con la esencia más tradicional de los bálticos suponen otro de los puntos de esperanza. En cuanto al eurobasket se refiere, Lituania vuelve a presentar un puesto de base algo cojo y aparentemente una mayor capacidad de tiro en los hombres altos que en los exteriores, por lo que de la cabeza fría de Kalnietis y la capacidad de los Pocius, Seibutis o Kuzminskas para encontrar puntos puede depender la suerte de un grupo muy largo en la pintura. Al menos si nos atenemos a lo visto en la preparación, el estado  de Linas Kleiza parece ir en ascenso por lo que su papel como cuatro unido al salto físico producido por Valanciunas y el buen aterrizaje de Motiejunas garantizan a los bálticos uno de los juegos interiores más potentes del torneo.




             LOS JUGADORES

A gran nivel en el Lokomotiv, Mantas Kalnietis ha de ser uno de los termómetros de una Lituania en la que tendrá un rol preponderante. Tras compartir muchos minutos con Calathes a nivel de club, en la selección el ex del Zalgiris debe recuperar el pulso a la dirección de juego. Explosivo de piernas y peligroso en campo abierto, Kalnietis ha evidenciado progresos en la creación de juego pero sigue siendo muy irregular en un tiro exterior que encuentra su mejor versión cuando puede ejecutar tras bote. Buen defensor, debe cuidar sus faltas e intentar mantener fría la cabeza en los momentos clave. Tras un buen año en el Cherkasy ucraniano, Tomas Delininkaitis vuelve a la selección como comodín entre el puesto de base y escolta. Poco clarividente en la dirección de juego y cuestionable en el aspecto defensivo, Delininkaitis muestra su mejor versión en la faceta de tirador. Irregular por naturaleza, es capaz de coger rachas espectaculares y posee una mecánica de tiro especialmente rápida. 

. Tras salir de una seria lesión, Martynas Pocius apunta a ser uno de los jugadores clave para que el conjunto lituano alcance su techo. En busca aún de su mejor tono físico, Pocius es un todoterreno impagable en campo abierto y que destila entrega en ambos lados de la pista. Buen defensor y poderoso en las penetraciones, dista de ser un tirador fiable aunque con Lituania ha vivido algún torneo especialmente atinado en ese aspecto. En lenta pero segura mejoría, Reinaldas Seibutis sigue consolidando su condición de jugador de primer nivel a fuerza de seriedad en el juego y un más que aceptable repertorio técnico. Sin grandes alardes y sin ser un especialista absoluto en ninguna faceta del juego, Seibutis goza de indudables condiciones ofensivas aunque sigue faltándole mordiente en el tiro exterior. Regular y de buena predisposición defensiva, en ocasiones peca de cierta falta de chispa para cambiar el ritmo de juego.

Mvp de la final de la LKL y reciente fichaje del Unicaja, Mindaugas Kuzminskas llega a su primera gran cita con la selección en un momento de crecimiento en el juego indudable. Grande para su posición y dotado de una excelente envergadura, Kuzminskas saca partido a su talla en el poste bajo así como en el juego de fuera adentro siendo un poderoso finalizador. Correcto reboteador, pese a su relativa juventud apenas comete errores, poseyendo ya una interesante capacidad táctica y de entendimiento del juego. Solvente en los tiros libres (fuerza bastantes faltas), aun debe recuperar la continuidad en el tiro exterior que parecía apuntar en su etapa del Siauiliai. Recientemente renovado por el Panathinaikos, Jonas Maciulis se revela como el perfecto complemento de Kuzminskas en el puesto de 3. Sin la explosividad de la que gozaba antes de su grave lesión. Maciulis sigue siendo un jugador extremadamente fuerte y de gran intensidad en el juego. Buen defensor aunque en ocasiones tenga problemas de faltas, el de Kaunas posee una interesante suspensión en la media distancia y si bien no es un gran tirador, goza de buenos porcentajes en el triple cuando puede lanzar a pies juntos.

http://www.youtube.com/watch?v=033YYMpHtBg (grecia-Lituania acropolis)

Recuperado de sus problemas físicos aunque sin llegar a su grado álgido de exhuberancia, Linas Kleiza pasa por ser el principal referente de un equipo por lo demás bastante coral. Más cómodo como 4, desde donde puede sacar ventaja atacando el aro desde fuera y disponer de más tiempo para ejecutar el tiro, Kleiza aparece como un huracán ofensivo cuando esta entonado. Más agresivo que eficaz en defensa, es en cambio un sólido reboteador lo que le convierte en un jugador extremadamente completo. Algo obstinado en ocasiones, de su capacidad para leer y esperar los partidos puede depender buena parte de la suerte lituana. Tras ser uno de los grandes damnificados de la era Kemzura, Donatas Motiejunas tiene en Eslovenia la oportunidad de rescribir su historia con la selección. Grande para su puesto, Motiejunas posee sin embargo una innegable facilidad ofensiva que le convierten en un jugador realmente especial. Asentado en la segunda mitad de temporada dentro de la rotación de los Rockets, el ex del Prokom goza de facilidad para anotar tanto en el poste bajo desde donde puede sacar efectivos ganchos con ambas manos o penetrando de fuera adentro gracias a una coordinación y manejo de balón impropios de un jugador de su talla. Peligroso en el tiro exterior aunque aún irregular, su zurda gana enteros tras bote. Menos destacado en el aspecto defensivo, Motiejunas es, a cambio, un buen pasador. Tras terminar la temporada al mejor nivel, Ksitof Lavrinovic, aparece dispuesto a ofrecer su habitual repertorio ofensivo a la selección. Buen tirador tanto desde la larga distancia como desde los laterales, ha ido ganando recursos en el poste bajo desde donde suele utilizar sus largos brazos. Bueno en la defensa del pick n roll sufre más en el 1*1 y no acaba de imponerse en el rebote. Jugador de muy parecidas características a las de su hermano, Darjus Lavrinovic dependerá en buena medida del estado de su espalda. Ligeramente más interior que Ksistof, Darjus se prodiga menos desde el triple aunque posee una mayor facilidad para correr la pista. Buen taponado cuando esta bien físicamente, tiende a tener en la irregularidad su peor aliado.

Tras completar una interesante primera temporada en la Nba (8´9 puntos y 6 rebotes por partido) Jonas Valanciunas llega a la selección con la mente más fresca que los dos pasados veranos, lo que puede ayudarle en su asentamiento definitivo como referente interior. Sin grandes progresos en su juego pero dando un salto en el físico y manteniendo sus principales virtudes, el de los Raptors garantiza seriedad en el juego, solidez defensiva y mucha presencia en el rebote. Poco activo de cara a canasta, en el poste bajo sus ganchos y, en especial, su sentido para explotar el pick n´roll son sus principales armas ofensivas. Clave para facilitar el juego gracias a sus buenos bloqueos, debe cuidar su tendencia a cargarse de faltas. Tras reaparecer a finales de febrero de la grave lesión sufrida en el pasado preolímpico, Robertas Javtokas vuelve a la selección para poner el contrapunto defensivo a un juego interior de mucha clase. Fuerte pero ágil, Javtokas destaca más en el rebote ofensivo que en el defensivo. De grandes problemas en el tiro libre, poco a poco ha logrado crecer de cara al aro siendo, además, un muy buen finalizador en el lado débil o tras el pick n´roll.

                         EL ENTRENADOR


“En los últimos decenios, el interés por los ayunadores ha disminuido muchísimo. Antes era un buen negocio organizar grandes exhibiciones de este género como espectáculo independiente, cosa que hoy, en cambio, es imposible del todo. Eran otros los tiempos…” (Franz Kafka-Un artista del hambre)

 

Señalado por la dura derrota en la final de la final four de 2012, de nada le servía a Jonas Kazlauskas encadenar los títulos de VTB y PBL de cara a continuar en un Cska al que había resucitado la temporada anterior y en el que llegó, incluso en los meses que Shved y Kirilenko estuvieron lesionados, a desplegar un baloncesto exquisito. Ahora poco más de un año más tarde, y tras una nueva experiencia en China para él y una decepción aun mayor para los moscovitas, Kazlauskas inicia su segunda etapa como seleccionador lituano dispuesto a liderar la renovación de cara a los juegos de Rio´16 .

Amante de la fluidez ofensiva y excelente preparador de partidos, Kazlauskas gusta de otorgar cierta libertad ofensiva a sus jugadores apostando por las transiciones y las ventajas generadas a través del 1*1. Buen gestor de grupos y con más carácter del que generalmente parece atribuírsele, el técnico de Panevezys afronta el eurobasket sin excusa alguna y con una apuesta decidida por un perfil claro de jugador. Con el eterno agradecimiento de los que amamos el lado estético del juego por su triunfo en la euroliga del 99, es un buen momento para pararse en una carrera que analizada al detalle da la sensación de estar un tanto olvidada, y que ahora, cuando la belleza del juego vive de nuevo amenazada con el mismo olvido del viejo ayunador, quizás seria justo recordar.

Nacido en Panevezys, Kazlauskas se cría baloncestistiamente bajo el cobijo de una de las figuras clave para entender el desarrollo del “Krepsinis” lituano, el excelente entrenador y formador Raimundas Sargunas (para más detalles se puede acudir a las imprescindibles “Crónicas lituanas” de Juan Carlos Gallego/Cheatum6). Tras su periodo de formación, Kazlauskas da el salto al Statyba Vilnius, permaneciendo en el club de la capital durante casi tres lustros. Tradicional segundo equipo del país, el Statyba logra en el 72 su primer triunfo en el torneo domestico, en el 74 logran el ascenso a la primera clase del basket soviético, mientras que en la temporada 78/79, logra el histórico tercer puesto en la liga de la Urss, superando al Zalgiris y quedando tan solo por detrás del Cska de Moscú y el Stroitel de Kiev. Bajo la dirección de Rimantas Endriajaitis y con una plantilla en la que figuraban jugadores como Andriunas, Urba, Balocka, Daugela, Deimantavicius, Rimas Griskis o Algimantas Pavilonis.



Tras su retirada como jugador, Kazlauskas decide emular a Sargunas y comienza su singladura como técnico, recibiendo su primera gran oportunidad al hacerse con el banquillo del Zalgiris en la temporada 94-95. Paralelamente, pasa por diversas categorías inferiores de la federación lituana dirigiendo a las selecciones U-16 y U 18 y logrando su primer gran éxito en el eurobasket junior de Tel Aviv . Tras comenzar el torneo cayendo por 79-74 ante la Eslovenia de Marko Milic y Rasho Nesterovic, Lituania vence los cuatro siguientes encuentros y accede a las semifinales, donde con un parcial de 7-20 en los últimos minutos elimina a una España donde destacan Dario Quesada, Iker Iturbe y Rodrigo De La Fuente. Ya en la final, ante la Croacia de Vujcic y Zemljic, Lituania repite el acto de fe y tras verse hasta 14 puntos abajo acaba por hacerse con el título gracias a una canasta sobre la bocina certificando un oro en el que destacan jugadores como Sestokas, Marciulionis o el propio Sarunas Jasikevicius:http://tv.delfi.lt/video/hX8knhVi/
Asistente de Garastas con la absoluta en el bronce de los juegos de Atlanta, el técnico de Penevezys ve respaldado su buen papel con su nombramiento como nuevo seleccionador lituano, debutando oficialmente en el eurobasket de 1997.

Si se repasa la historia baloncestistica de Lituania tras su ultima independencia, se puede observar que su gran objetivo han sido siempre los juegos olímpicos y, por extensión, los europeos previos.Tras su emancipación de la URSS, los lituanos se alzaron con un meritorio bronce en Barcelona 92 .Tras este exitazo, ni siquiera se clasificaron para el eurobasket de Alemania, quedando como consecuencia fuera del mundial de Canada. En el europeo de Atenas´95, con el billete a los juegos en disputa, se alzaron con la plata, tras la maravillosa final de Atenas, dando paso a un nuevo bronce en Atlanta 96. En esa tesitura Kazlauskas prepara el europeo de Barcelona, con las ausencias de sus principales estrellas (no acuden ni Sabonis, Marciulionis ni Kurtinaitis), y construyendo el equipo en torno a un Arturas Karnisovas (de cuyo padre, Mykolas, había sido compañero en el Statyba) que responde firmando un enorme torneo. Invicta en la primera fase, Lituania cae en el segundo grupo yéndose a un cruce de cuartos ante Yugoslavia. La vigente campeona, había sido el verdugo de los bálticos tanto en la final de Atenas como en las semifinales de Atlanta y llegaba comos segunda, pues en la primera fase había cedido en su duelo ante Italia (los de Obradovic se vengarían en la final…aunque Italia repetiría triunfo en el mundial 98 y en las semis del eurobasket 99). Como en los dos años anteriores, la maquinaria “plavi” resulta inabordable y con 21 tantos de Danilovic se impone por un claro 75-60. Con seis plazas en juego para el mundial de Grecia a disputar el siguiente verano, los de Kazlauskas se juegan el pase al día siguiente ante una Polonia que de la mano de un gran Tomczyk se había encarnado en una de las revelaciones del torneo, llegando a vencer incluso a selecciones como Croacia. Con su mejor defensa a lo largo del torneo, Lituania no da opción y con 21 puntos de Karnisovas y Einikis vence por un claro 76-55 que equivale al primer pasaporte mundialista de la historia de la pequeña republica, antes de que en la despedida, y con el quinto puesto en juego, caigan antes los anfitriones por un ajustado 94-93 en un partido donde se vuelve a lucir Karnisovas (32 puntos) bien secundado por Sarunas Jasikevicius (13 puntos y 6 asistencias).

Un año más tarde, en el mundial de Grecia 98, se repiten las ausencias pero la consolidación del bloque del eurobasket comienza a dar sus frutos. En una primera fase magnifica, Lituania cuenta todos sus partidos por victorias, incluyendo el partido ante Usa, donde los 29 puntos de Karnisovas y los 15 de Stombergas suponen la punta de lanza para que los “profesionales europeos” muerdan por primera vez el polvo (después Usa solo perdería, y de manera increíble, la semifinal ante Rusia colgándose finalmente el bronce). Ya en la segunda fase, Lituania arranca cayendo ante Australia y venciendo a Argentina, lo que convierte su duelo de la última jornada ante España en absolutamente clave: si gana será primera y se cruzara con el ganador del Puerto Rico-Italia, pero si pierde será tercera y deberá enfrentarse a Rusia, vigente subcampeona y bronce en el anterior europeo, en cuartos. Con España dominando de inicio, la vuelta a la pista de un Karnisovas que había sufrido un aparatoso golpe, mete de lleno a los Kazlauskas en el partido hasta el punto de que entran en los últimos segundos con ventaja en el marcador. Finalmente dos tiros libres de Alfonso Reyes envían el partido a la prorroga, donde la mayor frescura de los de Sainz y el acierto de Herreros dictan sentencia. En el cruce de cuartos, Karnisovas vive su peor día del torneo, lo que unido a los 31 tantos de un inspirado Karasev apean a una Lituania, que no obstante se va de su primer mundial con la frente muy alta. Un año más tarde, con el pase a los juegos de Sydney sobre la palestra, Arvydas Sabonis regresa al equipo convirtiendo a Lituania en una de las favoritas…al menos hasta que en el debut, caen de manera sorprendente ante una Republica Checa donde el 6/6 en triples del joven Lubos Barton resulta clave. Pese al varapalo, Lituania reacciona venciendo a Alemania y Grecia, para, posteriormente reafirmar su favoritismo en la segunda fase encadenando tres triunfos ante la Croacia de Kukoc, Turquia e Italia que le permiten pasar como primera de grupo. En el cruce de cuartos, espera una España que se había colado en los cruces de manera poco menos que milagrosa. Tras arrastra una dolorosa derrota de la primera fase ante Eslovenia, con Smodis destrozando la defensa española, los de Lolo Sainz caían de manera clara en las dos primeras jornadas de la segunda fase ante Francia y Yugoslavia. Virtualmente eliminada, un triple desde su propia pista de Goodes da la victoria a Israel ante Eslovenia en la penúltima jornada, resultado que permitía a los hispanos mantener sus opciones siempre y cuando vencieran a los hebreos y los anfitriones galos hicieran lo propio con Eslovenia. Con España cumpliendo cómodamente su parte, Francia termina completando el favor, remontando 13 puntos y dejando a Eslovenia con su sempiterna sensación de oportunidad perdida. Así, con el recuerdo del partido mundialista, Lituania afronta el cruce con ciertas precauciones, que pronto se ven justificadas. Liberada tras ejercer de turista en el precipicio, España despliega toda su intensidad defensiva con un Iñaki De Miguel excelso en su marcaje a Sabonis, mientras un Herreros excepcional (28 puntos) martillea el aro lituano. Con Jasikevicius como estilete (5 triples para 22 puntos…prácticamente todos alfinal) Lituania pelea hasta el final pero sucumbe por 74-72. Tras los bronces de Barcelona y Atlanta, el pasaporte a Sydney pasa por lograr, la menos, la sexta plaza o, lo que es lo mismo, vencer el siguiente partidos. Superada la decepción, Lituania supera con claridad a Turquia (80-56 con 16 puntos de Praskevicius y 14 de Okur) logrando el último billete para tierras australianas.
Ya en los juegos de Sydney, la plantilla, por cierto sin ningún jugador de la capital en sus filas, respecto a la presentada en el eurobasket sufre dos bajas notables: Arvydas Sabonis y Arturas Karnisovas. Para sustituirlos, Kazlauskas apuesta por dos jugadores de la generación del 78, Darius Songaila y Ramunas Siskauskas, aunque lógicamente las expectativas bajan de manera notable. Con todo, en un partido trabado hasta lo indecible, Lituania comienza dando la cara y cayendo por un ajustado 50-48 ante la Italia de Tanjevic, a la sazón vigente campeona europea. Tras la pirrica derrota, el grupo de Kazlauskas se rehace en la segunda jornada derrotando con claridad a Francia (81-63), para dos días después hacer sudar a los Estados Unidos (Gary Payton, Garnett, Carter, Mourning, Kidd…). Con solo tres puntos abajo al descanso, la buena labor de Songaila en la pintura y la excelsa dirección de Jasikevicius permiten a Lituania disputar el partido de tu a tu, hasta el punto de convertirse en la primera selección que cede por menos de 10 puntos ante una selección Nba (85-76). Ausentes Karnisovas y Sabonis, Jasikevicius se erige en el líder indiscutible de la selección, culminando una temporada fantástica (mvp de la copa eslovena con un Olimpija al que metería en cuartos de la euroliga, eliminado al Olympiacos con un 7/7 en triples en el Pireo) y creciendo según avanzan los partidos. Tras dar la cara ante Usa, Lituania cierra la primera fase imponiéndose a China y Nueva Zelanda, pasando a los cuartos de final como tercera de grupo. En los cuartos, su rival es un viejo conocido, una Yugoslavia dirigida por Zeljko Obradovic que llega al partido clave sin Danilovic (su maximo anotador hasta ese momento) y como segunda de grupo tras haber caído en la última jornada de la primera fase ante una Canada magistralmente dirigida por Steve Nash (26 puntos, 8 asistencias y 8 rebotes). Con Stojakovic y Bodiroga llevando el peso ofensivo, Yugoslavia planta cara pero en la segunda mitad la magia de Jasikevicius y la solvencia interior de un Einikis pletórico consuman la venganza lituana con un claro 76-63. En semis, espera el gigante Usa por lo que, pese a la gran imagen ofrecida en la primera fase, ni los más optimistas esperan otra cosa que la certificación de la superioridad de los de Tomjanovich, pero lo sucedido es bien recordado:

http://www.youtube.com/watch?v=8MrNwNVB1TE

Filósofo y escritor, Jean Paul Sartre esta considerado como uno de los padres del existencialismo europeo y se mostró como un firme partidario de la literatura del compromiso. En uno de sus cuentos más famosos, el muro ambientado en la guerra civil española, relata la historia de un miliciano republicano condenado a muerte, que en la noche anterior a su ejecución toma por primera vez una conciencia física de su propia muerte. Su única opción para ser liberado pasa por delatar a sus compañeros, el se niega pero por vivir una noche mas facilita al enemigo una información falsa. La fatalidad, hace que sus aliados temerosos de que los delate, deciden cambiar de refugio huyendo hacia un cementerio. Justo al lugar falso que el reo creía enviar a sus captores. Pero lo relevante de la historia, es que el preso cree que ha mentido y que va a ser ejecutado. Por primera vez, toma verdadera conciencia de que va a morir-"ser hombre es la pasión inútil de ser Dios"- y cuando lo liberan no siente nada. Al haber tomado conciencia de su mortalidad, en cierto modo, ha muerto un poco. Los libros de historia deportiva siempre destacaran la victoria de Argentina en Indianápolis como la primera de una selección NBA, pero independientemente de que aquel tiro de Sarunas Jasikevicius no encontrara el aro (Lituania perdió el partido anteriormente con varios errores infantiles), aquella fue la primera derrota USA, porque si bien , a diferencia del miliciano, los norteamericanos no tomaron conciencia de su debilidad, el resto del mundo abrió los ojos y al igual que en otro clásico de la literatura popular exclamó que el emperador estaba desnudo…con todo, más allá de la subversiva resistencia baltica, lo mejor estaba por llegar y es que, con un espectacular 89-71 (28 de Stombergas) Lituania sumaba ante los anfitriones el tercer bronce de su historia. Pese al enorme éxito, la carrera en la selección de Kazlauskas tocaría a su fin tan solo un año después tras un decepcionante eurobasket de Turquia. Tras vencer en los dos primeros encuentros, Lituania caía en el tercer acto ante Francia viéndose obligada a jugar el cruce de repesca ante sus vecinos letones que terminaría por convertirse en uno de los partidos más duros de la historia para los seguidores lituanos. Erráticos y fríos desde el inicio (7/29 en triples con 0/7 para Jasikevicius), los de Kazlauskas eran incapaces de frenar la hemorragia de una Letonia especialmente atinada (14/22 desde el 6´25 con 25 puntos para Bagatskis) quedándose de nuevo fuera del mundial del año siguiente.
El resto de la historia es cíclica, así en el eurobasket de 2003 no solo conseguían el pase olímpico sino que se alzaban con el titulo europeo, con un despliegue ofensivo de primer nivel y sin ceder ni un solo encuentro. Tras alcanzar las semifinales en Atenas, el europeo 2005 alcanzaba el record de ausencias (solo acudia Siskauskas entre los grandes) pese a lo cual tuvieron un digno papel. Tras un discreto mundial de Japón, de nuevo la sombra de los juegos movilizaba al basket lituano que con un equipo de gala lograba el bronce en Madrid (cediendo solo un partido, la semifinal ante Rusia con un memorable duelo entre Siskauskas y Kirilenko) que abría de par en par las puertas de los juegos. El, Eurobasket celebrado en España era en cierta medida, una prueba más del interés olímpico lituano. Cuando la FIBA otorgaba el eurobasket 2007 a España, Lituania y Polonia fueron las finalistas. Dada la calidad de sus propuestas la federación internacional decidió otorgarles los dos próximos torneos ante lo que Lituania solo puso una condición: acoger el del 2011... que servirá de clasificatorio para los juegos de Londres. Semifinalistas olímpicos en China y nueva decepción en el siguiente eurobasket donde de nuevo se quedaban sin plaza para el mundial, al menos de manera directa…
Finalmente, y gracias a la concesión de una de las wild cards de la Fiba, Lituania estaba en Turquia…y aunque una vez más el número de ausencias sería notable, aunque esa ocasión el equipo dirigido por Kemzura cambiaba la historia consiguiendo un tan inesperado como merecido bronce.

Volviendo a la figura de Jonas Kazlauskas, a nivel de club, el técnico de Panevezys había conseguido mantener la hegemonía local del Zalgiris, pero donde conseguía saltar a la fama era en el ámbito europeo. Emulando al histórico Zalgiris ochentero, los de Kaunas alcanzaban de manera consecutivas las finales de la copa Saporta y la euroliga, aunque a diferencia de sus predecesores esta vez los verdes saldrían como vencedores. En el 98, un excelso Stombergas (35 puntos) decide la final de la Saporta ante un Stefanel que llegaba tras apear al Panathinaikos de Dino Radja de las semifinales, ahondando en la herida de un Ferdinando Gentile que en ese momento perdía su sexta final europea (séptima si contamos a nivel de selecciones el eurobasket del 91). Un año después, y en una Europa arrasada por el virus del baloncesto control, el Zalgiris regresaba a la máxima competición bordando un baloncesto ofensivo libre de ataduras y protagonizando una de las mayores sorpresas del torneo al llevarse la final four derrotando de manera consecutiva a los dos últimos ganadores de la euroliga: al Olympiacos en semifinales y a la Kinder de Bolonia de Messina en la final. Con todo, habría que apuntar que la trayectoria del Zalgiris no se circunscribió a la final four, ya que no en vano, los de Kaunas habían liderado las dos primeras liguillas, solventado los dos cruces previos (ante Ulker y Efes) por la vía rápida. Tras su paso por el Zalgiris, Kazlauskas regresa a Vilnius para dirigir a un Lietuvos Rytas al que lleva a protagonizar la mejor temporada de su historia. Pese a comenzar con la decepción de verse fuera de la euroliga al caer en la previa ante el KK Split, los capitalinos logran el segundo título de su historia al imponerse en la final al Zalgiris. Considerada como la mejor final de la historia del basket lituano, el Lietuvos necesitaría llegar a la prorroga del séptimo partido para certificar su condición de campeón gracias al definitivo 86-78 en el que destacaban los 31 puntos de Arvydas Macijauskas y los 25 de Ramunas Siskauskas. Por si fuera poco, el Lietuvos completa el doblete llevándose el título de la Nebl (que ese año llego a contar con representantes de hasta 19 países…). Tras otro par de temporadas a buen nivel, Kazlauskas ficha por un Olympiacos en plena crisis económica y formado de retales, pese a lo cual el lituano consigue dotarle de una sólida identidad…aunque la falta de títulos comience a difuminar un tanto su figura. Después de su paso por el Pireo, y hasta la llegada al Cska, Kazlauskas vuelve a trabajar a nivel de selección. Con China logra el título asiático en 2005, el pase a la segunda fase del mundial de Japón (dejando fuera a Puerto Rico) y el pase a cuartos en “sus” juegos, donde una dura derrota ante Lituania tapa en parte la buena imagen obtenida en los encuentros ante España (forzando la prorroga) y Usa o en la victoria clave ante la Alemania de Nowitzki. Por último, en Grecia, con las renuncias de Diamantidis y Papaloukas, Kazlauskas comienza la renovación de la selección helena, tanto a nivel de nombres como en su apuesta por un juego más directo, logrando el bronce en el eurobasket de Polonia, aunque un año más tarde, la derrota en octavos de final ante España pondría punto y final a su etapa de seleccionador.

http://uzlietuva.lt/video/1BNB2HKKHMBA/Jonas-Kazlauskas


            DATOS, CLAVES, CURIOSIDADES

LA EXPERIENCIA ES UN GRADO (Participaciones en eurobasket)

Mantas Kalnietis:            2 eurobasket (2009 y 2011)
Tomas Delininkaitis:       2 eurobasket (2009 y 2011)
Martynas Pocius:            1 eurobasket (2011)
Jonas Maciulis                2 eurobasket (2007 y 2009)
Linas Kleiza                    2 eurobasket (2007 y 2009)
Jonas Valanciunas:         1 eurobasket (2011)
Ksistof Lavrinovic:          5 eurobasket (2003, 05 ,07 ,09 y 2011)
Darjus Lavrinovic:          3 eurobasket (2005 ,07 y 2009)
Robertas Javtokas:         4 eurobasket (2005 ,07 ,09 y 2011)
Jonas Kazlauskas:           4 eurobasket (1997, 99, 2001 y 2009*)

 * Con Grecia, siendo bronce

Ksistof Lavrinovic fue oro en 2003 y bronce en 2007, donde también estaban su hermano Darjus, Kleiza, Maciulis y Javtokas.

JUEGO INTERIOR: Probablemente uno de los más largos del torneo y a su vez, de los más complementarios. Desde la exhuberancia de Kleiza como 4, hasta la fuerza defensiva de Javtokas se dibujan un mundo de matices en los que caben la solvencia de Valanciunas, la polivalencia de los Lavrinovic o la calidad de Motiejunas.

TIRO EXTERIOR: Como en los últimos años Lituania vuelve a evidenciar que una de sus señas de identidad más tradicionales es ahora un problema. Con más especialistas entres sus hombres grandes, el papel que puedan desempeñar jugadores como Kalnietis, Maciulis, Pocius o Seibutis se antoja clave. Ninguno de ellos es un gran tirador pero en torneos cortos, las buenas sensaciones pueden dar un plus.

RITMO: Con Kazlauskas en la banda puede presumirse que Lituania va a jugar a un ritmo de juego alto, aunque si en algo ha trabajado el técnico de Panevezys durante la preparación ha sido en el ataque estático. Por filosofía y como medio de tapar carencias ritmo vivo pero con un equipo tan grande…como siempre el punto medio puede ser la clave.

PRECEDENTES: Desaparecidas la Urss y Yugoslavia, Lituania tiene el honor de ser la selección con más oros en la historia de los eurobasket. Pero no todo son buenas noticias, en las ediciones premundialistas, el conjunto lituano no ha alcanzado nunca las semifinales.

UN PROBLEMA DE BASE: Con Jasikevicius ausente, Mantas Kalnietis tendrá ante si gran parte de la responsabilidad en un puesto de base históricamente maldito para un basket lituano, que por lo visto en los torneos de formación comienza a plantearse el problema.

AUSENCIAS: Aunque pueda parecer que la renovación emprendida por Jonas Kazlauskas no ha sido radical, cabe apuntar la ausencia en la selección de históricos como Jasikevicius, Kaukenas o Songaila presentes hace un año en los juegos de Londres. Junto a ellos quizás la más relevante sea la de un Simas Jasaitis, quien tras su mejor temporada como profesional, optaba por descansar.

DEFENSA: Puede ser la gran baza de la nueva Lituania. Por lo visto en la preparación, los centímetros interiores (y en el puesto de 3) vienen acompañados por mucha actividad exterior y físico para regalar. 

miércoles, 30 de mayo de 2012

RAMUNAS SISKAUSKAS

 


"No ha sido una decisión repentina. Tomé la decisión a mitad de temporada. No se debe a una razón específica. Sólo siento que debo parar. Dios me ha permitido conseguir muchos logros teniendo en cuenta que empecé a jugar tarde y que no fui a ninguna escuela de baloncesto. He sido feliz jugando para varios equipos grandes, ganando un buen número de títulos. Estoy contento por irme como un jugador importante, en un gran club y en una gran organización como el CSKA de Moscú"

Así, fiel a su manera de ser, con una nota escueta y puramente descriptiva, anunciaba el pasado lunes Ramunas Siskauskas su retirada de la práctica activa del baloncesto. Mvp de la euroliga 2008 e integrante del equipo ideal de la década, Siskauskas deja atrás una carrera cimentada en pasos cortos y que entronca claramente con la de otros de los referentes del basket europeo como Theo Papaloukas o Dimitris Diamantidis. Y es que, al igual que los helenos, el lituano apenas saco la cabeza en categorías inferiores para, como los buenos platos caseros, poco a poco ir añadiendo sabrosos ingredientes a un repertorio técnico a la altura de los más grandes del “krepsinis”. Aunque puestos a buscar paralelismos, quizás el más certero lo podríamos encontrar en la figura de Sergejus Jovaisa. Como el mítico jugador del Zalgiris, Siskauskas termino por convertirse en un jugador duro mentalmente, capaz de pasar por todas las posiciones exteriores (en sus inicios ofició bastante como base) o incluso actuar como falso 4. Aparentemente desgarbado, su dominio de las fintas y el bote y una continua evolución en el tiro le otorgaron la condición de jugador total que su gran capacidad defensiva ya auguraba. Es ahí en la comparación con el mito, donde la pérdida de Ramunas cobra su verdadera hondura. Como siempre que hablamos de baloncesto lituano, se antoja necesario recomendar las imprescindibles “Crónicas lituanas” de Juan Carlos Gallego, para, más allá de la historia divergente de Civilis o Marciulionis pararse a reflexionar sobre la evolución de un baloncesto que en los últimos años continua siendo igualmente competitivo (y al que los éxitos de la selección o de los junior de Lietuvos y Zalgiris parecen augurar un gran porvenir) pero que ha perdido alguna de las señas de identidad características como la capacidad de pase o, sobre todo, la impronta de los grandes killers del tiro exterior. Maciulis, Pocius, Kleiza, Redikas…el prototipo de nuevo alero lituano destaca por un físico exuberante un carácter indómito y mayor facilidad para la penetración que para dinamitar desde el exterior. Sea como fuere, queda claro que se va el que probablemente haya sido el mejor alero de Europa en la ultima década y uno de los más claros ejemplos de lo que es un jugador de equipo.

                 CARRERA


Situada prácticamente a medio camino entre Vilnius y Kaunas, aunque perteneciente a este ultimo condado, la pequeña ciudad de Kaišiadorys veía a nacer a Ramunas Siskauskas el 10 de septiembre de 1978, justo unos meses antes de que el Statyba de Vilnius hiciera historia con el tercer puesto liguero (1) superando en su lucha particular a un Zalgiris, que un año después, con Jovaisa a la cabeza, lograría el subcampeonato que auguraba la nueva era (2). Pese al claro ambiente baloncestistico del país, Siskauskas crece rodeado de un entorno más bien futbolístico y tiene su primer contacto con el deporte a través del boxeo. Llamativo por su aspecto físico, con 15 años es invitado a probar con el equipo de baloncesto de su escuela mostrándose como una autentica esponja desde un primer momento. Durante dos años el por entonces desgarbado muchacho, forma parte del Baltija local erigiéndose como una clara referencia desde el inicio hasta el punto que en su primer año se va hasta los 16´5 puntos por partido, media que eleva hasta los 17´3 el segundo. Con semejantes credenciales, el Sakalai capitalino, que dos años antes ha ascendido a la Lkl, apuesta por un joven Siskauskas que ya en su primera toma de contacto seria finaliza la temporada 96/97 con casi 10 puntos por partido y un más que interesante 36% en triples. Las buenas sensaciones del primer año, se multiplican el segundo en el que Siskauskas ya es el líder de un equipo que contra pronóstico termina como segundo en la fase regular, aunque termina cayendo en las semifinales ante el Statyba-Lietuvos. Definitivamente, Siskauskas es un jugador a seguir y ese verano al fin recibe una llamada de la federación pasando a formar parte de la selección que disputa el europeo sub 22 de Trapani, y al que la selección baltica llega como vigente campeona tras el triunfo dos años atrás en Bursa


Algo errático en el tiro, Siskauskas va de menos a más para acabar haciéndose un hueco importante cerrando el torneo con 10 puntos de media. Colectivamente, el torneo no resulta tan exitoso y Lituania cae en los cuartos de final por 73-67 ante una Yugoslavia en la que destacan los 22 tantos de un Igor Rakocevic, que un par de días después encamina a su selección (Jaric, Stanojevic, Milojevic…) al oro con 37 puntos en la final ante la Eslovenia de Lakovic o Brezec. Pese al mal sabor de boca, Lituania presenta un grupo de jugadores de recorrido hasta el punto de que Siskauskas coincide en aquel grupo con jugadores como Songaila, Kaukenas, Slanina o Javtokas con los que habrá de encontrarse en un futuro en la selección absoluta. Tras la vuelta del verano, Siskauskas regresa al Sakalai pero pasado apenas un mes es traspasado a un Lietuvos Rytas que, tomando el relevo del mítico Statyba, aspira a postularse como alternativa al Zalgiris. Para ello el club de “las mañanas lituanas” conforma un equipo en el que destaca la buena mano de Gedraitis y dos apuestas de muy distinto sino: por un lado la de un viejo roquero como Rimas Kurtinaitis y por otra la llegada desde Maryland de Sarunas Jasikevicius. La llegada tardía al club, dilata el debut europeo de Siskauskas hasta Enero, donde su carta de presentación son 22 puntos y 6 rebotes en la victoria ante el Aris de los Lipiridis, Sigalas o Khul (3). Pero lejos de extrañar, la doble ración semanal de partidos, Ramunas ya había dejado muestras de su calidad en una competición domestica en la que terminaba promediando 15´2 puntos con un fantástico 51/122 en triples, ayudando así al nuevo Lietuvos a alcanzar la final ante un Zalgiris que semanas antes había hecho historia en Munich llevándose la final four de la euroliga. Por si fuera poco, entre medias, Jonas Kazlauskas (cuyo hijo Arnas comparte vestuario en el Lietuvos con nuestro protagonismo) convoca a Siskauskas con la selección haciéndole debutar de manera oficial en el último encuentro del preeuropeo. Tras derrotar a una Croacia que llega a Lituania sin Radja ni Komazec (los dos grandes artífices del triunfo croata en la primera vuelta), Lituania llega a la última jornada como segunda de grupo tras Bosnia y por ende con la clasificación para el eurobasket de Francia garantizada, por lo que Kazlauskas decide dar descanso a varios de sus jugadores más importante como Karnisovas o Stombergas. De esta manera, el 27 de febrero de 1999 en Reykiavik, Siskauskas debuta con la selección, y aunque es el jugador menos utilizado (apenas 14 minutos) contribuye con 10 puntos y 5 rebotes en la cómoda victoria (48-94) ante una modesta Islandia en la que solo destaca el gran Herbert Svavar Arnarson (4).

La 99/00 comienza marcada a nivel colectivo por la retirada de Kurtinaitis y la salida de Jasikevicius rumbo al Olimpija de Ljubljana y en lo personal con una lesión de espalda que lastra los primeros meses de competición para el alero de Kaišiadorys. Con todo, el buen momento de Gedraitis y la llegada al equipo de Eric Elliot y Arvydas Macijauskas mantienen al Lietuvos en la estela de sus mejores momentos. Elliot, un base blanco y fornido con alma de anotador llegado tras muchos años en el Plannja sueco, y Macijauskas, un excepcional tirador que llega tras asombrar en el Neptunas, conforman una pareja demoledora por fuera aunque excesivamente débil en el apartado defensivo. En ese aspecto, la vuelta de Siskauskas comienza a elevar el tono de un equipo cuya confianza sube como la espuma hasta el punto de alcanzar las semifinales de la copa Saporta, gracias en buena parte a los 21 puntos del propio Ramunas en la ida de los cuartos. El rival de las semifinales no puede ser más temible, una Kinder de Bolonia vigente subcampeona de Europa y que bajo las ordenes de Ettore Messina presenta un plantel envidiable. Con nada que perder, en la ida el Lietuvos borda una segunda parte de ensueño llevándose a Bolonia una renta de 10 puntos (70-60). Elliot con 18 puntos y Kazlauskas con 14 acaparan los focos ofensivos, pero la verdadera clave del encuentro vuelve a recaer en un Siskauskas que firma 10 tantos, 10 rebotes y que ademas consigue dejar al mismísimo Predrag Danilovic en un pobre 2/16 en tiros. Por si fuera poco, el propio alero serbio se pierde la vuelta con lo que las esperanzas lituanas crecen…y más cuando al descanso llegan tan solo dos puntos abajo (39-37). El despertar ofensivo de Ekonomou (21 puntos, los mismos que Abbio) y Stombergas (19), propician una salida en tromba de la virtus en la segunda parte dando la vuelta a una eliminatoria que Gedraitis y Siskauskas (20 y 19 respectivamente) se niegan a dar por perdida. Finalmente un par de perdidas y el acierto en los tiros libres, terminan dando el pase a la final a los locales por solo dos puntos de diferencia en la eliminatoria (83-71 en el segundo). En la rueda de prensa, Messina se congratula del pase a la final y apunta “nos enfrentábamos a un equipo de mucho talento que es muy posible que en un futuro cercano siga dando mucho que hablar, en especial si puede seguir contando con jugadores de la talla de Ramunas Siskauskas”. Ya en la final, el Kinder habría de caer ante el Aek de Dusan Ivkovic ( Anthony Bowie, Tsakalidis, Koronios, Dikoudis, Muurseep, Chatzis, Kakiouzis…) por 83-76 en lo que bien podría considerarse una revancha de la final de la euroliga 98. Por su parte el Lietuvos, retoma una Lkl en la que afronta los ply-off tras sumar seis derrotas en la fase regular (5 de ellas sin Siskauskas) pero envalentonado por su buen papel europeo. Tras una cómoda serie de semifinales ante el Sakalai, el Lietuvos abre la final cayendo de manera clara ante el Zalgiris (105-83), pero se sobrepone empatando como local (75-70). Con la presión trasladada a los de Kaunas, un final de infarto da el triunfo a los capitalinos en el tercero (82-83) lo que les permite sentenciar el primer título de su historia (70-65) con Siskauskas como mvp de la final, galardón que suma al de mejor jugador de una NEBL en la que el Lietuvos alcanza el subcampeonato, después de caer en la final ante el Cska.

A la emoción del triunfo, Siskauskas une otra más especial y es que, tras las bajas de Karnisovas y Sabonis, Jonas Kazlauskas completa la renovación de la selección y convoca al alero del Lietuvos para su primer gran torneo: los juegos olímpicos de Sydney. Junto al alero del Lietuvos, Kazlauskas apuesta también por otro jugador de la generación del 78: Darius Songaila. Con esta configuración  las expectativas de los bálticos bajan de manera notable. Con todo, en un partido trabado hasta lo indecible, Lituania comienza dando la cara y cayendo por un ajustado 50-48 ante la Italia de Tanjevic, a la sazón vigente campeona europea. Tras la pirrica derrota, el grupo de Kazlauskas se rehace en la segunda jornada derrotando con claridad a Francia (81-63) en un partido en el que Siskauskas ya se hace notar con 10 puntos , para dos días después hacer sudar a los Estados Unidos (Gary Payton, Garnett, Carter, Mourning, Kidd…). Con solo tres puntos abajo al descanso, la buena labor de Songaila en la pintura y la excelsa dirección de Jasikevicius permiten a Lituania disputar el partido de tu a tu, hasta el punto de convertirse en la primera selección que cede por menos de 10 puntos ante una selección Nba (85-76). Ausentes Karnisovas y Sabonis, Jasikevicius se erige en el líder indiscutible de la selección, culminando una temporada fantástica (mvp de la copa eslovena con un Olimpija al que metería en cuartos de la euroliga, eliminado al Olympiacos con un 7/7 en triples en el Pireo) y creciendo según avanzan los partidos. Tras dar la cara ante Usa, Lituania cierra la primera fase imponiéndose a China y Nueva Zelanda, pasando a los cuartos de final como tercera de grupo. En los cuartos, su rival es un viejo conocido, una Yugoslavia (verdugo de Lituania en la final del eurobasket 95, las semis de los juegos 96 y los cuartos del europeo 97) dirigida por Zeljko Obradovic que llega al partido clave sin Danilovic (su máximo anotador hasta ese momento) y como segunda de grupo tras haber caído en la última jornada de la primera fase ante una Canada magistralmente dirigida por Steve Nash (26 puntos, 8 asistencias y 8 rebotes). Con Stojakovic y Bodiroga llevando el peso ofensivo, Yugoslavia planta cara pero en la segunda mitad la magia de Jasikevicius y la solvencia interior de un Einikis pletórico consuman la venganza lituana con un claro 76-63. Por su parte Siskauskas cumple disputando 27 minutos en los que anota 9 puntos con 6/6 en tiros libres.  

En semis, espera el gigante Usa por lo que, pese a la gran imagen ofrecida en la primera fase, ni los más optimistas esperan otra cosa que la certificación de la superioridad de los de Tomjanovich, pero lo sucedido es bien recordado:
http://www.youtube.com/watch?v=8MrNwNVB1TE




Filósofo y escritor, Jean Paul Sartre esta considerado como uno de los padres del existencialismo europeo y se mostró como un firme partidario de la literatura del compromiso. En uno de sus cuentos más famosos, el muro ambientado en la guerra civil española, relata la historia de un miliciano republicano condenado a muerte, que en la noche anterior a su ejecución toma por primera vez una conciencia física de su propia muerte. Su única opción para ser liberado pasa por delatar a sus compañeros, el se niega pero por vivir una noche mas facilita al enemigo una información falsa. La fatalidad, hace que sus aliados temerosos de que los delate, deciden cambiar de refugio huyendo hacia un cementerio. Justo al lugar falso que el reo creía enviar a sus captores. Pero lo relevante de la historia, es que el preso cree que ha mentido y que va a ser ejecutado. Por primera vez, toma verdadera conciencia de que va a morir-"ser hombre es la pasión inútil de ser Dios"- y cuando lo liberan no siente nada. Al haber tomado conciencia de su mortalidad, en cierto modo, ha muerto un poco. Los libros de historia deportiva siempre destacaran la victoria de Argentina en Indianápolis como la primera de una selección NBA, pero independientemente de que aquel tiro de Sarunas Jasikevicius no encontrara el aro (Lituania perdió el partido anteriormente con varios errores infantiles, entre ellos alguno en los tiros libres de nuestro protagonista), aquella fue la primera derrota USA, porque si bien , a diferencia del miliciano, los norteamericanos no tomaron conciencia de su debilidad, el resto del mundo abrió los ojos y al igual que en otro clásico de la literatura popular exclamó que el emperador estaba desnudo…con todo, más allá de la subversiva resistencia baltica, lo mejor estaba por llegar y es que, con un espectacular 89-71 (28 de Stombergas) Lituania suma ante los anfitriones el tercer bronce de su historia.

Tras la experiencia de los juegos, la 2000/01 vuelve a suponer otro paso adelante para un Siskauskas que promedia casi 16 puntos por partido, anota el 50% de sus triples y es elegido Mvp liguero al frente de un Lietuvos que por primera vez en su historia domina la fase regular de la Lkl. Pese a este dominio (30-2 por 27-5 del Zalgiris), los de Vilnius sucumben en el 5º partido de la final cayendo ante los verdes por 74-66. Al margen de la Lkl, la 2000/01, trae para Siskauskas el debut en la máxima competición continental, una Suproliga donde el Lietuvos vuelve a completar un muy buen papel. Tras una primera fase en la que el club de Vilnius logra victorias de prestigio (87-78 ante el vigente campeón, el Panathinaikos de Obradovic o el 87-91 en Siena con 26 puntos de Ramunas), el Lietuvos se juega el pase a los octavos de final en la última jornada ante un Ulker que incluso aspirara a pasar como primero. Pese a ello, los lituanos dan un golpe en la mesa y con un vendaval ofensivo confirman la machada venciendo por un claro 83-99 con 32 puntos de Elliot y 29 de un Siskauskas que además suma 6 rebotes y desquicia a Erdenay con una pegajosa defensa que le deja en su menor anotación en dos años. Ya en octavos, el rival es un poderoso Efes Pilsen (Mulaomerovic, Drobnajk, Besok, Onan, Tunceri, Arslan, Okur, Peker, Scepanovic…) que  llega tras disputar la final four del año anterior y que, pese a morder el polvo en Vilnius (73-69 con 20 de Siska), termina encarrilando su camino a su segunda final four venciendo en el tercero por un claro 86-67.

Pese al enorme éxito del bronce en Sidney, la carrera en la selección de Kazlauskas tocaría a su fin tan solo un año después tras un decepcionante eurobasket de Turquia. Tras vencer en los dos primeros encuentros, Lituania caía en el tercer acto ante Francia viéndose obligada a jugar el cruce de repesca ante sus vecinos letones que terminaría por convertirse en uno de los partidos más duros de la historia para los seguidores lituanos. Erráticos y fríos desde el inicio (7/29 en triples con 0/7 para Jasikevicius), los de Kazlauskas eran incapaces de frenar la hemorragia de una Letonia especialmente atinada (14/22 desde el 6´25 con 25 puntos para Bagatskis) quedándose fuera del mundial del año siguiente. Las criticas son feroces, aunque en el caso de Siskauskas su buen papel a nivel individual (segundo máximo anotador del equipo) le resguardan un poco de la avalancha. De vuelta al Lietuvos, la nueva temporada trae una novedad importante para el club rojiblanco con el fichaje de un Jonas Kazlauskas, que pese a la decepción del eurobasket llega avalado por haber conseguido la primera medalla de oro del país tras su independencia (en el europeo junior de  Tel Aviv´94 http://tv.delfi.lt/video/hX8knhVi/ ), el papel en los juegos de Sydney, por el doble triunfo europeo con el Zalgiris del 98 y 99 y, sobre todo, por haber defendido la camiseta del Statyba durante casi tres lustros, siendo parte de aquel grupo de la 78/79 que logra el histórico tercer puesto en la liga de la Urss, superando al Zalgiris y quedando tan solo por detrás del Cska de Moscú y el Stroitel de Kiev. Bajo la dirección de Rimantas Endriajaitis y con una plantilla en la que figuraban jugadores como Andriunas, Urba, Balocka, Daugela, Deimantavicius, Rimas Griskis o Algimantas Pavilonis:



El comienzo de la temporada es ligeramente decepcionante ya que el Lietuvos se ve apeado de la reunificada euroliga al caer en la eliminatoria previa ante un KK Split. La derrota ante la antigua Jugoplastika lleva a los de Vilnius a jugar la Copa Saporta donde completan una primera fase impecable en la que terminan como lideres de grupo con un balance de 9 victorias y una derrota. La casualidad dispone que en octavos de final el rival sea un Kk Split, quien tras eliminar al Lietuvos había caído en la última criba previa a la fase de grupos de la euroliga. La venganza no puede ser más contundente y el Lietuvos sentencia ya en la ida venciendo en la bella ciudad de Diocleciano por un claro 67-100, en un partido donde por parte local solo Ukic y Zizic alcanzan los dobles dígitos en anotación, mientras que en los de Kazlauskas su trío de aleros lo borda con 18 de Macijauskas, 16 Kaukenas y 15 de un Siskauskas que no bajaría de los 10 puntos en ningún partido. En cuartos de final, el Lietuvos vence en la ida por 88-90 al Hapoel, pero en la vuelta el exceso de confianza y un imparable Tapiro echan al traste las ilusiones de un Lietuvos en el que solo Siskauskas (22 puntos y 10 rebotes) esta a su nivel habitual. Pese al ligero revés europeo, la reacción no se hace esperar y el Lietuvos hace historia llevándose la NEBL (en una edición en la que llegan a participar 31 equipos de 19 países europeos incluyendo al Cska, Maccabi, Fenerbahce, Aris…), imponiéndose en la final (la final four se disputo en Vilnius en medio de un espectacular ambiente) a un Ural Great por 79-74 (http://www.ural-great.ru/season2001/eng/nebl0102/stat2404.shtml )  .Un equipo ruso que pocos días después  sumaría su segunda liga rusa consecutiva en el único paréntesis a la triunfal marcha del Cska hasta nuestros días.

http://www.youtube.com/watch?v=VWBryQ4zA1Q

El equipo de los Urales había certificado su primera plaza en la fase regular venciendo en Moscú al Cska (Giricek, Turckan, Wolkovinski, Padius, McCants, Fettisov, Domani…) por 99-105 y acabaría por certificar esa segunda corona, venciendo en el cuarto partido de la final al imponerse al Unics por 88-93: ( http://www.ural-great.ru/season2001/eng/sl0102/stat2206.shtml )

En cuanto a la Lkl, el Lietuvos impone también su ley dominando la fase regular con un espectacular balance de 31-1 y logrando adelantarse en la final, la primera en la historia que se juega a siete partidos, por 3-1 ante el Zalgiris. Pero con todo listo para la fiesta local, los de Kaunas asaltan Vilnius en el quinto partido imponiéndose por 81-97 con 20 puntos de Salenga, para a continuación forzar el séptimo partido venciendo en su pista por 72-62. Los nervios cambian de bando e incluso surgen voces que apuntan a un Siskauskas que apenas ha promediado 7´5 puntos en ambas derrotas. Finalmente, en lo que probablemente siga siendo el partido más grande de la historia de la competición lituana, el Lietuvos consigue amarrar el segundo título de su historia venciendo, tras prorroga, por 86-78. Macijauskas con 31 puntos se erige como máximo anotador, mientras que Siskauskas responde a las criticas firmando un partido espectacular asumiendo la responsabilidad en los momentos clave y terminando con 25 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias. Como muestra de dureza mental, los 25 tantos de Siskauskas son su máxima anotación de la campaña a nivel domestico superando los 23 que había conseguido…en el primer partido de la final.





Tras el espectacular 2002, Siskauskas aun disputaría dos temporadas más en el Lietuvos. A nivel individual, la 2002/03 supone su tope anotador (tanto de media como de tope en un partido: 33 ante el Zalgiris: http://www.lkl.lt/rungtynes/1/2002-2003/20021102/lietuvos-rytas-zalgiris/ )aunque a nivel colectivo el Lietuvos se tiene que conformar con sendos subcampeonatos. La perdida de jugadores como Javtokas o Kaukenas, lastra las opciones de un Lietuvos que no obstante en ese primer año pos doblete, logra el primer puesto de la fase regular con el mismo balance que el Zalgiris. Ya en la final, los de Kaunas llevan siempre la delantera tras vencer en el primer partido en Vilnius. Con 3-1 en contra el Lietuvos salva el primer match ball, logrando imponerse en la prorroga del 5º partido por 103-99 con 16 puntos de Siskauskas y 26 de un Macijauskas que se lesiona en la parte final. La baja del escolta resulta letal y el Zalgiris no pierde la ocasión de recuperar el título de la mano de un gran Stombergas. La 2003/04 no tiene color con un Zalgiris que solo pierde un partido en toda la temporada (llegan a anotar 146 puntos en un partido y pasan de los 100 en otras 14 ocasiones: ) y que se lleva la final por un claro 4-0 con un 70-88 en el definitivo pese a los 20 puntos de Siskauskas. La espectacular vuelta de Sabonis a las canchas, corona a un equipo con jugadores de la talla de Tanoka Beard, Ed Cota, Darjus Lavrinovic, Miroslav Beric, Bagatskis, Salenga, Timinskas…hasta el punto que solo el milagro de Sharp les aparto de la final four: http://www.youtube.com/watch?v=ASBdsLB5mC4

En cuanto al papel europeo, en 2003 el Lietuvos disputa la maratoniano fiba cup, cayendo en la final de la conferencia norte ante el Unics por 93-90 , para posteriormente caer en la fase pan-europea después de perder por 70-71 ante el Hemofarm. Siskauskas con 20 puntos se queda muy solo ante el mal día en el tiro de Macijauskas, lo que permite al club serbio pasar ronda de la mano de Bogovac y Darko Milicic (acabarían cayendo en las semifinales ante el futuro campeón: el Aris de Solomon y el ex Gijón Ryan Stack). En la temporada siguiente, el Lietuvos disputa la exigente Uleb cup donde tras una muy buena primera fase, consigue acceder a los cuartos de final al derrotar a u Lukoil Akademic que en el partido de vuelta se ve impotente ante los 26 puntos de nuestro protagonista. Finalmente, en la antepenúltima ronda, la victoria en Vilnius es insuficiente y el Lietuvos cae de nuevo ante un Hapoel, que con Solomon al mando terminaría por llevarse el premio gordo venciendo al Madrid en la final.

Pese a no levantar ningún titulo esas dos temporadas resultan claves en la carrera del “Pippen del báltico” entre otras cosas, por el glorioso papel de la selección. Fuera del mundial 2002 tras el fracaso en Turquia, la llegada de Sireika a la selección coincide con el momento de madurez de Siskauskas y Jasikevicius, el estrellato de Stombergas y la irrupción de un Macijauskas que acaba por completar un plantel exterior espectacular. Ajenos a la atención mediática, los de Sireika finalizan primeros de grupo con un balance de 9-1, varios marcadores centenarios y una doble victoria ante Turquia altamente esclarecedora. A nivel individual, Siskauskas se va hasta los 17´4 puntos por partido siendo el máximo anotador del cuadro báltico y volviendo a mostrar su regularidad al no quedar nunca por debajo de los 10 puntos. Ya en el eurobasket de Suecia, Lituania es asignada a la sede de Norkokoping debutando frente a Letonia, en un partido marcado por el recuerdo de lo sucedido dos años atrás en Turquia. Con los letones de nuevo muy acertados en el tiro exterior y bajo una excelsa dirección de Robert Stelmahers, solo un mate de Aurelijus Zukauskas consigue forzar un tiempo extra en el que Lituania sobrevive gracias a dos tiros libres finales de Jasikevicius que colocan el definitivo 92-91. El propio Sarunas con 20 tantos es junto a Macijauskas (22) y Siskauskas (18) el sostén de un equipo que con el susto en el cuerpo se libera para completar la primera fase con dos victorias cómodas ante Israel y Alemania, superando en ambas de nuevo los 90 puntos. En el plano individual, Siskauskas destaca especialmente ante los teutones, anotando 19 tantos y emparejándose por momentos con un Dirk Nowitzki al que consigue minimizar.

Ya en Estocolmo, un lugar cuya belleza se revela como escenario ideal para lo que esta por venir, Lituania prepara un cruce de cuartos ante una Serbia&Montenegro que estrena nombre (hasta el año anterior aun competía como Yugoslavia) y que, pese a ser la vigente campeona del mundo, se presenta en Suecia con un equipo en el que faltan jugadores como Bodirogao o Divac claves el año anterior en Indianapolis. Tras una mala primera fase y un cruce agónico ante Turquia, la selección que dirige Vujosevic se presenta en los cuartos con la baja de un Stojakovic clave en su estructura. Tras una primera parte de escándalo donde el equipo de Sireika borda el basket ofensivo, Lituania sentencia el partido, venciendo por 98-82 y teniendo a Ramunas como máximo estilete gracias a sus 27 tantos

A nivel individual, sus dos siguientes partidos son más discretos, pero tras sufrir ante la Francia de Parker, el festival ofensivo reaparece en la final ante España y Lituania se cuelga el tercer oro de su historia. Jasikevicius y Stombergas son elegidos en el quinteto ideal del torneo, pero el papel de Siskauskas resulta innegable siendo el segundo mejor del equipo en anotación (14´8), rebotes (4´7) y asistencias (1´7).




Tras el oro en el europeo, los juegos de Atenas se presentan como una nueva ocasión para el brillo lituano. Los bálticos comienzan de nuevo sufriendo para lograr un exiguo triunfo ante Angola (73-78)en un flojo partido de un Siskauskas que en el segundo acto se resarce anotando 23 puntos ante un Puerto Rico que, tras vencer en el debut a Usa, cae por 98-90. Por si alguien duda que Lituania esta de vuelta, en el tercer acto el conjunto báltico destroza a la anfitriona por 98-76 con 25 tantos del de Kaišiadorys. Con todo el éxtasis, llega en el penúltimo partido de la primera fase donde una fabulosa racha final de Sarunas Jasikevicius da la vuelta al partido frente a Usa, cerrando la herida de Sydney. Tras cerrar con tranquilidad ante Australia (100-85), Lituania vive un placido cruce de cuartos ante China (95-75) entrando por cuarta vez consecutiva en las semifinales de unos juegos donde empiezan a convertirse en favoritos junto a una Argentina que vuelve a cargarse a Estados Unidos. Victimas de ese favoritismo y en medio de un extrañísimo, loco y maravilloso partido, Lituania pierde una ocasión histórica cayendo en la semifinal ante una Italia en la que Basile anota 31 puntos con siete triples. En la consolación, Lituania anota la friolera de 21 triples que aun así resultan insuficientes para derrotar a unos Estados unidos que completan su mejor partido del torneo.



A partir de aquí, la carrera de Siskauskas entra en su versión más conocida, comenzando por su fichaje por la Benetton que dirige el mismo Messina al que maravillaba cinco años antes. El debut de Siskauskas tiene lugar en la supercopa cayendo ante la Fortitudo por 84-75, derrota que se repite en el debut liguero al caer los de Treviso en su feudo ante el Napoli por 75-79, en un partido que no obstante deja clara la calidad del lituano que en una gran serie de tiro se va hasta los 31 puntos. Poco a poco, la Benetton se va engrasando y en febrero se lleva la “coppa” al derrotar en la final al Reggio Emilia por 74-64. En cuanto al competición liguera, la buena marcha tiene continuidad y los del veneto terminan como líderes de la fase regular y Siskauskas como su máximo anotador. Tras derrotar al Napoli por un claro 3-0 en cuartos, el Benetton sufre su primer gran revés al caer en el quinto partido de su semifinal ante el Milano por 57-61, en un encuentro donde los 18 puntos de Siskauskas son un oasis. La eliminación como local, resulta un reflejo de lo sucedido en Europa, donde la Benetton tras un buen año cae en la eliminatoria de cuartos pese a contar con el factor pista a su favor. Con la serie programada al mejor de 3 encuentros, los de Treviso se ven sorprendidos en el inicio por un espectacular Tau Vitoria que de la mano de un excelso Scola (34 puntos con 15/16 en tiros de 2) se lleva el encuentro por un contundente 59-98, rememorando así su cara a cara del año anterior  en donde los baskonistas ya habían sido capaces de ganar en el Palaverde (92-99 con 48 de valoración para un Nocioni que firmaba 36 puntos y 15 rebotes).  En el segundo acto, el partido resulta mucho más cerrado y los de Messina consiguen llevar el control del encuentro durante gran parte del mismo, hasta que dos triples en el tramo final de Prigioni llevan a los baskonistas a la primera final 4 de su historia (en 2001 habían sido subcampeones con formato play-off).
Pero más allá, del agridulce tramo final, la temporada resulta clave en el devenir de la carrera de un Siskauskas que no solo lidera a los de Treviso en el aspecto anotador, sino que es capaz de dar un salto cualitativo en su carrera. Tras llegar a la lega como un escolta con capacidad para jugar de base (sobre todo en la selección), Messina sitúa al ex del Lietuvos como alero, dotando de versatilidad a su línea exterior y consiguiendo que su buena predisposición defensiva tape las carencias en cuanto a centímetros, ganando así un mayor grado de circulación de balón y una nueva amenaza exterior.


En verano, como viene siendo habitual en los eurobaskets pre mundialistas, la selección lituana comprueba como se acumulan el número de ausencias, siendo las más destacadas en esta ocasión las de Jasikevicius, Macijauskas, Stombergas o Aurelijus Zukauskas. En esa tesitura, Siskauskas queda como único referente claro, pese a lo cual Lituania consigue ser líder invicta de grupo derrotando por diferencias superiores a los 10 puntos a Turquia, Croacia y Bulgaria. El sueño se ve finalmente cercenado en cuartos, donde una Francia liberada tras eliminar a los anfitriones da un clinic de intensidad dejando a la tierna Lituania en unos pobres 47 puntos. Tras el lógico disgusto, la joven selección da la cara y vence a Rusia y Eslovenia, cerrando el torneo como quinta clasificada con una sola derrota y logrando así el billete para el segundo mundial de su historia. A nivel particular, Siskauskas lidera al equipo en puntos (7º del torneo) y en asistencias (9º del torneo) y todo ello con el mejor porcentaje de triples de todo el eurobasket gracias a un espectacular 15/23, solo superado por el 16/23 de Drazen Petrovic en Zagreb 89 y por el 10/12 de Kukoc en Roma´91.

Con David Blatt sustituyendo a un Messina que se va a Moscú, el Benetton arranca la 05/06 llevándose la supercopa al vencer por 76-73 al Napoli de Greer. La llegada de Drew Nicholas y Nicos Zisis, rearma un perímetro en el que no obstante Siskauskas sigue siendo la principal referencia ofensiva, liderando de nuevo a los italianos en anotación con casi 16 puntos por partido. En Europa el equipo da un paso atrás, quedándose fuera de los cuartos de final tras un cuádruple empate en el grupo del top 16. En Lega, tras lesionarse en el tercer partido de los cuartos de final, Siskauskas reaparece en el quinto para con 11 puntos consumar ante el Milan el desquite de la semifinal del año anterior…ronda que este año es superada tras vencer en cuatro partidos a una Lottomatica que en el cuarto envite sucumbe por 73-81, victima en especial de nuestro protagonista autor de 22 puntos para 36 de valoración. En la final, el Benetton se ha de enfrentar a una Fortitudo que llega como vigente campeona y, a su vez, como mejor equipo de la fase regular. El equipo de Blatt, comienza sorprendiendo en Bolonia por 69-77 (19 puntos y 28 de valoración para Siska) y abriendo hueco en Treviso (88-82 con Siska, Zisis y Bargnani anotando 17 puntos frente a los 25 de Becirovic). Ya en el tercer acto el lituano vuelve a ser el mejor con 22 tantos, pero los verdes dejan escapar la posibilidad de certificar su quinto título en el último momento cayendo por 73-72, pero ya en el cuarto y como locales, consiguen cerrar la serie con un agónico 69-68 en el que los 18 puntos de Siskauskas vuelven a ser la mejor marca local y sirven como aval a un más que merecido Mvp de las finales.


Tras descansar en verano por primera vez en siete años, Siskauskas da el salto a la liga griega de mano de un Panathinaikos al que la  designación de Atenas como sede de la final four ha espoleado a moverse en el mercado. Pese a las bajas de Spanoulis y Lakovic, Obradovic consigue crear un bloque compacto con un buen juego interior y un espectacular perímetro en el que Diamantidis y Siskauskas se combinan con una tercera pieza (Hatzivretas, Becirovic, Vujanic o Delk) para crear una cascada de peligros y cambios de rol altamente difíciles de defender. A nivel domestico, el primer título llega con la copa donde el modesto Ago Rethymnou vuelve a la realidad cayendo por un contundente 48-87, mientras que el doblete se convierte en realidad tras una durísima final ante el Olympiacos, en la que el conjunto de Obradovic solo puede respirar tras imponerse en el quinto encuentro por 79-72, en un encuentro en el que Siskauskas firma 12 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, siendo de largo el jugador más utilizado por Zeljko Obradovic. Con todo, el gran momento del año llega en la final four de Atenas, donde tras sufrir ante el Tau, el Panathinaikos logra su cuarta copa de Europa en un partido memorable ante el cska resuelto por un ajustado 93-91 y donde la figura de Siskauskas emerge de nuevo en todo su vigor (20 puntos y 30 de valoración), contribuyendo al primer triplete de la historia del club verde (en 1996 el Olympiacos se llevaba la liga y el Aek sería el obstáculo en la copa de 2000 y la liga de 2002). Pese al éxito colectivo, Siskauskas decide cambiar de aires y aceptando una espectacular oferta económica se muda a Moscu para reencontrarse con Ettore Messina en un proyecto destinado a recuperar la euroliga.



 
Entre medias, Siskauskas vuelve a la selección para disputar el eurobasket de España con la intención de clasificarse para los juegos de Beijing. Con Jasikevicius acusando problemas físicos en los aductores, Siskauskas se erige en el líder de una selección que se planta invicta en las semifinales (tras derrotar a la otra invicta Eslovenia (http://passandgo.blogspot.com.es/2007/09/lituania-eslovenia-basket-total.html) en la sexta jornada y a Croacia en cuartos), donde una Rusia liberada tras su agónico cruce de cuartos pone tierra de por medio 24-8. Lastrados por el mal inicio, los lituanos se encomiendan a un Siskauskas que entabla un espectacular duelo con Kirilenko llegando a empatar el partido. Finalmente el cansancio y el desquiciamiento por lo que entienden como un arbitraje parcial, les cuesta el partido a una Lituania donde Siskauskas firma pese a todo un partido memorable en el que anota 30 puntos y deja para el recuerdo un mate y una sucesión de triples realmente memorables. Pese al palo de la derrota, Lituania reacciona y logra certificar su billete olímpico sumando el bronce ante una Grecia a la que derrota por 78-69. Cumplido el objetivo colectivo, Siskauskas, que ha liderado a la selección en puntos y robos de balón amen de ser el segundo mejor pasador, es elegido para formar parte del quinteto ideal del torneo.


http://www.youtube.com/watch?v=BAXHCes5wcs

Con el Cska, Siskauskas ahonda en su consolidación como estrella a nivel europeo firmando de inicio las que quizás sean sus dos mejores temporadas a nivel profesional. En la 07/08, el Cska arranca la parte crucial de la temporada perdiendo la final copera ante un Khimki liderado por un gran Macej Lampe (23 puntos y 13 rebotes), pero el primer gran susto llega en la euroliga. En el inicio del top 16, un triple de Langdon salva a los moscovitas de caer derrotados ante la Lottomatica en Moscú, cultivando una preocupación que aumenta tras ser derrotados en Málaga. En el inicio de la segunda vuelta, los 25 tantos de Siskauskas ponen las cosas en su sitio ante los romanos y el Cska pasa como primero…pese a lo cual, pierde su primer partido de cuartos  ante el Olympiacos victima de un triple de Greer sobre la bocina. En el Pireo, en un todo o nada, los de Messina comienzan con desventajas de hasta 10 puntos, pero de la mano del lituano (20 puntos y 4 triples) devuelven la serie a Moscú, donde Siskauskas con 24 puntos (5/6 en triples) vuelve a ser decisivo. Ya en la final four de Madrid, Siska es el máximo anotador del equipo en una dura semifinal ante el Baskonia de Spahija para culminar su segunda euroliga consecutiva con 13 puntos en la final. En un equipo en el que conviven jugadores de la talla de Holden, Papaloukas, Smodis, Langdon o Andersen, Siskauskas consigue emerger y es elegido como Mvp de la temporada en una de las mejores euroligas de la historia reciente. Para culminar el año, el Cska se venga de la derrota copera endosando un 3-0 en la final liguera a un Khimki impotente.

http://www.youtube.com/watch?v=_Dn97JNV31k

En verano, Siskauskas participa en sus terceros juegos olímpicos lastrado por unas pesadas molestias en su rodilla izquierda, pese a lo cual contribuye al buen papel de una Lituania que alcanza de nuevo en las semifinales. Tras debutar venciendo a la vigente campeona Argentina, los bálticos aseguran la primera plaza de su grupo cayendo tan solo en la ultima jornada en un partido intrascendente ante Australia. Como cuatro años antes, en cuartos vuelven a superar a China, que en esta ocasión se convierte en un rival especial al estar dirigida por Jonas Kazlauskas. Ya en semis, España acaba por ser la verdugo de una Lituania muy quejosa con el arbitraje, en un partido vibrante y que solo se decide en el tramo final. Sin embargo, en la lucha por el bronce, el conjunto de Ramunas Butautas (su padre Stepas se había llevado como jugador la plata en los juegos de Helsinki) se desinfla y pese a la baja de Ginobili cae ante una Argentina mucho más metida en el choque.


De vuelta a Moscú, Siskauskas mantiene el nivel de la temporada anterior en un Cska que pese a perder a David Andersen, encuentra en Erazem Lorbek un perfecto sustituto. Como la temporada anterior, el Cska se queda sin la copa al caer en las semifinales ante el Unics Kazan, aunque como mal menor Siskauskas se despide en la consolación anotando 24 puntos al Triumph. En Europa, el Cska comienza dando muestras de irregularidad, pero con el paso de los meses van encontrando su línea ganándose con solvencia una plaza en la final four de Berlín. En la semifinal, los moscovitas se ven sorprendidos de inicio por un Barcelona muy acertado en el tiro y mucho más intenso en el juego, pero la perdida de poder ofensivo tras las rotaciones catalanas y el despertar de Siskauskas dan la vuelta a un partido, en el que el lituano acaba firmando 29 puntos en poco más de 24 minutos. Favoritos tras el mal trago, el Cska ve en la final como por enésima vez Zeljko Obradovic sorprende a Messina, dirigiendo a un Panathinaikos que, tras una asistencia de Jasikevicius, cierra la primera parte con 20 puntos de ventaja. Una ventaja, que incluso se ve incrementada en la segunda parte, pero que gota a gota el Cska va recortando. El final es de sobra conocido, con el éxtasis agónico griego tras tener el propio Siskauskas el (forzado) tiro que podía cambiar la historia. De vuelta a Rusia, el Cska, que en semis se había vengado del Unics, abre la final sufriendo ante el Khimki (80-74) pero saliendo airoso gracias en buena parte a los 26 tantos de Ramunas. Tras arañar el Khimki un triunfo, la serie se cierra con un claro 45-78 en el cuarto encuentro.

http://www.youtube.com/watch?v=HREHAdqkU0c

Tras anunciar que se retira de la selección, la temporada 09/10 comienza en Moscú marcada por la salida de Ettore Messina así como por un aparente debilitamiento de la plantilla que se agrava tras la lesión de un Matjas Smodis que termina por perderse más de media temporada. Pese a estos contratiempos, el Cska recupera, dos años después, el título copero  venciendo en la final al Unics por 80-74y contando con el alero lituano como Mvp. En la euroliga, el Cska consigue repetir presencia en la final four llevando a su terreno la semifinal ante el Barcelona, pero cayendo finalmente por 64-54 pese a los 19 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias de Siskauskas. La temporada se cierra con dos nuevos títulos, venciendo en la final de la VTb al Unics y en la liguera de nuevo al Khimki, en esta ocasión por 3-0 y con 29 puntos (10/10 en tiros de 2) para un Siskauskas absolutamente decisivo.


Pese al buen papel de Pashutin, la directiva moscovita apuesta por Dusko Vujosevic como nuevo técnico pero tras unas primeras semanas ilusionantes, con victoria incluida en Usa, el montenegrino vuelve a presentar sus habituales síntomas de incomunicación (5)introduciendo al Cska en una dinámica tan negativa que le lleva a quedar fuera del top 16. Tras una solución interina, la llegada de Jonas Kazlauskas endereza el rumbo del equipo, apostando por el papel de jugadores como Shved o Vorontsevith y logrando sumar un nuevo título liguero, del que Ramunas apenas disfruta ya que se pierde el tramo final de la temporada debido a una lesión. Llegamos a la ultima estación, y nos encontramos a un Siskauskas que años después vuelve a partir como escolta titular y que forma parte de uno de los equipos que mejor baloncesto han practicado en muchos años a este lado del charco. Dos nuevos títulos se suman al palmares de un Siskauskas que pese a su bajada de rol aun es el segundo máximo anotador del equipo en la final de la Vtb o en el segundo partido de la final liguera. Habrá quien recuerde los dos (malditos) tiros libres que pusieron el colofón al desquiciante tramo final moscovita en la final de Istambul, pero no es ahora el momento porque el señor Ramunas Siskauskas se va y con él, toda una forma de entender este deporte, pausada, completa al estilo de esos grupos que carecen de grandes singles peor firman álbumes redondos…Ačiū!!!!



(3) Koul protagonizó en su día una de las historias más curiosas que el siempre peculiar mundo de los agentes propició. Gracias a sus 2´13 y su contundencia en la zona, Koul se hizo pronto un nombre en Bielorrusia lo que le abrió las puertas de la NCAA. Por si fuera poco, el sorprendente triunfo bielorruso en el europeo sub 22 de 1994, tras deshacerse en semifinales de España, con Lucio Angulo, Santos, Lasa o Galilea y a la que remontaban 20 puntos en la segunda parte, y en la final de Italia, y su gran actuación individual dos años después (16 ptos 7´6 reb) llamaron definitivamente la atención de los scouts europeos. De tal manera que al finalizar su periplo en George Washington, donde fue compañero de Antxon Iturbe, Koul tenía sobre la mesa unas cuantas ofertas interesantes lejos de Minsk, aunque finalmente se decantaba por la aventura turca, firmando con el Turk Telekom. Ajenos al fichaje, el Aris de Salónica contactaba con su agencia de representación que ni corta ni perezosa ofrecía al conjunto griego los servicios de “otra joya” el alemán Alexander Khul , de similar estatura y que también había pasado por la NCAA pero mucho más limitado como jugador, sin que los gestores del club amarillo se percataran de la situación hasta que no habían transcurrido las primeras semanas de la pretemporada. Pese a que el Aris, mostró su indignación a la FIBA, nada pudo hacer ya que el contrato que sus gestores habían firmado especificaba claramente a quien habían firmado, que no era otro que Khul. El alemán apenas duro en el Aris pero consiguió proseguir su carrera en diversos clubes de primer nivel (Cantu, Limoges...) aunque siempre con un nivel discreto y la duda de si realmente le querían a él o a su gemelo bielorruso. Por su parte, Koul completó una buena temporada en el Telekom, con algún momento brillante en la copa Saporta (35 puntos al MZT Skopje), pero tampoco consiguió asentarse y comenzó una carrera de autentico nómada europeo, que en un último guiño le llevo al Aris en 2006, con el que se proclamó subcampeón de la copa ULEB, antes de dar el salto a la liga chipriota e iniciar así un vagabundeo que ha terminado en su Minsk natal donde espera asentar a su equipo más allá de las fronteras nacionales.

(4) Excelso tirador de trata sin duda uno de los grandes jugadores islandeses de finales de los 90, y uno de los primeros en hacer carrera fuera de su pais, en especial en Holanda, donde incluso llego a participar en competiciones europeas con el Mpc Donar (cayendo en la Korac del 2000 ante la revelación de torneo: el AB Vacallo de Lugano donde destacaban jugadores como Mujezinovic, Lisicky, Mathews o Ivan Opacak.


(5) http://laesquinadesunara.blogspot.com.es/2011/08/eurobasket-11-montenegro.html (ver la parte “El asistente)