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viernes, 24 de mayo de 2013

EL ÚLTIMO VALS : MATJAS SMODIS LAST TOUR


                      
     Finales en las Ligas Europeas (Vídeos)
"Como he terminado mi carrera no tengo que estarme callado y puedo decir lo que pienso. Es un desastre. He estado en muchos sitios pero esto es un desastre. Es una vergüenza, vergonzoso. Olimpija quiere convertirse en un gran equipo y tener así Eslovenia un gran representante en la Euroliga tan pronto como sea posible. Posiblemente por esto tienen el apoyo de los árbitros”.


Acostumbrados en estos tiempos grises al imperativo de lo políticamente correcto, choca encontrar amargura y sinceridad en una declaración de despedida y más si esta hecha tras lograr el título liguero con el añadido del MVP de la final. Pero así es, así ha sido, Matjas Smodis tan genial dentro de la pista como libre, contestario y peleón fuera de ella. Sin dejarse seducir por los cantos de sirena de un Boza Maljkovic que le había incluido en la primera preselección para el eurobasket, uno de los mejores ala-pivots de la historia reciente en Europa escribía su ultima nota en un partido redondo donde sus 21 puntos y, sobre todo, el momento en el que los conseguía daban al Krka Novo Mesto su cuarto título consecutivo. Cuatro títulos seguidos que mantienen la llama de la esperanza en los que aun creen en los pequeños proyectos, en los pueblos y ciudades de basket donde este deporte se sigue sintiendo como propio. Apunta a la euroliga, esa obcecada en sumar a Londres en premiar a Berlín o Milano y que suspira por que los jeques se arrimen también a su particular París, mientras muy cerquita, el Nanterre, otro club de barrio hace historia. No caigamos tampoco en elogios a arcadias perdidas porque desde un rincón de Eslovenia, Matjas Smodis, acabó siendo parte de la historia de la competición levantándola hasta tres veces y participando en hasta siete de sus final four. Hoy, en el cumpleaños de Mr. Robert Zimmerman, hay que recordar que hubo un día en el que Smodis también apostó por electrificar su mensaje aunque solo sea para poner en perspectiva lo que ha sido su gira de despedida.

Cuentan algunos clásicos que un equipo ha de construirse con un base y un pivot, pero el perpetuo devenir de nuestro baloncesto persiste en su idea de cambio y ante el ahogo de los espacios, en especial a este lado del charco, es la de 4 la que quizás sea la posición más importante para entender el actual estado de las cosas. Y ahí, como 4 abierto, ahondo su leyenda un esloveno de aspecto fiero y físico siempre cercano al exceso. Triplista abierto y pasador desde el poste alto pero capaz de mezclar y de mostrarse duro en la pintura a diferencia de otros coetáneos. Y así a medio camino, Smodis fue encontrando su sitio casi al estilo de aquel artista del trapecio que dibujara Kafka (“…había organizado su vida de tal manera -primero por afán profesional de perfección, después por costumbre que se había hecho tiránica”). Un sitio que le llevo de Novo Mesto a las dos aceras de Bolonia y de ahí a Moscú donde acabaría siendo el primer capitán extranjero en la historia del club rojo. Eran los tiempos de las grandes giras y los conciertos multitudinarios, de los grandes pabellones y los grandes partidos, el lugar donde la traicionera espalda acabaría aportando antes de tiempo. La espalda, la gran espina clavada quizás junto a la ausencia de medallas en la selección absoluta o quizás ligado. Porque en el fondo Eslovenia nunca tuvo la culpa de las grandes expectativas que ante ella se formaban y no por su escasa población, si no por su sempiterno rosario de ausencias. La excepción fue 2009, el sitio y el momento idóneos, pero en el último partido de preparación caía Beno Udrih y ya en la primera fase Goran Dragic y el propio Matjas. Y aun así, aquel equipo solo caería en la prorroga de la semifinal victima de un Teodosic magistral. Quizás aquel fue el último tren y sin duda fue el inicio del calvario que se prolongaría dos años más en la capital rusa. Todo olía a retirada, pero acercándose a casa Smodis decidía jugar un año más en un Cedevita al que daría su primer título antes de que una lesión le apartará de nuevo de las pistas. Se anuncio su retirada, pero el alma del viejo músico quiso dar una nueva gira, una en clubes pequeños en rincones conocidos para regalar sus notas a sus primeros fans, a sus amigos, a aquellos adictos a sus triples y a su garra. Y así fue, de menos a más hasta ese ultimo vals, ese último concierto que le despedía triunfal. Puede que no hubiera un Scorsese grabando, pero en su ultimo saludo en el escenario, Matjas Smodis volvía a demostrar que como la banda que de Levon Helm era todo un referente. Claro que si injusto sería calificar a The Band como el grupo que acompañó a Bod Dylan o limitarse a recordar “The last Waltz”, el Smodis que finalmente reía con Lipko, la mascota del próximo eurobasket, también tuvo sus “Rock of ages” o su “Befote the flood” en una carrera que merece la pena recordar de una manera un poco más fría:


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Nacido el 13 de Diciembre de 1979 en la pequeña localidad de Trbolvije, Matjas se traslada a los pocos meses de edad a Novo Mesto la ciudad natal de su madre y lugar donde toma contacto por primera vez con el mundo del baloncesto. Aunque en un principio donde realmente destaca es como lanzador de peso, llegando incluso a varias finales a nivel nacional, con apenas 10 años Matjas es captado por Slavko Senicar para su escuela de basket, vinculada al Krka Novo Mesto. 

A partir de ese momento su carrera es fulminante y con poco más de 15 años debuta en primera división. Con ciertos problemas de peso pero con una actitud excelente, Smodis va subiendo su jerarquía en un equipo en el que pronto se convierte en una referencia destacando por su capacidad de mezclar el juego en el poste bajo con el tiro exterior. Poco a poco el equipo va creciendo y en la temporada 97/98 con la llegada del triple campeón de Europa Ivo Nakic, el krka certifica su clasificación para jugar en Europa.

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 "Rambo Smodis"

Ese mismo verano, Smodis, que había disputado algunos partidos clasificatorios tanto en junior como en sub 22, debuta con la selección en un gran torneo participando en el europeo  sub 20 de Trapani. Con jugadores como Lakovic, Brezec, Hafnar o Maravic, Eslovenia debuta derrotando a Israel por 74-63 con 19 puntos y 7 rebotes de Smodis. Con números similares de Matjas, se suman nuevas victorias ante Lituania (Songaila, Kaukenas, Javtokas…) y Letonia. Sin embargo en los últimos minutos ante los bálticos y tras sumar 20 tantos y 12 rebotes Smodis sufre una torcedura de rodilla que le hace perderse el resto del torneo. Pese a su ausencia, Eslovenia consigue plantarse en la final, donde los 37 puntos de Rakocevic sentencian el oro a favor de Yugoslavia. 


Superada la lesión, la temporada 98/99 comienza con resultados irregulares a nivel de conjunto pero con sensaciones ilusionantes para un Smodis que debuta en Europa anotando 15 puntos…que son solo el principio del primer gran año de un Matjas Smodis que en la visita al Hapoel Galil (Kozikaro, Jaime Arnold, Cizmic…) contribuye a la victoria del Krka con 29 puntos y 7 rebotes. En Enero, la irregular marcha liguera provoca la llegada al banquillo de Ivan Sunara que desde un principio apuesta por Matjas como referencia clara del equipo. Individualmente, Smodis es seleccionado para un all star donde es elegido Mvp, y se mantiene en el top 3 de los máximos anotadores de la competición, mostrando además unos porcentajes de tiro extraordinarios. La aventura europea tiene su fin en la eliminatoria ante un Barcelona a la postre campeón y al que nuestro protagonista endosa en la ida 24 tantos.

Un par de semanas después del all star, la carrera del de Trbolvije da un nuevo paso adelante con su debut en la selección absoluta.
En Charleroi, dentro de un partido de clasificación para el eurobasket de Francia, Smodis suma en su debut 21 puntos superando a la Bélgica de Struelens por 72-76. Tres días más tarde, en su segundo partido como internacional, Matjas se va hasta los 26 tantos siendo clave en el triunfo ante Bulgaria que certifica el pase de Eslovenia a la fase final del eurobasket, liderando su grupo por encima de Grecia y Alemania.
Tras quedar apeados en Europa por el Barcelona, al que en la ida Smodis endosa 24 tantos, y ser terceros en la competición liguera, Smodis es llamado para formar parte de la selección eslovena que competirá en el eurobasket de Francia, aunque su verano comienza marcado por la polémica. Con ofertas de España e Italia, la norma que impide salir a los deportistas eslovenos hasta los 25 años parece encaminarle hacia el Olimpija Ljubljana, pero contra pronostico el jugador decide permanecer un año más en su club de origen desatando una fuerte discusión entre el club de la capital y el Novo Mesto.

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Ya en Francia, Eslovenia debuta en el torneo cayendo claramente ante Rusia por 67-48 pese a los 19 puntos de unSmodis, que al día siguiente se muestra imparable para con 27 tantos y 8 rebotes doblegar a España. El resto del torneo ya no será tan idílico ya que unas molestias en su rodilla lastran su minutaje en pista y con él las opciones de una Eslovenia que deja escapar sus opciones de llegar a los cuartos de final, cayendo ante Israel por 1 punto y dejándose remontar ante Francia en la última jornada de la segunda fase.

La 99/00 arranca con el Krka de nuevo entre la elite de la liga eslovena y con Smodis yendose por encima de los 20 tantos por noche, lo que acabarían por situarle como segundo máximo anotador de la temporada y de nuevo con unos porcentajes excelsos (62% en T2, 43 en triples y 82% desde el 4´60). En Europa, los de Novo Mesto llegan hasta los octavos de final de la copa Saporta donde caen ante el Addeco Milan, con la ausencia en la ida de Smodis victima de un proceso gripal. Con todo, la segunda experiencia europea es d nuevo fructífera y Matjas cierra su periplo con 19´7 puntos de media y actuaciones para el recuerdo como los 33 puntos endosados al Sakalai. 

Tras ausentarse unas semanas con permiso del club para probar en un campus de Rookies en la nba, Smodis regresa a tiempo de los play-off donde tras superar los cuartos de final, las semifinales deparan un cruce con el Olimpija Ljubljana. Seis veces campeón de la liga de Yugoslavia, el club capitalino había tiranizado la competición domestica desde la independencia del país hasta el punto de proclamarse campeón liguero en todas sus ediciones. Campeones de copa ese mismo año y protagonistas de numerosas sorpresas europeas de la mano de un gran Sarunas Jasikevicius (7/7 en triples en la victoria en el Pireo), el Olimpija llega a la semifinal como claro favorito. Pese a los precedentes, la semifinal arranca marcada por la igualdad y por un tono defensivo que se le atraganta a un Olimpija que en el tramo final deja escapar 6 puntos de ventaja para caer por 73-74. Con el play-off al mejor de 3 partidos, el Krka tiene la oportunidad de voltear la historia en su terreno y en otro partido brusco como pocos confirman la machada venciendo por 57-56. En la final, y de nuevo con el factor pista, el Krka firmaba un 1-3 ante el Pivovarna Lasko sumando así el primer título liguero de su historia.

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Finalmente tras varias reuniones la federación da luz verde a la salida de Smodis del país (aun años después Vujacic llegaría a juicio por su pase a Udine) y opta por firmar por el Kinder de Bolonia que dirige un Ettore Messina empeñado en hacerse con sus servicios, como una de las piezas claves en la reconstrucción de un equipo que viene de perder la final de la copa Saporta ante el Aek de Atenas.

Tras perderse el primer partido de la temporada, Smodis debuta en la segunda jornada ante el Imola quedándose sin anotar, pero en su segundo partido contribuye con 11 tantos en la derrota ante el Udine. Evidentemente su protagonismo baja al estar rodeado de una colección de jugadores de primera fila, pero no obstante el esloveno firma unos interesantes 8´6 puntos con un 60% en tiros de 2 y algo más del 40% en los triples. En cuanto a la euroliga, donde debuta anotando 10 tantos al Aek, sus números son algo más modestos. Pero más allá de los números, Smodis pasa a ser pieza clave de un equipo que deslumbra por su juego…y por sus resultados. Ante el Scavolini, en la copa, llega el primer triunfo del año, aunque el premio gordo llega en la recién creada euroliga. Tras perder el partido inaugural ante el Aek, los de Messina se plantan en la final sin mayores apuros que los pasados en la eliminatoria de cuartos ante el Olimpija de Ljubljana. Frente a un Tau heroico, los italianos terminan por hacer valer su mayor profundidad y en el quinto encuentro suman la segunda euroliga de su historia. Para rematar la gran temporada, en la final, repiten el resultado de la semifinal europea endosándole un 3-0 al rival vecino una Fortitudo incapaz de parar la avalancha blanquinegra.

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La temporada siguiente parece empezar bajo los mismos cauces, con la Kinder sumando de nuevo el triunfo copero, ante el Siena en esta ocasión, y con la ilusión de albergar la final four como local. Sin embargo la temporada comienza a enrarecerse desembocando en una situación de tensión entre Messina y la directiva que parecen situar al técnico fuera de los banquillos. Pese a las divergencias ya notables, la Kinder consigue colarse en “su” final four y tras deshacerse de la brillante Benetton de Mike DÁntoni en semifinales (90-82), parte como clara favorita en la final. Ya en el partido decisivo, Smodis encadena 13 puntos en el segundo cuarto disparando las diferencias hasta los 13 puntos, pero en el segundo periodo un Obradovic magistral coloca a Bodiroga como falso 4 y termina por llevarse la final asestando un golpe a una Kinder que no reacciona lo que le lleva a caer en las semifinales ligueras ante una Benetton que se proclama campeona.
http://www.youtube.com/watch?v=x4Fe455A ... re=related


El verano resulta demoledor con infinidad de salidas lo que redunda en una temporada para olvidar donde en los personal Smodis se pierde media temporada, aunque luego firma sus mejores números en la Virtus, y en lo colectivo el equipo contempla el cese de Tanjevic un caos tras otro y el mazazo final de su exclusión de la lega por el proceder del club en el affaire Becirovic.

Con ofertas de media Europa, Smodis decide continuar en la ciudad enrolándose en el Skipper de Bolonia que dirige Jasmin Repesa. Tutelando a su joven compatriota Erazem Lorbek, Smodis forma parte de un conjunto dinámico y que practica un baloncesto rápido, alegre y preciosista. Pozzeco, Basile, Delfino…poco a poco la Fortitudo va labrándose un camino ganador en el que Matjas es parte fundamental. A mitad de temporada, el ala-pivot, vive uno de sus momentos más emotivos al volver a la pista de un Novo Mesto, dirigido por Petar Skansi, que le recibe como un héroe.
Contra todo pronostico, el equipo se cuela en la final four y tras una apasionante semifinal ante el Siena, llega incluso a la final donde un Maccabi arrollador no tiene piedad. En el ámbito domestico, el resultado se repite sumando un nuevo subcampeonato en este caso ante el Siena de David Andersen.

http://www.youtube.com/watch?v=R11CrRsMKEc

La temporada siguiente las cosas no marchan tan bien a nivel continental, donde , tras un triple empate con el Panathinaikos y el Baskonia, la Fortitudo dice adiós en el top 16. A cambio las cosas en la lega si sonríen a los de Bolonia, y tras vencer en el cuarto partido de las semifinales a la Lottomatica (62-63 con 19 tantos de Smodis), el Skipper repite final por segundo año consecutivo y este vez lo hace con el factor pista a favor. En formato alterno, los tres primeros partidos tienen sino local, pero en el cuarto, y de la manera más emocionante posible (recurriendo incluso al Instant replan), la Fortitudo consigue alzarse con el segundo título de su historia (el anterior databa del 2000 con Recalcati en el banco, con un equipo liderado por Myers, Fucka, Karnisovas, Basile, Jaric o Vrankovic.




Tras sumar su segundo scudetto, Smodis decide aceptar la oferta del Cska para volver a encontrarse con Ettore Messina. Tras tres derrotas consecutivas en la final four, los moscovitas dibujaban un proyecto de plantilla más corta pero más experimentada donde el técnico italiano encontraba tres apoyos bien conocidos: un David Andersen que ya había llegado la temporada anterior y sus dos fichajes Trajan Langdon y Matjas Smodis, con el claro objetivo de llevarse la euroliga.

Sin embargo las cosas no comienzan como se esperaba, y tras anotar sus dos primeros intentos de canasta Smodismtiene que retirarse por un problema en un tobillo tras solo cuatro minutos disputados en la euroliga. En ese debut, el Cska termina perdiendo por 69-74 y cayendo de nuevo en la segunda jornada ante el Panathinaikos, retomando la senda de la victoria en la tercera jornada, coincidiendo con la vuelta del ala-pivot esloveno. Con todo, el mayor contratiempo llega a mitad de temporada con la grave lesión de un David Andersen que deja al equipo cojo para el resto de la temporada, lo que lleva a la contratación de Thomas Van Der Spiegel (ex compañero de Matjas en la Fortitudo).

Poco después llega el primer reto de la temporada y con él, el primer éxito ya que el Cska logra el título copera imponiéndose al Khimki por 79-76 con 24 tantos de un Smodis que es elegido MVP. En la euroliga, y sin hacer mucho ruido, el Cska muestra una solidez sin parangón y sin mucho ruido se cuela en la final four de Praga.

Ya en la bella ciudad bohemia, el Cska arranca las semifinales a remolque de un Barcelona más enchufado pero poco a poco va limando diferencias hasta acabar llevándose el partido con Matjas como gra referente (17 puntos y 12 rebotes). La final se plantea como el choque de estilos entre un Maccabi que viene de ganar las dos ultimas ediciones y un conjunto de Messina menos espectacular, pero que termina llevándose el gato al agua por 73-69. Como colofón, en la final liguera un 3-0 al Khimki confirma al Cska como el equipo del año.



Con ese buena dinámica, Smodis opta por volver a la selección eslovena para disputar el eurobasket de 2007 donde pese a lo limitado de la plantilla, el conjunto de Pipan sorprende por su orden defensivo consiguiendo pasar a la segunda fase de manera invicta.



En la segunda fase 22 tantos del propio Matjas confirman el pase a cuartos, donde una enorme remontada griega aleja a Eslovenia de la lucha por las semifinales, aunque al menos en la repesca el conjunto verde logra su objetivo de clasificarse para el preolímpico.

http://www.youtube.com/watch?v=ZC7jbac3 ... re=related



La 06/07, vuelve a resultar una temporada esplendida, en la que solo la euroliga se le resiste al Cska tras caer en Atenas ante el Panathinaikos por 93-91 en una de las mejores finales de la reciente historia europea. Smodis que anota 18 tantos en esa final, es elegido en el segundo mejor quinteto de la temporada. A nivel domestico, el Cska firma un nuevo doblete teniendo como rival al Unics de los hermanos Lavrinovic y Stombergas como rival. En la copaSmodis es el máximo anotador con 21 tantos, condición que repite en una final liguera donde promedia 20 puntos por noche.

Un año más tarde, el fichaje de Siskauskas parece completar un equipo poco menos que invencible, pero una nueva lesión aparta a Smodis varias semanas de las pistas de juego. Coincidiendo con su ausencia, el Cska pierde la final copera ante el Khimki victima de una exhibición de un Maciej Lampe poco menos que imparable.

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Pese a la vuelta del esloveno, la marcha moscovita sigue siendo irregular y en el arranque del top 16 solo un milagroso triple de Langdon salva al Cska de caer como local ante la Lottomatica.

http://www.youtube.com/watch?v=rMShEp9rJGU

Pasado el trance, en el inicio de los cuartos de final, la suerte no es la misma y una canasta ganadora de Lyin Greer obliga al Cska a ganar en el Pireo si quiere devolver la serie a Moscú.

http://www.youtube.com/watch?v=4PWydxDC ... re=related

El Olympiacos arranca el segundo partido de la serie dominando claramente hasta el punto de que cierra el primer cuarto con 12 puntos arriba. Pero a partir de ese momento la tripleta Siskauskas (20 puntos), Smodis (17)Langdon (18) asume las riendas y dirige una autentica exhibición que una semana más tarde es ratificada en Moscú de manera contundente (81-56), para acceder a la final four de Madrid. Ya en la capital de España, el Cska sobrevive a una dura semifinal ante el Baskonia para terminar sumando un nuevo título de euroliga ante el Maccabi, con seis jugadores por encima de los 10 puntos : Holden, Papaloukas, Langdon, Siskauskas, Smodis (máximo reboteador del partido) y Andersen.

http://www.youtube.com/watch?v=dwpUI9Fa ... re=related

Tras la final four, el Cska sella el pase a la final liguera imponiéndose en el tercer partido al Dinamo por 62-76 con Matjas firmando 21 puntos y 7 rebotes. Dos días más tarde, arranca una final que ha de servir para vengar la final copera y que ya en su primer acto quede definida: 97-76 para el Cska con 26 puntos de Smodis por 9 de un Lampe muy lejos del nivel copero, y primera piedra para un definitivo 3-0.

La 2008/09 llega marcada por la salida del club de David Andersen para el que como sustituto llega un Erazem Lorbek que pasa a formar una pareja de lujo con Smodis. Colectivamente el Cska cae en las semis coperas ante el Unics y, lastrado por una horrible primera parte, en la final de la euroliga ante el Panathinaikos, dejando como consuelo un nuevo triunfo liguero al derrotar al Khimki de nuevo por 3-0. 



En verano y dirigido por Jure Zdovc, Matjas Smodis es elegido capitán de la selección eslovena que ha de afrontar el eurobasket de Polonia, en lo que ha de marcar un punto de inflexión en su ultimo tramo de carrera. En uno de los últimos amistosos, Smodis sufre un problema de espalda que acaba por limitar su presencia en Polonia a unos escasos minutos en la primera fase, lo cual circunscribe su labor a la de liderazgo de un grupo que de manera épica llega a acariciar las medallas.
Para Matjas la espalda se vuelve un tormento que le obliga a pasar por el quirófano y por consiguiente a perderse buena parte de la temporada, hasta el punto de que en euroliga solo disputa los dos partidos de la final four. La única satisfacción llega con un nuevo triunfo liguero.

Tras ausentarse de la selección en el mundial, Smodis llega al inicio de esta ultima temporada a un gran nivel, visiblemente más delgado y fino en el tiro, pero tras un buen inicio el club entra en problemas y la inestabilidad lleva a que se sucedan hasta tres entrenadores, empezando por un Vujosevic que paga el fracaso en la euroliga. Por su parte Smodis, recuperado de la espalda, sufre distintos parones y su temporada se muestra de lo más irregular con picos muy altos como en los meses de Enero o Abril junto a otros en los que cuenta con pocos minutos. Con todo, y pese a jugar con la nariz fracturada, Smodis cierra su etapa en el Cska contribuyendo a un nuevo título liguero (16 puntos en el 2º partido de semis ante el Lokomotiv y 7 en cada uno de los dos últimos de la final).

El eurobasket de Lituania supone a su vez la retirada de la primera línea, pasando a jugar a un Cedevita en el que alternando como 5 y dosificando los minutos, Smodis firma un año espectacular en el tiro. Por encima del 50% en triples en las cuatro competiciones en las que participa, el esloveno clava 5 para 27 puntos en la final de copa llevándose el MVP y dando a los de Zagreb el primer título de su historia. Tras un primer amago de retirada  la vuelta a su Krka Novo Mesto, donde por cierto también llego a debutar su hermano Necj (http://www.nejcsmodis.com/), hoy famoso por sus cuadros de temática siniestra y uno de los pintores más cotizados de Eslovenia, supone el último acto de grandeza con un nuevo MVP bajo el brazo.

jueves, 11 de agosto de 2011

Eurobasket 2011: ESLOVENIA




Inauguramos con nuestra selección más querida una serie de articulos que intentarán repasar brevemente a las selecciones que forman parte del eurobasket de Lituania

ESLOVENIA

PARTICIPACIONES: 9
PALMARES: -
BALANCE: 67-36 (65%)
SU MEJOR MOMENTO: Hace dos años, y bajo la gran dirección de Jure Zdovc, Eslovenia conseguía sobreponerse a la catarata de lesiones (Beno Udrih, Dragic, Smodis, Lakovic…) para de la mano de una excelente defensa y un excelso Erazem Lorbek colarse en las primeras semifinales de su historia. Un genial Teodosic (derrota ante Serbia en la prorroga en semis) y un imparable Schortsianitis (derrota por la mínima en la lucha por el bronce) aparcaron el sueño de la medalla hasta nueva ocasión.

PRECEDENTES ANTE RIVALES DEL GRUPO

ESLOVENIA-RUSIA: 0-2. Doble victoria rusa en un duelo que encuentra su primer precedente en el eurobasket de 1995. En Atenas, Rusia se imponía por 92-82 con 35 puntos de Sergei Bazarevich frente a los 23 de Teoman Alibegovic en el bando esloveno. Cuatro años más tarde, Rusia repetía triunfo con un claro 68-47, Panov, con 14, y Smodis con 19 eran los máximos anotadores de cada conjunto.
Al margen de estos dos enfrentamientos en la fase final, Eslovenia y Rusia se encontraron en el preeuropeo de 2003 con una victoria para cada escuadra: 88-63 para Rusia en Perm y 82-76 para Eslovenia en Maribor.

Al margen de los europeas rusos y eslovenos se encontraron en la lucha por el séptimo puesto del último mundial de Turquia con victoria rusa por 83-78 con 19 puntos de Mozgov y 20 de Nachbar en el lado esloveno.

ESLOVENIA-GEORGIA: Inédito

ESLOVENIA-BULGARIA: Inédito en fase final, presenta un doble precedente en el preeuropeo de 1999. Entonces ambas selecciones se repartieron los triunfos: 86-67 en Eslovenia para los locales con 26 puntos y 9 rebotes de Matjas Smodis, y 79-71 para Bulgaria en Burgas con 30 tantos de Stoykov.

ESLOVENIA-UCRANIA: 0-1. Solo un cara a cara en fase final (1997), saldado con victoria ucraniana por 80-75 con 18 puntos de Okunskyy. Al margen de este precedente, Eslovenia y Ucrania se volvieron a ver las caras en el preeuropeo de 2001 con doble victoria eslovena.

ESLOVENIA-BÉLGICA: 0-1. En el único precedente en fase final, Bélgica inauguraba el eurobasket de 1993 derrotando de manera contundente a Eslovenia por 82-61, con 26 puntos de Bayer y 15 de Struelens. En el lado esloveno, Alibegovic con 22 y Zdovc con 16 eran los más destacados.
En cuanto a los preeuropeos, Eslovenia y Bélgica se han encontrado en los del 99 y del 2001 con un balance de 3-1 favorable a Eslovenia. Con Smodis como protagonista, Eslovenia vencía en los dos duelos de 1999, mientras que en 2001 los triunfos se repartían.





Elegida como anfitriona del próximo eurobasket en 2013, Eslovenia llega al eurobasket de Lituania con objetivos más modestos de los que solo unos meses atrás parecía albergar. Al gran papel en los dos últimos grandes torneos en los que Eslovenia conseguía romper su gafe en los cruces, se le unía la contratación de todo un histórico de los banquillos como Bozidar Maljkovic. Sin embargo, tras la euforia inicial, las expectativas más optimistas han comenzaban a desinflarse debido en gran medida a uno de los males endémicos de Eslovenia: las ausencias.

Año tras año la selección eslovena, avalada por su enorme caudal de talento, se presentaba como una de las grandes candidatas para lograr un puesto en el podio, pero bien por las lesiones, las renuncias o su falta de acierto en los cruces casi siempre terminaba por no cumplir con las expectativas preconcebidas. Sin embargo, un vistazo más detenido a sus resultados obligaba a tener muy en cuenta a la selección verde. Tanto en Serbia en 2005 (única selección capaz de ganar a Grecia) como en el eurobasket de España (donde tiraron los cuartos por la borda en un último cuarto para olvidar, producto del cansancio acumulado ya que su rotación era de las más cortas del torneo debido a las ausencias), los hombres (por entonces) de Ales Pipan terminaron invictos la primera fase, mostrando una solvencia defensiva (menos de 70 puntos encajados en todos los partidos) y gran disciplina en ataque. La llegada al cargo de toda una leyenda como Jure Zdovc, buscaba, más allá de consideraciones tácticas, por un lado imprimir al equipo el punto necesario de competitividad y por otro encarnar a la figura que aglutinara a una selección donde las repetidas ausencias de alguna de sus principales figuras había incidido claramente en el resultado ulterior de la selección.

De esta manera en Polonia, Eslovenia daba un salto de calidad que le llevaba a la misma frontera de las medallas (derrota en la prorroga en semifinales ante Serbia y por un solo punto en la lucha por el bronce ante Grecia) y todo ello pese haberse visto lastrada por las lesiones de tal manera que a la de Beno Udrich sufrida en el ultimo amistoso previo al torneo se unían ya en tierras polacas las de Dragic, Smodis y, en menor medida, Lakovic. Pese al éxito, el proyecto del Olimpija de Ljubljana y ciertas discrepancias organizativas llevaban a Zdovc a renunciar al cargo, quedando el banquillo en manos de un Mehmet Becirovic que de nuevo debía lidiar con las ausencias de hombres relevantes para afrontar el mundial de Turquia. Pese a todo, Eslovenia completaba un muy buen mundial alcanzando unos meritorios cuartos de final, que o le bastaban a Becirovic para asegurar su continuidad.

Tras tanta convulsión, la concesión del eurobasket 2013 y el sorpresivo nombramiento de Maljkovic, insuflaban de ánimo a un equipo que parecía estar listo para luchar por las medallas y por la clasificación para sus primeros juegos de la historia.

Alejado de los banquillos durante tres años, el técnico serbio comenzaba de manera alentadora su labor organizando diversas concentraciones en las que seguir de cerca a los jugadores jóvenes de un baloncesto esloveno donde los éxitos a nivel de club (buen papel del Olimpija en la euroliga, título en la eurochallange para el Krka Novo Mesto y presencia en la final four de la liga adriática de ambos…) no se han visto correspondidos en los últimos años por la aparición de nuevos talentos. Con el eurobasket de 2013 en el horizonte, la medida dejaba clara la seriedad del nuevo proyecto que sin renunciar al presente comenzaba a preparar la gran cita.

Sin embargo, tras la ilusión inicial las semanas previas a la preparación se convertían en un tormento e forma de ausencias: Beno Udrih, Vujacic o Brezec renunciaban de antemano a la par que Emir Preldzic volvía a mostrar su deseo de no ser convocado. Con estas bajas, Maljkovic daba una primera lista de 18 hombres donde sorprendía la ausencia de un Sani Becirovic que mostraba públicamente su malestar por las dudas que Maljkovic exhibía sobre su estado físico…con todo, lo más doloroso, y polémico, llegaba en la víspera del comienzo de la preparación cuando por sorpresa, Erazem Lorbek, integrante del quinteto ideal en el ultimo eurobasket, también se sumaba a la lista de ausencias dejando el juego interior esloveno en condiciones precarias…hasta que tan solo unos día después rectificaba su decisión. Por si fuera poco, en el segundo amistoso, ante Macedonia, Bostjan Nachbar sufría una recaída en sus problemas de tobillo viéndose obligado a pasar por el quirófano y perderse por tanto el europeo.

¿Qué esperar entonces de Eslovenia? Por un lado la controversia en torno a la selección y el nivel que se le presupone al torneo parecen apuntar a un campeonato duro, pero no es menos cierto que pese al rosario de ausencias, el grupo de Maljkovic mantiene un núcleo de jugadores de primer nivel y apunta algunas características interesantes.



Si la defensa ya había sido la seña de identidad eslovena en los últimos torneos, la llegada de Maljkovic no parecía sino ahondar en una fortaleza que puede ser clave en los momentos decisivos. Frente a la certeza del nivel defensivo, quedaba por evaluar que sello trataba de inculcar en ataque un Maljkovic que pese al estereotipo que le define ha conocido etapas de una gran variedad ofensiva. Así, su juzgamos por los primeros amistosos, Eslovenia parece mostrar varios registros durante un mismo partido ya que por momentos es capaz de apostar por un juego pausado que, pese a sus problemas de circulación en estático, se apoya en la solvencia interior de la pareja Smodis-Lorbek mientras que en otros instantes, la intensidad que marcan los hermanos Dragic convierte al esloveno en un equipo que arriesga a subir las líneas defensivas buscando salir al contraataque.

Con estas premisas, y apoyándose en un calendario a priori favorable (el encuentro ante Rusia puede ser clave), Eslovenia debería pelear por entrar en los cuartos de final y una vez en ellos bien pudiera estar, pese a las dificultades, capacitada para pelear al menos por una de las plazas para el preolímpico, en el que buscar esa plaza olímpica que el país anhela desde que se rozara con la punta de los dedos en 1992.






LOS JUGADORES

Tras realizar un mundial un poco por debajo de las expectativas que habían dibujado sus play-offs de la temporada pasada, Goran Dragic parece llamado a ser, por fin, la absoluta referencia en el puesto de base en esta selección eslovena. Dotado de un físico prodigioso, en especial su tren inferior, el base de los Rockets es poco menos que imparable en campo abierto a la par que muy capaz de apretar las clavijas defensivas. Irregular en el tiro exterior, aunque con mucha más confianza, es estático peca en ocasiones de excesivo atrevimiento, pero en general su verticalidad es un alivio por su capacidad de atacar el aro a la par que realiza una muy buena lectura del 2*2 (en especial con Lorbek) o es capaz de jugar en el poste bajo gracias a su dominio de las fintas y los reversos. Para dar descanso, y probablemente para compartir pista en muchos momentos, aparece un Jaka Lakovic que en los últimos 5 o 6 años ha sido el verdadero termómetro de Eslovenia, incluyendo el ultimo mundial donde el nuevo jugador del Galatasaray fue el mejor jugador de los de Becirovic en los partidos clave. Excepcional triplista, Lakovic ha perdido un punto de fuerza en las piernas que ha limitado un tanto su impacto ofensivo pese a lo cual sigue siendo un peligro claro. Con mucha ascendencia sobre el equipo, el ex barcelonista dará un punto de mayor dirección en los minutos que dirija al equipo en un papel distinto al de su ultima temporada donde jugo muchos minutos como escolta (faceta que puede repetir en los momentos que comparta con Dragic). Excelente lector de las ventajas interiore, si consigue legar fresco a la parte final del torneo puede ser clave en las aspiraciones eslovenas. En la recamara quedan los jóvenes Luka Rupnik, al que Maljkovic hizo debutar en la copa Adecco, y Klemen Prepelic aunque sus opciones parecen ser muy escasas de acudir a la cita lituana. Cortado de inicio, la lesión de Miha Zupan ha devuelto a la concentración a un Jaka Blazic que por sus caracteristicas encaja perfectamente en la nueva idea que Boza Maljkovic pretende inculcar en la selección. Fichado este verano por el Olimpija tras una muy buena temporada en el Geoplin Slovan, Blazic es un jugador con capacidad par actuar tanto de base como de escolta, aunque esta temporada parece haberse encaminado definitivamente al puesto de 2. Rapido en transición, destaca por su buena actividad defensiva, su ímpetu cuando ataca el rebote ofensivo y su buena lectura del pick n´roll. Mejor penetrador, sobre todo por la izquierda, que tirador (mejora tras bote en la media distancia pero le falta mucha regularidad desde el triple), debe aprender a medir mejor en defensa donde, en ocasiones, su ímpetu por atacar las líneas de pase le lleva a descuidar las puertas atrás.

Cinco años después de su última convocatoria para un gran torneo, Saso Ozbolt vuelve a la selección viendo premiada su buena temporada en el Olimpija de Ljubljana. Reinventado tras sus multiples lesiones, el escolta del Olimpija ha perdido parte de su fuerza y capacidad de penetración y con ellas una de sus principales fuentes de anotación: su facilidad para forzar faltas. A cambio ha evolucionado en su tiro exterior donde sin presentar porcentajes excelsos es una amenaza por su rapidez y variedad a la par que mantiene un buen tono defensivo. Beneficiado por las ausencias, Samo Udrih parece tener garantizado de nuevo un papel en el roster final de Eslovenia pese haber completado una temporada discreta que comenzó en el Panellinios y termino en el Olimpija. Buen defensor y con capacidad para ayudar en la subida de balón, ofensivamente su juego ha evolucionado hacia una dimensión de tirador exterior en la que no ha acabado de encontrar su sitio y donde en los últimos años sus porcentajes han dejado bastante que desear (6/36 en la Eurocup y 9/44 en la liga griega con el Panellinios en los lanzamientos de tres puntos y 15/62 con el Olimpija entre adriatica, euroliga y liga telemach). Como posible recambio en caso de problema de ultima hora, quedaría Luka Lapornik, escolta del Zlatorog de buen físico, intensidad defensiva y que este año ha progresado en el tiro exterior (27/82 en triples en la telemach)

Con la baja de Bostjan Nachbar, y tras ser uno de los últimos descartes el verano pasado, Zoran Dragic apunta a ser el tres titular en una Eslovenia donde el jugador del Krka puede ser la gran sensación. Campeón de la eurochallange y de la liga eslovena, donde fue elegido MVP de la final, el pequeño de los Dragic supone un soplo de aire fresco para una selección un tanto mecanizada en los últimos años. Zurdo, al igual que su hermano Goran, Zoran encarna a un jugador eléctrico, incansable y con voracidad para atacar el aro a través de penetraciones suicidas o de contraataques fulgurantes. Gran defensor, no elude el contacto y presiona con vehemencia las líneas de pase lo que en ocasiones le lleva a cometer faltas innecesarias. Ofensivamente, al margen de sus verticalidad, sabe buscar el juego sin balón por la línea de fondo, es capaz de postear (pese a que en el Krka tienda a jugar de 2) y se muestra como un buen, y rápido, pasador. En la parte negativa dos aspectos llaman la atención, por un lado su continua actividad le lleva a incurrir en algunas precipitaciones evitables, ahogándose con frecuencia en el ataque estático y por otro lado su tiro exterior sigue siendo nefasto (15/77 en triples esta temporada) a la par que sus porcentajes en el tiro libre no pasan de discretos.



Junto al pequeño de los Dragic, su compañero en el Krka Edo Muric será el encargado de aportar intensidad al perímetro. De menos a más durante la temporada, Muric ha mostrado progresos en su tiro exterior pero su principal característica sigue siendo su permanente actividad en la pista tanto en la parcela defensiva como en el ataque donde ataca el aro con bastante contundencia. Limitado en el bote y con problemas para leer el juego, Muric puede no obstante ser un arma importante en los momentos en que al grupo de Maljkovic le convenga subir el ritmo del partido.
Desde el banquillo y como bisagra entre el puesto de alero y de 4 (donde ha jugado todo el año) Goran Jagodnik hará gala de su veterania aportando dureza, conocimiento del juego y experiencia (no en vano debuto en un eurobasket hace ya 14 años). Lejos de la exhuberancia ofensiva de años atrás, Jagodnik ha sabido reciclar su juego hasta el punto de firmar una sensacional campaña con el Olimpija en la que incluso llego a ser elegido jugador del mes de Noviembre en la euroliga.

Capitán y alma del equipo, Matjas Smodis aspira a reeditar su eurobasket de 2007 olvidando de una vez el tormento físico que supuso su experiencia en Polonia. Tras un año muy irregular en el Cska marcado por numerosos aunque no graves problemas físicos, Smodis parece llegar al eurobasket en buena forma, lo que eleva las expectativas eslovenas a otra dimensión. Jugador de carácter, puede pasar por un 4 moderno por su facilidad para abrirse y tirar, pero a diferencia de otros jugadores de ese perfil, Smodis mantiene su vena bregadota y unos muy buenos recursos en el poste bajo. Buen pasador y poco propenso a los errores su dupla con Erazem Lorbek puede ser una de las mejores noticias de este eurobasket, y es que tras su amago de espantada el pivot del Barcelona aparece como la otra gran referencia interior de los de Maljkovic. Integrante del quinteto ideal en el 2009, Lorbek, a diferencia de su club, partirá como el cinco titular del equipo, posición donde, pese a su buen nivel en el barça, parece sentirse más cómodo y desde donde puede volver a mostrar su infinita gama de recursos al poste bajo haciendo gala de su excepcional juego de pies. Mejorado en defensa, su mayor ascendencia en el juego le permitirá una mayor movilidad tanto para lanar abierto como para buscar el juego de cara desde el poste medio donde es un autentico maestro.

Desde el banquillo, la primera opción parece reservada para un Uros Slokar que llega tras firmar un muy buen año en Manresa. Zurdo y con calidad para jugar en la pintura, en las ultimas temporadas Slokar había evolucionado hacia una versión más exterior que sin embargo apenas ha dejado traslucir en el equipo de Jaime Ponsarnau. Blando de manos y en la lucha por el rebote, si consigue mezclar su juego en el poste bajo con su tiro exterior y canalizar su agresividad, Slokar puede ser una más que aceptable rotación interior.



Por ultimo, Mirza Begic tratara de dar relevos de garantía desde el puesto de cinco después de una temporada en la que ha pasado de ser una referencia en el Zalgiris al ostracismo en el Madrid. Grande y relativamente coordinado, Begic es un buen taponador pero su falta de fuerza y explosividad le acarrean muchos problemas tanto en la lucha por el rebote como a nivel defensivo donde deja mucho que desear. Ofensivamente es blando de manos y tiene problemas para ganarse la posición, aunque cuando lo hace luce un interesante semigancho así como una buena capacidad finalizadora.





EL ENTRENADOR: Sin duda una de las grandes novedades que presenta la selección eslovena se encuentra en el banquillo, donde se sentara una de las figuras más relevantes de la historia del baloncesto europeo y es que al margen de su impresionante currículo, cuatro copas de Europa lo contemplan, el nuevo seleccionador esloveno puede presumir de ser una de las personas que llevo al baloncesto europeo a entrar en una nueva época. De nombre Bozidar, regalo de los dioses en serbio, un hombre buscara en Lituania el más difícil.

Tres años después de su salida del Baskonia, Bozidar Maljkovic se dispone a afrontar su primera experiencia como primer espada en los banquillos de una selección. Asistente de Kresimir Cosic en la Universiada de 1985, Maljkovic nunca llego a dirigir ninguna selección yugoslava ni siquiera a nivel de formación. Formado como jugador en el Sloga Kraljevo (de donde años más tarde emergería Vlade Divac), Boza crece en el modesto Usce, club al que el mismo ayuda a fundar junto a un grupo de amigos de Belgrado. Maljkovic empieza allí su carrera como entrenador casi por azar, y es que al tener que hacer el servicio militar su entrenador, el resto de compañeros le piden a Boza que él se haga cargo del club. En poco tiempo el club comienza a dar que hablar e incluso asciende a la segunda categoría del baloncesto yugoslavo.

En esos momentos aparece una de las primeras figuras clave en la trayectoria de Maljkovic. Atraído por la fama del club y por el estilo de juego que practicaba, Bratislav Djordjevic (padre de Sasha y que había llevado al título al Estrella Roja en 1972), acude a un par de entrenamientos del Usce y acaba por ofrecer un puesto al joven entrenador en el organigrama del club rojiblanco e incluso costea un curso de especialización a un Maljkovic que por entonces estaba más enfocado a su carrera de derecho. Tras su trabajo en las categorías inferiores de un Estrella Roja al que hace campeón de Yugoslavia junior, Maljkovic cumple el servicio militar llegando a coincidir con Drazen Dalipagic. Tras el obligado paréntesis, en la temporada 80/81 le llega la opción de entrenar al Radnicki, convirtiéndose en el segundo entrenador más joven de la historia en acceder a un banquillo la liga yugoslava solo por detrás de Bogdan Tanjevic. En el Radnicki permanece dos años hasta que acaba saliendo… a partir de ahí ya valdría. Tras un breve paréntesis en un club aficionado, Maljkovic tiene ante sí varias ofertas de clubes de primera división, pero, contra pronóstico, decide aceptar la oferta del Estrella Roja para ser el segundo entrenador de Ranko Zeravica, en lo que Maljkovic considera una enorme experiencia vital. Tras varios años en los que el Estrella Roja roza varios títulos pero no acaba de rematar, Maljkovic decide dar el salto y volver a dirigir a un equipo. Va a comenzar la temporada 86/87 y Maljkovic solo maneja tres ofertas de segunda división…hasta que surge la posibilidad de entrenar a la Jugoplastika de Split.

Tras una enorme década de los años 70 (2 ligas, 3 copas, un subcampeonato de Europa otro de Recopa sumados a dos triunfos en la copa Korac) el club dálmata había pasado por unos inicios de década bastante complicados, aunque en 1985 el club llegaba a la final copera (a la par que rozaba el descenso) y en 1986 firmaba un interesante sexto puesto. Liderados por Velimir Perasovic, el club incubaba a dos talentos que respondían a los nombres de Toni Kukoc y Dino Radja que ese mismo verano habían de convertirse en campeones de Europa junior.

Inmersos en la búsqueda de un nuevo entrenador los responsables de la Jugoplastika consultan a todo un mito como Aza Nikolic que les recomienda la figura de Bozidar Maljkovic, opinión ratificada, ante el escepticismo inicial de los de Split, por el propio Ranko Zeravica.

A base de trabajo, las dudas van disipándose y el club de Split termina en tercer lugar de la temporada regular, y si bien finalmente caen en los cuartos de final ante el Bosna de Sarajevo, Maljkovic comienza a sentar las bases de algo muy grande. Ese verano llega al club Dusko Ivanovic uno de los grandes anotadores de la liga yugoslava y clave en el Buducnost que en el 86 había conseguido clasificarse para Europa.

Colaborando puntualmente con un Nikolic que llegaba a pasar semanas enteras trabajando con el equipo, la Jugoplastika decepciona ligeramente en la copa Korac, pero lidera la fase regular con una sola derrota. Los play-off esta vez no guardan sorpresas y la Jugoplastika se planta en la final ante un Partizan que esa misma temporada había alcanzado la primera final four de la historia. Tras sendas victorias locales, la Jugoplastika, con Sobin minimizando a Divac, suma el título que le abre las puertas de la copa de Europa.

Un año después el Partizan gana la Korac y la final de copa ante la propia Jugoplastika además de lograr la primera plaza en la fase regular…pero en la copa de Europa, los amarillos llegan a Munich y contra pronóstico levantan la Copa de Europa. En una época, en la que solo el campeón liguero va a la Copa de Europa, la final del 89 marca un antes y después y la Jugoplastika revalida el título…más allá del significado, el triunfo supone la implantación de un modelo de juego diametralmente opuesto al vigente. Kukoc, Radja, Ivanovic…un grupo de jugadores de enorme talento pero entregados a una causa común donde el esfuerzo defensivo, la minimización de los errores y el control del ritmo que meten al basket europeo en una nueva era. En el 90 llega el triplete con lo que Maljkovic cierra su etapa en el baloncesto yugoslavo, fichando por el Barcelona.
En cualquier caso, no viene de más recomendar la lectura del ya imprescindible “Sueños robados. El baloncesto yugoslavo” de Juanan Hinojo para hacerse, entre otra infinidad de cosas, una mejor idea del verdadero impacto de aquella Jugoplastika



En el club cule, las discrepancias con Aito marcan un proyecto donde pese a todo Maljkovic dibuja un juego ofensivo de primer nivel y da la oportunidad a numerosos jóvenes. En su primer año el Barcelona vence en la copa en una emocionante final ante el Estudiantes, mientras que se proclama finalista tanto en la Acb como en la Copa de Europa, donde cae ante un Split que mantiene las constantes implantadas por Maljkovic. Sin Jiménez durante casi todo el año y con un juego interior donde las salidas en verano de David Wood o Ferran Martinez han dibujado un juego interior muy distinto al deseado por el técnico serbio. Pese a ello el Barcelona va cumpliendo objetivos y en las semifinales de la final four arrolla al Maccabi, pero la derrota ante los de Split comienza a sembrar unas dudas que se multiplican tras la derrota en el primer partido de los cuartos de final de la Acb ante el Forum de Sabonis. Tras la remontada, el subcampeonato, previa eliminación del estudiantes en semifinales en un memorable cuarto partido, calma los ánimos pero no aleja las nubes sobre la cabeza de Maljkovic… hasta el punto que meses después la tormenta estalla y tras sumar seis derrotas en los primeros meses de competición Aito gana el pulso cesando a Maljkovic.

A veces el azar es caprichoso y ese cese terminaría por ser el germen de una nueva revolución en el basket europeo, aunque esta vez el sello que imprimiría sería menos bello. Tras un breve paron, Maljkovic acepta una oferta para terminar la temporada con el Limoges francés, donde, tras ser primero en la fase regular, termina en segunda posición al perder la final ante el Pau Orthez. Pese a la ligera decepción que supone la derrota en la final liguera, Boza acepta renovar y comienza a dar forma a un proyecto para el que, ya antes de acabar esta primera temporada, repesca a su mentor Bratislav Djordjevic para que trabaje en las categorías inferiores. En verano llega al club un Jure Zdovc rebotado de la Virtus Bolonia pagando, entre otras cosas, el cruce de cuartos en la euroliga ante el sorprendente Partizan y que en el primer compás de la temporada bate el record fe triples, aun hoy vigente, de la Pro A con 8/8.

El resto es historia en pocos meses, el Limoges pasa de ser un equipo de vocación ofensiva a encarnar la evolución de las ideas que Maljkovic había heredado del profesor Nikolic, hasta el punto que llegada la final four de Atenas los galos revientan todos los pronósticos sumando la primera euroliga de la historia del basket francés. Si un año antes el Partizan ya había logrado el cetro continental con un estilo de juego diferente al que había desplegado tan solo un par de años atrás, el triunfo del Limoges pone de moda definitivamente un modelo de juego tan aburrido como eficaz. Sumadas las ligas del 93 y del 94, Maljkovic se despide en el 95 sin lograr el título pero colando de nuevo al Limoges en la final four (el club ya había estado en la del 90, culminando una década en la que había sumado dos títulos de Korac y uno de Recopa).

La siguiente parada es Atenas con un Panathinaikos dispuesto a todo para recuperar sus días de gloria. Tras dos final four perdidas y 12 años sin conocer el éxito liguero, los verdes confeccionan una plantilla de lujo donde la guinda la pone el rutilante Dominique Wilkins.

Los inicios son complicados con la ex estrella de los Hawks mostrando una actitud un tanto indolente, pero tras una reunión con Maljkovic el mítico 21 reacciona y resulta clave en el título copero derrotando en la final al Iraklis que comanda otro antiguo nba de prestigio como Xavier McDaniel. Poco dado a los elogios, el técnico serbio llega a afirmar que Wilkins gana la copa griega el solo. En liga en los últimos partidos pasa varias veces de los 30 puntos, en semis de euroliga ante el cska se va hasta los 35, y en los cuartos para eliminar a la Benetton se marca tres partidazos, 32 puntos a la Cibona, 28 al Maccabi…Wilkins provoca un salto de calidad al club del trébol y es elegido MVP de una final four que supone, tapón de Vrankovic mediante, el primer entorchado continental de un club griego y la perfecta venganza de Maljkovic sobre Aito Garcia Reneses.

Sin embargo la historia se obceca en ser caprichosa, y con Wilkins ausente por problemas en un tobillo, el Panathinaikos cae en el quinto partido de la final en uno de los mayores ridículos de la historia (73-38 final).
Acusaciones a Wilkins de borrarse en la cita decisiva, problemas internos…todo apunta a un nuevo golpe de timón. Aprovechando la nueva coyuntura del mercado comunitario el Panathinaikos firma a jugadores como Michael Koch, Marcelo Nicola, Hugo Sconochini o Ferran Martínez, a los que rodea con otro sonoro nombre Nba el del dos veces campeón con los Pistons John Salley.
Lejos de funcionar, pese a que arranca ganando la intercontinental, el equipo nunca acaba de encontrar su sitio y en los cuartos de final de la euroliga cae, pese a tener la ventaja de campo (49-69 en el primer partido) , ante un Olympiacos que tras haber comenzado de forma dubitativa la temporada acaba por firmar un triplete histórico…aunque en el acto final ya no se encuentra enfrente a un Boza Maljkovic cesado antes de los play-off.

El club parisino acababa de firmar un sorprendente triunfo en la liga gala tras superar las tres eliminatorias de play-off con el factor pista en contra y tras superar una temporada en la que hombres como Zdovc, Paspalj o Sedale Treta habían salido del club tras apenas jugar unos pocos partidos. Con todo la base de la plantilla resultaba de gran nivel con JrReid, Struelens, Sciarra, Dacoury o Risacher a la cabeza. En el Psg, Maljkovic arranca de manera simbólica con una ajustada derrota por tan solo siete puntos ante los Bulls en el open McDonalds, aunque el resto de la temporada dista de ser igual de exitosa. En Europa, el Psg cede en la ultima jornada de la fase de grupos su pase a los octavos de final al caer por un punto en su visita a Barcelona, mientras que en la competición domestica el club capitalino cae en cuartos de final…dejando un balance sintomático: es el equipo que menos puntos encaja de todo el torneo, pero el 5º peor en anotación. Un tanto hastiado, Maljkovic decide tomarse un año sabático para en la 99/00 volver a la acción de la mano del Unicaja de Málaga. En la costa del Sol, Maljkovic vuelve a mostrar la mejor de sus caras y a la proyección de la cantera (Berni Rodríguez llega a ser capitán con 20 años, juntándose en el primer equipo con Cabezas o German Gabriel) une el cambio de mentalidad de una entidad en la que el primer año lleva a su primera final europea. Derrotado por el Limoges que dirige su pupilo Dusko Ivanovic, Boza reacciona consiguiendo el título al año siguiente y logrando entrar en la final de la Acb en la 01/02, donde los malagueños, pese a tener el factor pista a favor, caen por 0-3 ante el Baskonia de un Ivanovic empeñado en superar al maestro.
Tras algunas diferencias con la directiva, Maljkovic sale del club malagueño y no vuelve a un banquillo hasta la temporada 04/05 donde hace campeón liguero al Real Madrid tras el famoso partido de Vitoria, donde el triple de Herreros culminaba una increíble reacción y permitía a Maljkovic superar a Ivanovic por primera vez en una gran cita. Un año después y tras apostar por un proyecto peculiar pero que deja en herencia a jugadores como Gelabale o Hervelle, el serbio sale del club blanco, para meses después, ya iniciada la temporada, hacerse cargo de un Baskonia donde alcanza la final four pero de donde sale con un regusto amargo tras su mala imagen en la cita continental y la derrota como local en el 5º partido de las semifinales de la acb ante el Barcelona de Ivanovic, en lo que hasta ahora había sido la ultima aventura de un genio de los banquillos, que con Eslovenia quiere volver a subirse al primer vagón continental antes de comenzar su nueva etapa en el baloncesto ruso.





DATOS, CLAVES, CURIOSIDADES

EXPERIENCIA: A falta de la lista definitiva, los jugadores de Eslovenia que cuentan con experiencia en una fase final de eurobasket son:

Jaka Lakovic: 6º eurobasket (2001, 03, 05, 07 y 09)
Goran Dragic: 3º eurobasket (2007 y 09)
Samo Udrih: 2º eurobasket (2009)
Goran Jagodnik: 6º eurobasket (1997, 99, 2001, 07 y 09)
Matjas Smodis: 5º eurobasket (1999, 2001, 07 y 09)
Erazem Lorbek: 3 eurobasket (2005, 09)
Uros Slokar: 5º eurobasket (2005, 07, 09)

UNA SELECCIÓN SINIESTRA Y FAMILIAR: Pocas selecciones en el mundo pueden alardear de ser tan izquierdistas como la eslovena y es que, pese a la ausencia de jugadores como Beno Udrih, Jaka Klobucar o Dino Muric, Bozidar Maljkovic sigue teniendo a su disposición hasta 4 jugadores zurdos: Los dos hermanos Dragic, Lakovic y Slokar. Por si fuera poco, Eslovenia es una selección muy familiar y aunque no esta vez falten representes de los hermanos Lorbek, Udrih, Muric o Nachbar, los hermanos Dragic garantizan la continuidad de las sagas eslovenas.

BAJAS: Una de las claves siempre que se analiza a Eslovenia y que este año vuelve a cobrar relevancia. Las renuncias de Beno Udrih o Primoz Brezec, los problemas con la federación de Sasa Vujacic, la retirada de la selección de Nesterovic y las lesiones de Domen Lorbek y Bostjan Nachbar dejan al cuadro verde muy tocado de cara a la cita lituana.

DEFENSA: Uno de los tópicos más repetidos en torno a la selección eslovena es el de su falta de carácter defensivo, algo que un vistazo detenido a sus últimos europeos desmiente rotundamente:

En el eurobasket de 2005, Eslovenia cerraba invicta la primera fase invicta encajando ante Bosnia 65 puntos, 56 ante Grecia y 58 ante Francia. En el cruce de cuartos los 76 puntos de Alemania suponían el fin de la aventura en tierras serbias. Dos años después, en Alicante y Madrid, los de Ales Pipan volvían a quedar invictos en el primer envite recibiendo tan solo 68 tantos de Italia, 52 de Polonia y 66 de Francia. Ya en la segunda fase Eslovenia dejaba en 51 a Turquia y 47 a la Alemania de Nowitzki, siendo la única excepción la derrota ante Lituania donde se encajaban 80 puntos. En el cruce Eslovenia caía ante Grecia por 63-62. Por ultimo en Polonia, Eslovenia disputaba nueve encuentros de los cuales solo en dos encajaba más de 70 puntos siendo ambos partidos resueltos en la prorroga…

Por lo demás la llegada de Maljkovic parece haber supuesto un pequeño giro a esta tendencia ya que si bien Eslovenia sigue pareciendo un equipo sólido, ahora es un conjunto que toma más riesgos defensivos, mostrándose muy agresivo en las líneas de pase, utilizando alternativas zonales dinámicas y jugando al limite del contacto.

UN PROBLEMA ¿DE CARÁCTER?: Las repetidas eliminaciones eslovenas en los cruces durante varios torneos en los que Eslovenia había seguido una trayectoria similar, de gran solvencia en las primeras fases, para luego caer en cuartos, dieron lugar a diversas explicaciones y a la creación del tópico de su falta de competitividad. ¿Faltaba dureza competitiva? Con jugadores como Lakovic Lorbek, Becirovic o Smodis acostumbrados a jugar en primera línea europea, parecía una explicación insuficiente y quizás un vistazo a lo corto de sus rotaciones, por ausencias y lesiones, y el lógico cansancio acumulado dadas estas premisas, dieran alguna pista más significativa. Con todo, la remontada ante Croacia en Katowice en los cuartos de final del pasado eurobasket, rompía esa tendencia, hasta el punto de que en Turquia, con un excelso Lakovic, Eslovenia conseguía también superar un cruce a nivel mundialista.



TRANSICIÓN: A juzgar por lo visto en la preparación, la selección eslovena parece ser este año un equipo con más vocación de transición que en temporadas pasadas. La velocidad e intensidad de los hermanos Dragic, Ozbolt o Muric supone un soplo de aire fresco para un equipo con problemas en el ataque estático.

JUEGO INTERIOR: Punto fuerte en los últimos años, en Lituania la suerte de Eslovenia puede descansar en la capacidad de gestionar su juego interior. Con una pareja de lujo como la formada por Smodis y Lorbek, el papel de Slokar, Jagodnik o Zupan puede ser clave para mantener el nivel. Si los suplentes consiguen minutos de calidad los de Maljkovic tendrán mucho adelantado.

TIRO EXTERIOR: Faceta claramente a mejorar y donde, a excepción de Lakovic, los mayores especialistas están entre los hombres grandes. El nivel de Ozbolt y las rachas de Goran Dragic vitales para una selección que ya de por si acostumbra a tener graves problemas de circulación en el ataque estático.





HISTORIA

Jugadores eslovenos en la selección yugoslava en los grandes torneos:

EUROBASKET

1955: Jože Zupančič y Bogdan Mueller
1957: B Mueller, Marjan Kandus, Ivo Daneu, Matija Dermastia y Boris Kristančič
1959: B Mueller, Marjan Kandus, Ivo Daneu, Igor Jelnikar y Boris Kristančič
1961: Marjan Kandus, Ivo Daneu, Miha Lokar y Vital Eiselt (Plata)
1963: Ivo Daneu, Tine Logar y Borut Bassin (bronce)
1965: Ivo Daneu y Vital Eiselt (plata)
1967: Borut Bassin y Aljoša Žorga
1969: Ivo Daneu y Vinko Jelovac (plata)
1971: Borut Bassin, Aljoša Žorga y Vinko Jelovac (plata)
1973: Vinko Jelovac (oro)
1975: Vinko Jelovac (oro)
1977: Joško Papič y Vinko Jelovac (oro)
1979: Peter Vilfan (bronce)
1981: Peter Vilfan (plata)
1983: Peter Vilfan
1989: Jure Zdov (oro)
1991: Jure Zdovc (oro)

MUNDIALES
1954: Bogdan Muller
1963: Vital Eiselt e Ivo Daneu (plata)
1967: Ivo Daneu y Borut Bassin (plata)
1970: Ivo Daneu, Aljosa Zorga y Vinko Jelovac (oro)
1974: Vinko Jelovac (Plata)
1978: Petar Vilfan (oro)
1982: Petar Vilfan (bronce)
1990: Jure Zdovc (0ro)

JJOO
1960: Marjan Kandus, Miha Lokar, Ivo Daneu
1964: Ivo Daneu y Vital Eiselt
1968: Ivo Daneu y Aljosa Zorga (plata)
1972: Vinko Jelovac y Milán Marovic
1976: Vinko Jelovac (plata)
1988: Jure Zdovc (plata).

Como selección independiente, Eslovenia debuta en el preolímpico 92, quedando quinta en el grupo definitivo es decir a un paso de la clasificación ya que se otorgaban cuatro plazas. Una victoria en la última jornada de la fase final hubiera dado el pasaporte olímpico, en detrimento de la Alemania de Pesic y Schrempf, pero finalmente Eslovenia caía ante la CEI por 82-80. Aunque quizás el gran error se había producido en la fase previa, se arrastraban los resultados, cuando ya con el pase a la segunda fase en la mano, Eslovenia caía ante Checoslovaquia, que de haber perdido hubiera dejado su plaza a Turquia, por tan solo dos puntos, en aquella primera selección eslovena estaban: Horvat, Vilfan, Jaka Daneu, Zdovc, Kraljevic. Kotnik, Alibegovic, Hauptman, Golc, Djurisic, Gorenc, Tovornik, Micunovic y Bacar, dirigidos por Zmago Sagadin.

El mayor éxito desde entonces han sido las semifinales del eurobasket del año pasado en Polonia.

Plantillas en los grandes torneos

EuroBasket 1993:
Jure Zdovc, Teoman Alibegovic, Horvat romano, Boris Gorenc, Marijan Kraljevic, Slavko Kotnik, Marko Tusek, Jaka Daneu, Darko Mirt, Primoz Bacar, Zarko Durisic, Bostjan Leban (coche: Janez Drvaric)

EuroBasket 1995: Teoman Alibegovic, Jure Zdovc, Horvat romano, Marijan Kraljevic, Marko Tusek, Marko Milic, Boris Gorenc, Slavko Kotnik, Jaka Daneu, Alés Kunc, Matjaz Tovornik, Walter Jeklin (coche: Zmago Sagadin)

EuroBasket 1997:
Jure Zdovc, Teoman Alibegovic, Marko Milic, Radoslav Nesterovic, Boris Gorenc, Marko Tusek, Ivica Jurkovic, Goran Jagodnik, Jaka Daneu, Alés Kunc, Radovan Trifunovic, Walter Jeklin (coche: Andrej Urlep)

EuroBasket 1999:
Marko Milic, Jure Zdovc, Radoslav Nesterovic, Matjaz Smodis, Sani Becirovic, Goran Jagodnik, Ivica Jurkovic, Marijan Kraljevic, Jaka Daneu, Matjaz Tovornik, Walter Jeklin, Ervin Dragsic (coche: Boris Zrinski)

EuroBasket 2001:
Arriel McDonald, Marko Milic, Radoslav Nesterovic, Beno Udrih, Sani Becirovic, Matjaz Smodis, Jaka Lakovic, Ivica Jurkovic, Goran Jagodnik, Boris Gorenc, Marko Tusek, Marijan Kraljevic (coche: Boris Zrinski)

EuroBasket 2003:
Bostjan Nachbar, Marko Milic, Jaka Lakovic, Primoz Brezec, Boris Gorenc, Marko Tusek, Jurica Golemac, Slavko Duscak, Ivica Jurkovic, Marijan Kraljevic, Goran Jurak, Simon Petrov (coche: Slobodan Subotic)

EuroBasket 2005:
Marko Milic, Radoslav Nesterovic, Bostjan Nachbar, Jaka Lakovic, Primoz Brezec, Sani Becirovic, Erazem Lorbek, Uros Slokar, Goran Jurak, Marko Maravic, Aleksandar Capin, Nebojsa Joksimovic (coche: Alés Pipan)

Campeonato 2006 del mundo:
Marko Milic, Radoslav Nesterovic, Jaka Lakovic, Beno Udrih, Bostjan Nachbar, Sani Becirovic, Primoz Brezec, Uros Slokar, Goran Jurak, Saso Ozbolt, Zeljko Zagorac, Goran Dragic (coche: Alés Pipan)

EuroBasket 2007:
Radoslav Nesterovic, Matjaz Smodis, Jaka Lakovic, Erazem Lorbek, Goran Dragic, Uros Slokar, Goran Jagodnik, Aleksandar Capin, Domen Lorbek, Gasper Vidmar, Sandi Cebular, Jaka Klobucar (coche: Alés Pipan)

Preolímpico 2008: Zeljko Zagorac, Jaka Lakovic, Jaka Klobucar, Sani Becirovic, Radoslav Nesterovic, Goran Dragic, Uros Slokar, Nebojsa Joksimovic, Emir Preldzic, Domen Lorbek, Dragisa Drobnajk, Mihan Zupan (ent. Ales Pipan)

Eurobasket 2009: Primož Brezec, Matjaž Smodiš, Jaka Lakovič, Erazem Lorbek, Goran Dragić, Uroš Slokar, Goran Jagodnik, Jurica Golemac, Domen Lorbek, Samo Udrih, Boštjan Nachbar, Jaka Klobučar (entrenador: Jure Zdovc).

Mundial 2010: Uros Slokar, Jaka Lakovic, Hasan Rizvic, Sani Becirovic, Jaka Klobucar, Samo Udrih, Bostjan Nachbar, Goran Dragic, Goran Jagodnik, Miha Zupan, Gaspar Vidmar y Primoz Brezec (Entrenador: M. Becirovic)

Al margen de la selección absoluta, eslovenia ha conseguido 5 medallas en categorias inferiores:

Euro U 20: Oro en 2000 (Nachbar, Zagorac, Becirovic, Kadic, Pavic...)
Oro en 2004 (Erazem Lorbek, D.Lorbek, Rizvic, Dragic, Mocnik...)
Plata en 1998 (Hafnar, Brezec, Lakovic, Smodis, Jurak...)
Bronce 2006: (preldzic, Vidmar, Klobucar, Krusic...)

Euro U 18: Plata 2002 (E. Lorbek, D.Lorbek, Vujacic, Zagorac, Mocnik, Fon...)

LISTADO DE INTERNACIONALES (No incluye la preparación)


1. Mario Kraljević 73
2. Jaka Daneu 67
2. Boris Gorenc 67
4. Jaka Lakovič 64
4. Goran Jagodnik 64
6. Marko Tušek 63
7. Ivica Jurković 61
8. Marko Milič 59
9. Jure Zdovc 57

10. Sani Bečirovič 52
11. Teoman Alibegović 52
12. Rašo Nesterović 52
13. Primož Brezec 49
14. Boštjan Nachbar 47
15. Roman Horvat 45
16. Uroš Slokar 41
17. Matjaž Smodiš 40
18. Slavko Kotnik 38
19. Goran Dragić 36

20. Goran Jurak 32
21. Walter Jeklin 29
22. Slavko Duščak 29
23. Primož Bačar 28
24. Žarko Đurišić 27
25. Matjaž Tovornik 27
26. Jaka Klobučar 26
27. Erazem Lorbek 23
28. Domen Lorbek 21
29. Darko Mirt 21

30. Aleš Kunc 20
31. Gašper Vidmar 18
32. Beno Udrih 17
32. Jurica Golemac 17
34. Samo Udrih 16
35. Boštjan Leban 15
35. Dušan Hauptman 15
35. Nebojša Joksimovič 15
38. Miha Zupan 14
39. Ervin Dragšič 12

40. Marko Maravič 12
41. Sašo Ožbolt 12
42. Peter Vilfan 11
42. Rado Trifunovič 11
42. Zoran Golc 11
42. Simon Petrov 11
46. Sandi Čebular 9
46. Željko Zagorac 9
48. Aleksandar Ćapin 8
49. Igor Thaler 7
49. Gregor Hafnar 7

51. Hasan Rizvić 5
51. Arriel McDonald 5
51. Miljan Goljović 5
54. Miloš Šporar 4
54. Dragiša Drobnjak 4
56. Samo Grum 3
56. Emir Preldžić 3
58. Saša Dončić 2
58. Smiljan Pavič 2
58. Stipe Modrič 2
58. Jure Močnik 2
58. Miloš Paravinja 2
63. Dagmar Dražovič 1


LISTADO DE ANOTADORES (no incluye la preparación)

1. Teoman Albegović 990
2. Jure Zdovc 755
3. Jaka Lakovič 736
4. Boris Gorenc 620
5. Slavko Kotnik 605
6. Marko Milič 605
7. Sani Bečirović 551
8. Rašo Nesterović 530
9. Marko Tušek 491
10. Ivica Jurković 488
11. Matjaž Smodiš 369
12. Boštjan Nachbar 473
13. Primož Brezec 382
14. Jaka Daneu 362
15. Roman Horvat 332
16. Erazem Lorbek 260
17. Goran Jagodnik 234
18. Uroš Slokar 232
19. Goran Dragić 219
20. Marijan Kraljević 219
21. Matjaž Tovornik 188
22. Dušan Hauptman 187
23. Slavko Duščak 140
24. Beno Udrih 139
25. Domen Lorbek 132
26. Goran Jurak 124
27. Darko Mirt 97
28. Miha Zupan 89
29. Samo Udrih 83
30. Simon Petrov 79
31. Žarko Đurišić 77
32. Peter Vilfan 74
33. Jurica Golemac 71
34. Walter Jeklin 61
35. Gašper Vidmar 57
36. Arriel McDonald 56
37. Marko Maravič 52
38. Miljan Goljović 46
39. Sašo Ožbolt 40
40. Boštjan Leban 32
41. Primož Bačar 30
42. Ervin Dragšič 29
43. Zoran Golc 25
44. Gregor Hafnar 24
45. Aleksandar Ćapin 23
46. Željko Zagorac 20
47. Nebojša Joksimović 19
48. Jaka Klobučar 16
49. Aleš Kunc 15
50. Rado Trifunovič 13
51. Hasan Rizvić 12
51. Samo Grum 12
51. Emir Preldžić 12
54. Stipe Modrič 9
54. Miloš Šporar 9
56. Saša Dončić 7
57. Dragiša Drobnjak 6
58. Jure Močnik 5
59. Igor Thaler 4
59. Smiljan Pavič 4
59. Miloš Paravinja 4
62. Sandi Čebular 2


Resultados de la selección

http://www.kzs.si/tekmovanja-in-projekti/reprezentance/clani/uradne-tekme-skozi-leta/2010/

EL PERFIL(SMODIS)

http://laesquinadesunara.blogspot.com/2011/07/matjas-smodis.html

sábado, 16 de julio de 2011

MATJAS SMODIS

MATJAS SMODIS

Ahora que suena con fuerza la posibilidad de que Matjas Smodis regrese al baloncesto esloveno, puede ser un buen momento para repasar su carrera.

Nacido el 13 de Diciembre de 1979 en la pequeña localidad de Trbolvije, Matjas se traslada a los pocos meses de edad a Novo Mesto la ciudad natal de su madre y lugar donde toma contacto por primera vez con el mundo del baloncesto. Aunque en un principio donde realmente destaca es como lanzador de peso, llegando incluso a varias finales a nivel nacional, con apenas 10 años Matjas es captado por Slavko Senicar para su escuela de basket, vinculada al Krka Novo Mesto.




A partir de ese momento su carrera es fulminante y con poco más de 15 años debuta en primera división. Con ciertos problemas de peso pero con una actitud excelente, Smodis va subiendo su jerarquía en un equipo en el que pronto se convierte en una referencia destacando por su capacidad de mezclar el juego en el poste bajo con el tiro exterior. Poco a poco el equipo va creciendo y en la temporada 97/98 con la llegada del triple campeón de Europa Ivo Nakic, el krka certifica su clasificación para jugar en Europa.

Ese mismo verano, Smodis, que había disputado algunos partidos clasificatorios tanto en junior como en sub 22, debuta con la selección en un gran torneo participando en el europeo de Trapani. Con jugadores como Lakovic, Brezec, Hafnar o Maravic, Eslovenia debuta derrotando a Israel por 74-63 con 19 puntos y 7 rebotes de Smodis. Con números similares de Matjas, se suman nuevas victorias ante Lituania (Songaila, Kaukenas, Javtokas…) y Letonia. Sin embargo en los últimos minutos ante los bálticos y tras sumar 20 tantos y 12 rebotes Smodis sufre una torcedura de rodilla que le hace perderse el resto del torneo. Pese a su ausencia, Eslovenia consigue plantarse en la final, donde los 37 puntos de Rakocevic sentencian el oro a favor de Yugoslavia.

Superada la lesión, la temporada 98/99 comienza con resultados irregulares a nivel de conjunto pero con sensaciones ilusionantes para un Smodis que debuta en Europa anotando 15 puntos…que son solo el principio del primer gran año de Matjas. En Enero, la irregular marcha liguera provoca la llegada al banquillo de Ivan Sunara que desde un principio apuesta por Matjas como referencia clara del equipo. Individualmente, Smodis es seleccionado para un all star donde es elegido Mvp, y se mantiene en el top 3 de los maximos anotadores de la competición, mostrando además unos porcentajes de tiro extraordinarios.




Un par de semanas después del all star, la carrera del de Trbolvije da un nuevo paso adelante con su debut en la selección absoluta.
En Charleroi, dentro de un partido de clasificación para el eurobasket de Francia, Smodis suma en su debut 21 puntos superando a la Bélgica de Struelens por 72-76. Tres días más tarde, en su segundo partido como internacional, Matjas se va hasta los 26 tantos siendo clave en el triunfo ante Bulgaria que certifica el pase de Eslovenia a la fase final del eurobasket, liderando su grupo por encima de Grecia y Alemania.
Tras quedar apeados en Europa por el Barcelona, al que en la ida Smodis endosa 24 tantos, y ser terceros en la competición liguera, Smodis es llamado para formar parte de la selección eslovena que competirá en el eurobasket de Francia, aunque su verano comienza marcado por la polémica. Con ofertas de España e Italia, la norma que impide salir a los deportistas eslovenos hasta los 25 años parece encaminarle hacia el Olimpija Ljubljana, pero contra pronostico el jugador decide permanecer un año más en su club de origen desatando una fuerte discusión entre el club de la capital y el Novo Mesto.

Ya en Francia, Eslovenia debuta en el torneo cayendo claramente ante Rusia por 67-48 pese a los 19 puntos de un Smodis, que al día siguiente se muestra imparable para con 27 tantos y 8 rebotes doblegar a España. El resto del torneo ya no será tan idílico ya que unas molestias en su rodilla lastran su minutaje en pista y con él las opciones de una Eslovenia que deja escapar sus opciones de llegar a los cuartos de final, cayendo ante Israel por 1 punto y dejándose remontar ante Francia en la última jornada de la segunda fase.

La 99/00 arranca con el Krka de nuevo entre la elite de la liga eslovena y con Smodis yendose por encima de los 20 tantos por noche, lo que acabarían por situarle como segundo máximo anotador de la temporada y de nuevo con unos porcentajes excelsos (62% en T2, 43 en triples y 82% desde el 4´60). En Europa, los de Novo Mesto llegan hasta los octavos de final de la copa Saporta donde caen ante el Addeco Milan, con la ausencia en la ida de Smodis victima de un proceso gripal. Con todo, la segunda experiencia europea es d nuevo fructífera y Matjas cierra su periplo con 19´7 puntos de media y actuaciones para el recuerdo como los 33 puntos endosados al Sakalai.

Tras ausentarse unas semanas con permiso del club para probar en un campus de Rookies en la nba, Smodis regresa a tiempo de los play-off donde tras superar los cuartos de final, las semifinales deparan un cruce con el Olimpija Ljubljana.

Fundado en 1946 como parte de la asociación deportiva Svoboda, el actual Union Olimpia de Ljubljana (a lo largo de su historia ha tenido nombres sonados como Iskra o Brest) disputo ese mismo año su primer partido, imponiéndose por un claro 37-14 al Udarnik. Aquellos primeros años la sede de juego era el pequeño y angosto Tabor Arena, aunque en 1963 el equipo se traslado al, por entonces, espectacular Tivoli Arena, sede en 1970 del mundial que coronaría por primera vez a Yugoslavia como campeona del mundo.

Tras consolidarse en la Yuba, el primer éxito llega con el subcampeonato de 1953, donde solo el Estrella Roja que dirigía Nebojsa Popovic superaba a los eslovenos, aunque justo es recordar que en aquella temporada la YUBA solo contó con 4 participantes. Tres años después, y ya con 10 participantes, el Olimpija repite puesto quedando solo por detrás del Proleter Zrenjanin.

Llegados a este punto surge el primer gran nombre propio de la historia del Olimpia y posiblemente de todo el baloncesto esloveno, Boris Kristancic. Natural de Montenegro, Kristancic fue uno de los primeros jugadores de relevancia en Yugoslavia, con la que disputaría tres europeos y los juegos olímpicos de 1960. Con todo, será su labor como entrenador y formador la que le reservaría un hueco en la historia, ya que con sus métodos modernizo todo el baloncesto de Ljubiana y por extensión el de toda Eslovenia. Amen de su labor como entrenador, Kristancic simultaneo durante un tiempo el cargo con el papel de jugador, aunque en la cancha su labor tenía más que ver con la ascendencia grupal que con el juego en sí. Tras media vida en Eslovenia, Kristancic cerraría su etapa en los banquillos de primera fila en la lega dirigiendo durante varios años al Snaidero Udine.



Tras el exitoso el 56, 1957 sería el de la consagración definitiva y con solo 4 derrotas en 18 partidos, el Olimpia de Ljubiana, dirigido por Kristancic, se proclamaba por primera vez campeón nacional. Los héroes de aquel triunfo serían Janez Bajc, Primož Brišnik, Ivo Daneu, Bogo Debevc, Matija Dermastja, Igor Jelnikar, Marjan Kandus, Peter Kralj, Boris Kristančič, Jože Lampič, Miha Lokar, Rudi Pertot, Jože Podboj, Sašo Poljšak y Janez Škrjanc.

Entre todos ellos destacaba la figura de Ivo Daneu, probablemente el jugador más importante de la historia de Eslovenia. Formado en el Branik de su Maribor natal, Daneu se consagró en un Olimpia al que guió a 6 títulos de la Yuba pero adquirió relevancia universal con su participación en una selección yugoslava (donde aparte de unos juegos mediterráneos y varios balcánicos) cosecho 8 medallas:



3 Mundiales: oro 1970 y plata 1963 y 1967 (donde fue elegido MVP del torneo)
1 olímpica: Plata en 1968
4 europeas: 3 plata (1961, 65 y 69) y una de bronce 1963.


Al margen de Daneu, solo un jugador del Olimpia Ljubiana ha cosechado tantos metales, Vinko Jelovac, mientras que Jure Zdovc y Petar Vilfan se “conformaron” con 4. Aljoša Žorga (3), Vital Eiselt (3), Borut Bassin (3), Tine Logar (1), Miha Lokar (1), Jože Papič (1), Radosav Čurčič(1) and Marjan Kandus (1), son los otros “dragones” que lograron colgarse alguna medalla con los “plavi”.



Lejos de ser una excepción, el título de 1957 inauguraba el periodo más glorioso de la historia del Olimpija sumando otros 5 títulos ligueros (1959, 61, 62, 66 y 1970). Tras el título de 1970, el cambio generacional menguo las opciones de un Olimpia que si bien se mantenía con dignidad, ya no superaría el cuarto puesto: 1978 (con Cosic y Jelovac) y 10 años después (Zdovc, Kotnik, Curcio o Vilfan) donde caerían en una dura semifinal ante la Jugoplastica que estaba en la antesala de la historia.



Los éxitos ligueros no tuvieron su correspondencia en la copa, donde pese a sus 5 presencias en la final, el Olimpija no logro título alguno. En cuanto a las competiciones europeas el mayor éxito llegaba en 1962 donde de la mano de un excelso Daneu el Olimpia alcanzaba las semifinales de la Copa de Europa cayendo ante el Real Madrid. En el partido de ida, y con 45 puntos del gran Ivo, los de Ljubiana cosechaban una interesante renta de 14 puntos (105-91), pero insuficiente ante la victoria blanca en la vuelta (69-53) donde dos tiros libres errados en el ultimo minuto por Kandus y un tapón de Hightower acababan por dictar sentencia.

Cuatro años después, en la final four de Madrid (la Fiba probó en el 66 y el 67 el formato de final a 4… aunque por entonces no cuajo), la historia se repetía y en las semifinales el Olimpija volvía a caer en las semifinales por tan solo dos puntos (88-86) y de nuevo ante un Real Madrid, que durante muchos minutos sintió el vértigo de una inesperada derrota (a la postre sería campeón ante el Milan de Chubin, Riminucci o Vianello) ante el empuje del genial Bassin (28 puntos) y de, como no, Ivo Daneu que se iba a los 22, eso sí lejos de los 42 que había anotado en Malinas para certificar el pase a semifinales.

En un plano menor, el Olimpija alcanzaba otras dos semifinales de la Recopa: en el 69 ante el Slavia de Praga de Jiri Zidek, a la postre campeón ante el Dinamo, y en 1983 ante el Scavolini, también campeón (en Mallorca) de la mano de Kikanovic y Jerkov.


Tras la independencia de Eslovenia, Radovan Lorbek en la dirección (padre de Erazem y Domen) y Zmago Sagadin en el banquillo sentaban las bases de la modernización del club, que, con el lógico descenso de nivel de su competición domestica, repercutió en un absoluto dominio capitalino. Hasta este año 2000, y con la excepción de la copa de 1996, el Olimpia Ljubiana lograba todos los títulos nacionales disputados. En esa temporada, el Olimpija llegaba a las semifinales ligueras tras conseguir el título copero (con Jasikevicius como Mvp), y realizar una excepcional euroliga donde se quedo a las puertas de la final four. Tras eliminar en los octavos de final al Olympiakos, con 30 puntos y 7/7 en triples de Jasikevicius en el partido decisivo, los de Ljubljana acabaron cayendo por solo 5 puntos en el último partido de cuartos ante un Barcelona que accedía de esa manera a su sexta final four.

Pese a los precedentes, la semifinal arranca marcada por la igualdad y por un tono defensivo que se le atraganta a un Olimpija que en el tramo final deja escapar 6 puntos de ventaja para caer por 73-74. Con el play-off al mejor de 3 partidos, el Krka tiene la oportunidad de voltear la historia en su terreno y en otro partido brusco como pocos confirman la machada venciendo por 57-56. En la final, y de nuevo con el factor pista, el Krka firmaba un 1-3 ante el Pivovarna Lasko sumando así el primer título liguero de su historia.








Finalmente tras varias reuniones la federación da luz verde a la salida de Smodis del país (aun años después Vujacic llegaría a juicio por su pase a Udine) y opta por firmar por el Kinder de Bolonia que dirige un Ettore Messina empeñado en hacerse con sus servicios, como una de las piezas claves en la reconstrucción de un equipo que viene de perder la final de la copa Saporta ante el Aek de Atenas.

Tras perderse el primer partido de la temporada, Smodis debuta en la segunda jornada ante el Imola quedándose sin anotar, pero en su segundo partido contribuye con 11 tantos en la derrota ante el Udine. Evidentemente su protagonismo baja al estar rodeado de una colección de jugadores de primera fila, pero no obstante el esloveno firma unos interesantes 8´6 puntos con un 60% en tiros de 2 y algo más del 40% en los triples. En cuanto a la euroliga, donde debuta anotando 10 tantos al Aek, sus números son algo más modestos.

Pero más allá de los números, Smodis pasa a ser pieza clave de un equipo que deslumbra por su juego…y por sus resultados. Ante el Scavolini, en la copa, llega el primer triunfo del año, aunque el premio gordo llega en la recién creada euroliga. Tras perder el partido inaugural ante el Aek, los de Messina se plantan en la final sin mayores apuros que los pasados en la eliminatoria de cuartos ante el Olimpija de Ljubljana. Frente a un Tau heroico, los italianos terminan por hacer valer su mayor profundidad y en el quinto encuentro suman la segunda euroliga de su historia. Para rematar la gran temporada, en la final, repiten el resultado de la semifinal europea endosándole un 3-0 al rival vecino una Fortitudo incapaz de parar la avalancha blanquinegra.













































La temporada siguiente parece empezar bajo los mismos cauces, con la Kinder sumando de nuevo el triunfo copero, ante el Siena en esta ocasión, y con la ilusión de albergar la final four como local. Sin embargo la temporada comienza a enrarecerse desembocando en una situación de tensión entre Messina y la directiva que parecen situar al técnico fuera de los banquillos. Pese a las divergencias ya notables, la Kinder consigue colarse en “su” final four y tras deshacerse de la brillante Benetton de Mike DÁntoni en semifinales (90-82), parte como clara favorita en la final. Ya en el partido decisivo, Smodis encadena 13 puntos en el segundo cuarto disparando las diferencias hasta los 13 puntos, pero en el segundo periodo un Obradovic magistral coloca a Bodiroga como falso 4 y termina por llevarse la final asestando un golpe a una Kinder que no reacciona lo que le lleva a caer en las semifinales ligueras ante una Benetton que se proclama campeona.




El verano resulta demoledor con infinidad de salidas lo que redunda en una temporada para olvidar donde en los personal Smodis se pierde media temporada, aunque luego firma sus mejores números en la Virtus, y en lo colectivo el equipo contempla el cese de Tanjevic un caos tras otro y el mazazo final de su exclusión de la lega por el proceder del club en el affaire Becirovic.

Con ofertas de media Europa, Smodis decide continuar en la ciudad enrolándose en el Skipper de Bolonia que dirige Jasmin Repesa. Tutelando a su joven compatriota Erazem Lorbek, Smodis forma parte de un conjunto dinámico y que practica un baloncesto rápido, alegre y preciosista. Pozzeco, Basile, Delfino…poco a poco la Fortitudo va labrándose un camino ganador en el que Matjas es parte fundamental. A mitad de temporada, el ala-pivot, vive uno de sus momentos más emotivos al volver a la pista de un Novo Mesto, dirigido por Petar Skansi, que le recibe como un héroe.
Contra todo pronostico, el equipo se cuela en la final four y tras una apasionante semifinal ante el Siena, llega incluso a la final donde un Maccabi arrollador no tiene piedad. En el ámbito domestico, el resultado se repite sumando un nuevo subcampeonato en este caso ante el Siena de David Andersen.

La temporada siguiente las cosas no marchan tan bien a nivel continental, donde , tras un triple empate con el Panathinaikos y el Baskonia, la Fortitudo dice adiós en el top 16. A cambio las cosas en la lega si sonríen a los de Bolonia, y tras vencer en el cuarto partido de las semifinales a la Lottomatica (62-63 con 19 tantos de Smodis), el Skipper repite final por segundo año consecutivo y este vez lo hace con el factor pista a favor. En formato alterno, los tres primeros partidos tienen sino local, pero en el cuarto, y de la manera más emocionante posible (recurriendo incluso al Instant replan), la Fortitudo consigue alzarse con el segundo título de su historia (el anterior databa del 2000 con Recalcati en el banco, con un equipo liderado por Myers, Fucka, Karnisovas, Basile, Jaric o Vrankovic.






Tras sumar su segundo scudetto, Smodis decide aceptar la oferta del Cska para volver a encontrarse con Ettore Messina. Tras tres derrotas consecutivas en la final four, los moscovitas dibujaban un proyecto de plantilla más corta pero más experimentada donde el técnico italiano encontraba tres apoyos bien conocidos: un David Andersen que ya había llegado la temporada anterior y sus dos fichajes Trajan Langdon y Matjas Smodis, con el claro objetivo de llevarse la euroliga.

Sin embargo las cosas no comienzan como se esperaba, y tras anotar sus dos primeros intentos de canasta Smodis tiene que retirarse por un problema en un tobillo tras solo cuatro minutos disputados en la euroliga. En ese debut, el Cska termina perdiendo por 69-74 y cayendo de nuevo en la segunda jornada ante el Panathinaikos, retomando la senda de la victoria en la tercera jornada, coincidiendo con la vuelta del ala-pivot esloveno. Con todo, el mayor contratiempo llega a mitad de temporada con la grave lesión de un David Andersen que deja al equipo cojo para el resto de la temporada, lo que lleva a la contratación de Thomas Van Der Spiegel (ex compañero de Matjas en la Fortitudo).

Poco después llega el primer reto de la temporada y con él, el primer éxito ya que el Cska logra el título copera imponiéndose al Khimki por 79-76 con 24 tantos de un Smodis que es elegido MVP. En la euroliga, y sin hacer mucho ruido, el Cska muestra una solidez sin parangón y sin mucho ruido se cuela en la final four de Praga.

Ya en la bella ciudad bohemia, el Cska arranca las semifinales a remolque de un Barcelona más enchufado pero poco a poco va limando diferencias hasta acabar llevándose el partido con Matjas como gra referente (17 puntos y 12 rebotes). La final se plantea como el choque de estilos entre un Maccabi que viene de ganar las dos ultimas ediciones y un conjunto de Messina menos espectacular, pero que termina llevándose el gato al agua por 73-69. Como colofón, en la final liguera un 3-0 al Khimki confirma al Cska como el equipo del año.

Con ese buena dinámica, Smodis opta por volver a la selección eslovena para disputar el eurobasket de 2007 donde pese a lo limitado de la plantilla, el conjunto de Pipan sorprende por su orden defensivo consiguiendo pasar a la segunda fase de manera invicta.



En la segunda fase 22 tantos del propio Matjas confirman el pase a cuartos, donde una enorme remontada griega aleja a Eslovenia de la lucha por las semifinales, aunque al menos en la repesca el conjunto verde logra su objetivo de clasificarse para el preolímpico.

La 06/07, vuelve a resultar una temporada esplendida, en la que solo la euroliga se le resiste al Cska tras caer en Atenas ante el Panathinaikos por 93-91 en una de las mejores finales de la reciente historia europea. Smodis que anota 18 tantos en esa final, es elegido en el segundo mejor quinteto de la temporada. A nivel domestico, el Cska firma un nuevo doblete teniendo como rival al Unics de los hermanos Lavrinovic y Stombergas como rival. En la copa Smodis es el máximo anotador con 21 tantos, condición que repite en una final liguera donde promedia 20 puntos por noche.




Un año más tarde, el fichaje de Siskauskas parece completar un equipo poco menos que invencible, pero una nueva lesión aparta a Smodis varias semanas de las pistas de juego. Coincidiendo con su ausencia, el Cska pierde la final copera ante el Khimki victima de una exhibición de un Maciej Lampe poco menos que imparable.

Pese a la vuelta del esloveno, la marcha moscovita sigue siendo irregular y en el arranque del top 16 solo un milagroso triple de Langdon salva al Cska de caer como local ante la Lottomatica.



Pasado el trance, en el inicio de los cuartos de final, la suerte no es la misma y una canasta ganadora de Lyin Greer obliga al Cska a ganar en el Pireo si quiere devolver la serie a Moscú.

A la habitual presión se le añadía el revoloteo de una de las historias más siniestras de la historia del basket europeo moderno:

Mediados los años 90 el eje central del baloncesto heleno había virado de Salónica hacia Atenas, haciendo que el tradicional dominio en los últimos años de Aris y Paok pasara a manos de Panathinaikos y Olympiacos. A su eterna rivalidad los atenienses sumaban ahora otra y es que ambos buscaban con locura el primer cetro continental par Grecia.

Con estas premisas no es de extrañar que la semifinal que les enfrentó en 1.994 fuera tensa y competida a más no poder. Símbolo del traspaso de poder Gallis y Fassoulas, otrora lideres de Aris y Paok, lideraban ahora a Panathinaikos y Olympiacos, aunque una extraordinaria defensa de Sigalas dejaba al primero en unos míseros 8 puntos, haciendo estériles los 32 de Volkov y llevando a los portuarios a su primera final europea. Con un Paspalj ,que afrontaba su tercera temporada ,y el ex nba Roy Tarpley como pareja de extranjeros sólida y millonaria, poca gente concedía oportunidades a la Penya, que había entrado en la final a la chita callando. Pero cuando el inolvidable triple de Corny Thompson besaba la red y Zarko Paspalj fallaba desde el 4´60 el proyecto se desmoronaba.

De nada sirvió que llegados los play-off el equipo del Pireo se mostrara intratable y sumara el segundo titulo liguero consecutivo a costa del PAOK y que además supusiera el tercer doblete (se habían llevado la copa ante el Iraklis) de su historia (casi 20 años después del segundo), ya que la gran obsesión era Europa. Paspalj cambia de acera y se va al Panathinaikos, desde el cual recala Volkov y además Tarpley también es dado de baja. Para sustituir al americano se busca de nuevo a un jugador de cartel NBA y tras sopesar varias opciones el elegido resulta ser Eddie Johnson. Jugador elegante y sobrio se había formado en la universidad de Ilinois, para después ser elegido en segunda ronda del draft de 1981(el de Isiah Thomas o Mark Aguirre entre otros) por los Kansas City kings, franquicia en la que permaneceria durante seis temporadas promediando cerca de 20 puntos por noche (si exceptuamos su año rookie donde no llego a 10) antes de emprender un periplo por Phoenix, Seattle y Charlotte. Prueba de que pese a sus 35 años aun es un jugador valido es que en los Hornets promedia 11´5 puntos con un 40% en triples, en su última temporada previa a su aventura europea. Como curiosidad cabe recordar que Johnson había sido elegido mejor sexto hombre justo un año después de que lo hiciera el propio Tarpley. Con la guinda de Johnson, el equipo del Pireo creía acariciar el sueño europeo, más aun al comprobar la rápida adaptación de este, que en el tercer partido de la temporada europea, contribuía con 32 puntos a vengar la final de la temporada pasada con la victoria del Olympiacos en Badalona.

Pese a mostrarse un tanto irregulares, los rojos acaban por asegurarse el segundo puesto de su grupo tras vencer en casa cómodamente al Kinder de Bolonia (89-64 con 34 ptos de Johnson y 20 de Volkov) en la penúltima jornada de la primera fase, lo que les garantizaba la ventaja de campo en el cruce de cuartos de final, ultimo escollo antes de la final four.

El rival resulta ser el CSKA de Moscú, 3º del otro grupo que presentaba igual balance de victorias y derrotas que los griegos, pero se había visto relegado por el basket-average tras su empate con Madrid y Scavolini. Entrenados por Eremin, los moscovitas vivían tiempos de cambio y habían iniciado la competición con dos americanos: el diminuto base Evans, eléctrico y gran pasador y el rocoso pivot Patrick Eddie, aunque eso si acabarían por ser cortados. La base del equipo la formaban parte del núcleo duro que había llevado a Rusia a la meritoria plata del mundial de Canada, destacando sobre todo Karaseev un base escolta de gran capacidad ofensiva, Koudeline un impredecible escolta zurdo capaz de armar el brazo desde cualquier lado, el efectivo Panov y el resolutivo y talentoso ala-pivot Kissourine, armas estas que en cualquier caso parecían insuficientes para detener a la millonaria maquina ateniense.

Por aquel entonces los cuartos de final de la liga europea tenían la particularidad de que el primer partido se disputaba en casa del equipo con peor balance, así pues el 9 de Marzo de 1995 se disputa en Moscú el primer partido de la serie. Hasta el descanso todo transcurre con normalidad (45-44 para los locales), pero la segunda parte se salda con una memorable exhibición ofensiva del CSKA, que con Karaseev y Koudeline anotando una y otra vez se apuntan el primer tanto por un inapelable 95-65.

Las críticas de la prensa griega fueron feroces y, exceptuando a Johnson que se había ido a los 28 puntos, no respetaban a ninguno de los componentes de la fuerte plantilla roja. Pese al logico desencanto por la abultada derrota, más de 15.000 personas llenaron el palacio de la paz y de la amistad (o de las dos mentiras como sabiamente decía el gran Ernest Rivera) y pudieron presenciar uno de los mejores partidos del año, con grandes defensas, emoción y tres jugadores rayando a un nivel sublime: Johnson de nuevo 28 ptos, Volkov 22 y 11 reb y el moscovita Karaseev cuyos 31 puntos finales resultaban estériles en el marcador final (86-77).

Hasta este punto, y dentro de la relativa sorpresa que suponía el gran rendimiento ruso, todo marchaba dentro de unas pautas habituales pero, desgraciadamente, todo estaba a punto de quebrarse.

Tras disputar el segundo partido el Martes 14, y estando previsto el tercero para el Jueves 16, el Miércoles 15 ha quedado grabado como uno de los más vergonzosos de la historia reciente del basket europeo. Tras poco más de una hora de entrenamiento, varios jugadores moscovitas comenzaron a sentirse mal, pero lo que no parecía más que un problemilla se torna rápidamente en todo un drama: en poco más de un minuto y ante la incredulidad del cuerpo tecnico, Morgunov, Panov y Koudelin pierden el conocimiento y tienen que ser trasladados a un hospital. A medida que pasa la mañana el resto de jugadores va sintiendo distintas molestias, mareos o dolores de cabeza y apuntan a las botellas de agua que la organización les había facilitado. Examinadas las que aun no se habían abierto, se observó que presentaban varios agujeros en los respectivos tapones y se decide llevarlas a un laboratorio. El dictamen es rápido y concluyente, presentan un fuerte componente químico ajeno a la composición normal y cercano al ácido lisérgico. La situación va empeorando y Panov tiene que ser trasladado a la UCI mientras Morgunov entra en coma. Poco a poco su situación mejora, pero simultáneamente Karaseev y Kornev caen también gravemente enfermos y tienen que ser ingresados. Llegado el jueves, la estupefacción es total porque la FIBA se niega a aplazar el partido.

El CSKA llega al encuentro con solo cinco jugadores: Kissourine, Vadeev, Grezin, spiridonov y un semi-recuperado Kodelin que apenas se puede mantener en pie. En una demostración de coraje, los moscovitas llegan al descanso con tan solo 5 puntos abajo, pero en 5 minutos Koudelin cae eliminado y 10 después lo hace Grezin. Con 5 minutos por jugar, la megafonía helena pide al público que anime a los heroicos jugadores rusos, pero por entonces todo suena ya a burla y el Olimpiacos gana cómodamente. Por suerte los jugadores rusos fueron recuperándose poco a poco, pero la fechoría quedo indemne. La FIBA alego que si no había reclamación especial no podía hacer nada y desde Rusia, pese a la insistencia de Eremin, pesó más la “alianza ortodoxa” con Grecia que la sed de justicia.

De una manera ensombrecida, el Olimpiacos llegaba de nuevo a la final four, donde habría de repetir la actuación del año anterior: semifinal victoriosa ante el Panathinaikos (la FIBA obligaba, en sus competiciones aun lo hace, a que los equipos de un mismo país se enfrentaran en semifinales), favoritismo y posterior derrota en la final ante un equipo ACB entrenado por Obradovic (esta vez el Madrid). Pese a que volvieron a hacerse con la liga, Johnson (que volvió a buen nivel a la NBA) y Volkov salían del equipo para dar entrada a Walter Berry (que regresaba) y a David Rivers.

¿Justicia poética dirán algunos? Quizás, pero si hay que buscarla quizás se encuentre en que en la nueva temporada (95-96), CSKA y Olimpiacos fueron encuadrados en el mismo grupo y pese a que al final presentaron el mismo balance (10-4) el hecho de que los moscovitas ganaran su doble enfrentamiento hizo que, en un triple empate con el Benneton, el CSKA fuera primero y el Olimpiacos fuera tercero. Lo que puede parecer irrelevante, no lo es tanto al comprobar que al amparo de su publico el CSKA lograba el pase a la final four (caerían ante un Panathinaikos con el mejor Wilkins del año, 30 ptos) mientras que los del Pireo caían ante el R.Madrid.

Sin condicionantes extradeportivos esta vez, el Olympiacos arranca el segundo partido de la serie dominando claramente hasta el punto de que cierra el primer cuarto con 12 puntos arriba. Pero a partir de ese momento la tripleta Siskauskas (20 puntos), Smodis (17)Langdon (18) asume las riendas y dirige una autentica exhibición que una semana más tarde es ratificada en Moscú de manera contundente (81-56), para acceder a la final four de Madrid. Ya en la capital de España, el Cska sobrevive a una dura semifinal ante el Baskonia para terminar sumando un nuevo título de euroliga ante el Maccabi, con seis jugadores por encima de los 10 puntos : Holden, Papaloukas, Langdon, Siskauskas, Smodis (máximo reboteador del partido) y Andersen.



Tras la final four, el Cska sella el pase a la final liguera imponiéndose en el tercer partido al Dinamo por 62-76 con Matjas firmando 21 puntos y 7 rebotes. Dos días más tarde, arranca una final que ha de servir para vengar la final copera y que ya en su primer acto quede definida: 97-76 para el Cska con 26 puntos de Smodis por 9 de un Lampe muy lejos del nivel copero, y primera piedra para un definitivo 3-0.



La 2008/09 llega marcada por la salida del club de David Andersen para el que como sustituto llega un Erazem Lorbek que pasa a formar una pareja de lujo con Smodis. Colectivamente el Cska cae en las semis coperas ante el Unics y, lastrado por una horrible primera parte, en la final de la euroliga ante el Panathinaikos, dejando como consuelo un nuevo triunfo liguero al derrotar al Khimki de nuevo por 3-0.

En verano y dirigido por Jure Zdovc, Matjas Smodis es elegido capitán de la selección eslovena que ha de afrontar el eurobasket de Polonia, en lo que ha de marcar un punto de inflexión en su ultimo tramo de carrera. En uno de los últimos amistosos, Smodis sufre un problema de espalda que acaba por limitar su presencia en Polonia a unos escasos minutos en la primera fase, lo cual circunscribe su labor a la de liderazgo de un grupo que de manera épica llega a acariciar las medallas.
Para Matjas la espalda se vuelve un tormento que le obliga a pasar por el quirófano y por consiguiente a perderse buena parte de la temporada, hasta el punto de que en euroliga solo disputa los dos partidos de la final four. La única satisfacción llega con un nuevo triunfo liguero.

Tras ausentarse de la selección en el mundial, Smodis llega al inicio de esta ultima temporada a un gran nivel, visiblemente más delgado y fino en el tiro, pero tras un buen inicio el club entra en problemas y la inestabilidad lleva a que se sucedan hasta tres entrenadores, empezando por un Vujosevic que paga el fracaso en la euroliga. Por su parte Smodis, recuperado de la espalda, sufre distintos parones y su temporada se muestra de lo más irregular con picos muy altos como en los meses de Enero o Abril junto a otros en los que cuenta con pocos minutos. Con todo, y pese a jugar con la nariz fracturada, Smodis cierra su etapa en el Cska contribuyendo a un nuevo título liguero (16 puntos en el 2º partido de semis ante el Lokomotiv y 7 en cada uno de los dos últimos de la final).

Cerrada esta etapa, Matjas se dispone a preparar el eurobasket de Lituania ilusionado con pelear por un billete a los juegos de Londres, mientras todo apunta a una posible vuelta a Eslovenia bien al Olimpija o bien a su Krka Novo Mesto, donde por cierto también llego a debutar su hermano Necj, hoy famoso por sus cuadros de temática siniestra y uno de los pintores más cotizados de Eslovenia.


http://www.nejcsmodis.com/