martes, 10 de mayo de 2016

FINAL FOUR 2016 : CSKA MOSCU-LOKOMOTIV KUBAN

CSKA MOSCU-LOKOMOTIV KUBAN

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En el primer duelo ruso de la historia en una final four, Cska y Lokomotiv se miden en un duelo tan apasionante como lleno de contrastes. Debutante contra el equipo con más presencias, duelo de técnicos griegos con filosofías bien distintas, dos conceptos de plantilla divergentes y el recuerdo de sus duelos este curso en la VTB con reparto de triunfos y momentos brillantes. Un Cska más terrenal que en ediciones anteriores pero con una mejor gestión de la presión y las ideas más claras, frente a un constante Lokomotiv que llega eliminado en la VTB y con sus dos jugadores más diferenciales entre algodones. Rotación larga frente a núcleo duro, la dupla Milos & Nando frente a la mayor versatilidad de los de Krasnodar y en definitiva la batalla por enterrar sus fantasmas del Cska frente a la ilusión de un Lokomotiv dispuesto a seguir sorprendiendo. 



Horario: 13 Mayo 18:00

Precedentes:

Esta temporada: Inédito en euroliga, 1-1 en VTB
En Final four: Inédito
Historia copa de Europa: 2-0 Cska
Otras competiciones europeas: Inédito

Con el Lokomotiv disputando tan solo su segunda edición de la euroliga, buscar precedentes europeos limita el historial al enfrentamiento que ambos clubes vivieron hace dos temporadas en el Top 16 saldado con doble triunfo moscovita: 77-84 en Krasnodar tras una prorroga y 94-93 en Moscú. Fuera de Europa, y contando las distintas etapas del Lokomotiv, sumando ligas y copas el balance es favorable al Cska por un claro 45-8 (26-3 en Moscú y 19-5 entre Rostov y Krasnodar). Curiosamente las tres victorias foráneas del Lokomotiv en Moscú se han dado en estas tres últimas temporadas. La mayor victoria del Cska data de su enfrentamiento copero del 2004 al vencer por 116-67http://www.cskabasket.com/gm/?id=145&lang=en) mientras que el mayor triunfo del Lokomotiv se daba en la temporada 13/14 en la VTVB al imponerse por 66-81. Este año se han encontrado en dos ocasiones con sendos triunfos visitantes 76-78 en Krasnodar para el Cska y 88-94 para el Lokomotiv en Moscú: http://www.vtb-league.com/en/game/3288- ... ?sid=91477


https://www.youtube.com/watch?v=kb0243KVYAs


CSKA MOSCÚ

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Campeón de Europa: 6 (1961, 1963, 1969, 1971, 2006 y 2008)
Subcampeón de Europa: 6 (1965, 1970, 1973 , 2007, 09 y 12) 
Final four: 15 (1996, 2001, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008,2009 , 2010 ,12 ,13,14 15 y 2016) 
Otros títulos europeos: -
Ligas: 51 (24 Urss, 20 Rusia , 6 Vtb y 1 NEBL) 
Copas: 8 (3 URSS, 4 Rusia 1 VTB)

ESTA TEMPORADA:

Primera fase: 1º Grupo D 9-1
Top 16: 2º Grupo F 10-4
Play-off : 3-0 ante Estrella Roja
Total: 22-5

Fiel a su cita con la final four, 14 de las 16 disputadas este siglo siendo ya el equipo con más presencias, el Cska llega a Berlín tras una temporada brillante como local y solvente a domicilio. Con solo dos títulos, el último en Madrid hace ya ocho años, las urgencias sobrevuelan a un equipo que en los últimos años ha pecado de endeblez mental en los momentos clave. ¿Cambiará este año la historia?. Aunque nada se puede asegurar dados los antecedentes, hay algunos motivos para la esperanza en el club moscovita. Con una plantilla ligeramente menos larga que en ocasiones precedentes, la salida de jugadores como Weems o Kaun era suplida por jugadores con menos nombre, pero probablemente más adaptables a la filosofía de un Itoudis que se ha encontrado con una plantilla muy a su gusto. La apuesta por un estilo exterior, reforzada por las lesiones interiores, permite al Cska llegar al momento clave con una idea de juego más definida y a su vez con unos roles más determinados en los que la excelsa temporada de Milos Teodosic y Nando de Colo habrá de pasar la prueba definitiva. Pero, al margen de lo deportivo, otro aspecto permite vislumbrar a un Cska mucho más consciente de lo que está en juego. Y es que, mientras la temporada pasada en los días previos a la final four las declaraciones de jugadores y dirigentes apelaban a lo injusto del sistema de clasificación y a la negativa a reconocer problemas pasados, este año nada parece distraer a un club que parece haber dado el primer paso en la superación de su barrera psicológica: el reconocimiento del problema. A esa tesitura, un discreto top 16 a domicilio (3 victorias cuatro derrotas), la baja de Freeland y el gran momento del Fenerbahce, el Cska añade que por primera vez en años llega sin ser el favorito unánime. Volviendo a lo deportivo, queda ver como se adapta el equipo de Itoudis a posibles planteamientos cerrados y agresivos sobre su dúo exterior. Impecable en el estilo y en la preparación de partido, de la tranquilidad en los momentos complicados del técnico griego, tendente en ocasiones al colapso, puede depender la suerte de un equipo que debe subir sus prestaciones defensivas y esconder su falta de peso interior. Con Khryapa recuperando sensaciones, Vorontsevitch alcanzando la madurez. Hines aun más sólido que de costumbre y Higgins y Kourbanov cumpliendo sobradamente, el Cska cuenta con argumentos suficientes para imponer su ritmo y estilo. Si lo hace, no sería de extrañar que con él llegará el barrido de tantas y tantas frustraciones. 

LOS JUGADORES

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Integrante del quinteto ideal y segundo máximo anotador de la euroliga superando en casi dos puntos su mejor registro anotador, Milos Teodosic llega a Berlín tras otra extraordinaria temporada. En algo parecido a la madurez, el base serbio arriba a la final four tras una temporada brillante en la que ha ejercido de colíder junto a De Colo con el que ha vuelto a mezclar a la perfección. Cómodo saliendo del banquillo (no ha sido titular en ninguno de los 27 encuentros) o jugando junto a otro base, el de Valjevo ha sido la principal vía de creación de juego moscovita y casi el único sustento de un juego interior algo abandonado. Más incisivo buscando el aro y habiendo ganado recursos en el poste, Teodosic ha vivido además un notable año en el tiro exterior donde, tras una pequeña crisis de sensaciones a mitad de curso, ha acabado por mostrar su mejor porcentaje triplista desde 2009. Capaz de seguir sorprendiendo en destellos en el pase, su tendencia a la obcecación sigue siendo un contratiempo en momentos concretos. Creativo, especial y muy cercano a la definición de genio melancólico, la defensa aparece como gran lunar pese a mostrar por segundo año ciertos, y muy esporádicos, signos de mejoría, en especial en las ayudas. Siempre escrutado en los momentos clave, de su frialdad dependerá, para bien o para mal, buena parte de la suerte del equipo rojo. Con menos peso ofensivo que el curso pasado, Aaron Jackson ha visto un tanto mermado su rol en parte por la gran temporada de Teodosic y De Colo y en parte, por la menor querencia de Itoudis a juntar a los tres pequeños en pista. Con más minutos en la VTB, el estadounidense ha sabido no obstante, asumir su papel tratando de imprimir velocidad en la transición e intensidad en defensa. Potente en campo abierto y desequilibrante en espacios cortos pese a su extraño manejo de balón, su irregular tiro exterior sigue separandolo de una mayor trascendencia. Con solo un partido disputado en euroliga, parece complicado que Mikhail Kulagin disponga de minutos en Berlín. Por consolidar físicamente, el pequeño de los Kulagin tiene chispa en el juego y en la Vtb ha evidenciado cierta facilidad ofensiva y asentamiento en su tiro exterior. 

Máximo anotador de la euroliga, jugador más valorado, único exterior entre los 20 mejores en la clasificación del “True Shooting”...no cabe duda de que la temporada de Nando de Colo está siendo extraordinaria. Aun con más ascendencia y confianza en el juego que la temporada anterior, el jugador francés forma un dúo con su compañero de perímetro (y de generación) Milos Teodosic como pocas veces se ha visto en la euroliga. Escolta pero con capacidad y ocasiones para ejercer de base, De Colo vive un idilio con el aro multiplicado por su innata facilidad para acudir a la línea. Parte fundamental de un Cska que ha ahondado en sus fortalezas para ser un equipo acusadamente perimetral, el ex de Cholet significa un soplo de aire fresco entre la rutinaria colección de especialistas que pululan por las canchas europeas. Fiable en el tiro exterior a pies parados, pero sin alma ni capacidad de especialista puro, De Colo ha hecho un arte de lo excepcional con una gama de recursos en la media distancia más propios de otros tiempos. De excelsa lectura del pick n roll y sobresaliente tacto, el escolta francés encuentra vías para anotar en territorios poco explotados en el baloncesto actual. Técnicamente irreprochable, su talla y su buen uso del cuerpo le permiten atacar el aro mostrando a la par fiabilidad y elegancia en sus entradas a canasta. Notable en la visión de juego, capaz de destellos en el pase, De Colo irradia elegancia y clase en su transito sobre la pista. Más cuestionable en el aspecto defensivo, tiene piernas, inteligencia y cuerpo para minimizar lo que sin duda dista de ser una de sus fortalezas. Prodigio de aparente sencillez, De Colo destila clase y talento mientras desprende una sensación de falsa lentitud que termina por desbordar a un rival a menudo atónito con la facilidad del escolta galo. Notable en el eurobasket , en Berlín De Colo tiene la oportunidad de cambiar el sino de un equipo tendente a lo autodestructivo para, de paso, coronarse como el mejor jugador de Europa. Acusando la gran temporada del galo, Vitaly Fridzon sigue sin encontrar acomodo claro en las preferencias de un Itoudis que no siempre ha sido capaz de sacar todo el partido posible al escolta ruso. Con todo, Fridzon posee capacidad para ejercer de revulsivo ofensivo y no da muestras de desapego por su papel. Notable triplista, Fridzon ha ido ganado repertorio de tiro tanto en la media distancia como en el 6´75 siendo además un buen defensor. Con alguna dificultad para generarse sus tiros, al ex del khimki le falta un punto de sosiego para transformar su buena capacidad de pase en una mayor fuente de generación de juego. Salvo en momentos puntuales, como ante el Barcelona, Dmitry Kulagin no ha logrado asentarse en la exigente rotación exterior moscovita en la euroliga. Jugador de carácter y notable tren inferior, el ex del Zenit sigue mostrando valentía y personalidad en el juego a la par que destaca atacando el aro. Con serios problemas de continuidad en el tiro exterior, el mayor de los Kulagin posee un buen manejo de balón que le permite generarse tiros en la media distancia. Con piernas para ejercer como revulsivo defensivo en momentos puntuales, Itoudis le ha probado en diversas fases como base puro con distinto resultado. 

Lejos de la presencia y el reconocimiento de Sony Weems, Cory Higgins llegaba en verano a Moscú culminando un trayecto que partía como excelso anotador en la Vtb con el Triumph para acabar de crecer como jugador total a las ordenes de Jure Zdovc el curso pasado en el Royal Halil turco. Serio y concentrado en el juego, Higgins alterna posiciones exteriores saliendo del banquillo y aportando casi al instante. Buen manejador de balón y con instinto para buscar el aro, el ex de Colorado cumple en defensa y ha ganado lectura de juego en estático. Más anotador que tirador, su buena selección de tiro le ha llevado a liderar la euroliga en porcentaje de triples sin ser un especialista al uso. Sin duda una de las grandes noticias de la temporada del Cska, ha sido la excelente vuelta de Nikita Kurbanov. Maduro y asentado en su juego, el alero ruso ha confirmado, en un entorno más exigente, las buenas sensaciones que había dejado el curso pasado en el Lokomotiv. De la confianza de Itoudis, Kurbanov es un aval en el rebote en ambas canastas mientras en ataque busca sacar partido a su talla en el poste bajo. Tres casi a tiempo completo, incluso durante las bajas interiores, Kourbanov está mostrando buenos porcentajes en los tiros abiertos. Notable en el esfuerzo, en defensa ha sido utilizado en ocasiones como sorpresa táctica o incluso como recurso ante los bases rivales. Inédito en euroliga, el bielorrusoAnton Astapkovich ha gozado de algún pequeño minuto suelto en la VTB pero no parece que vaya a ser parte del equipo en la final four.

Fundamental en los esquemas de Itoudis,Andrey Vorontsevich ha aprovechado los distintos problemas físicos de Nichols o Khryapa para asentarse como cuatro titular y uno de los grandes pilares del juego interior moscovita. De ayuda en el rebote y muy fiable en el tiro exterior, Vorontsevitch es además un muy buen pasador en especial desde el poste alto. Coordinado y con facilidad para el tapón, peca en ocasiones de falta de concentración defensiva pero pasa por ser una de las claves del actual Cska y un engranaje fundamental en la temperatura interior. Recuperado de su segunda lesión grave del curso, Victor Khryapa llega a Berlín en pleno proceso de recuperación de sensaciones. En la que será su decima participación en una final four, Khryapa pasará a ser el jugador con más presencias en la cita final. De flojos porcentajes en el triple pero paradojicamente con buenas sensaciones en el tiro tras su vuelta, Khryapa debe ser importante en defensa y de ayuda en el rebote. Con la más que probable presencia de más de un cuatro en pista, su capacidad de lectura del juego puede llegar a ser fundamental. Su tranquilidad y la pausa con la que lee el juego le convierten en muchas ocasiones en un segundo base para el equipo. Desde el poste alto Khryapa es capaz de tirar, amenazar y sobre todo crear a través de una excelente visión de juego, una certera (y rápida) capacidad de pase y un excelente uso de las fintas. Muy condicionado por sus repetidos problemas físicos, Demetris Nichols no ha acabado de encontrar el papel que logro desempeñar el curso pasado. Con todo, su creciente estado de forma hacen de Nichols una baza a tener en cuenta. Notable tirador exterior, especialmente cuando recibe encarado, el ex de Samara tiene capacidad para poner el balón en el suelo y es un buen pasador. A tirones en defensa, ha de mejorar en la concentración en el rebote.

Confirmada la baja para lo que queda la temporada de Joel FreelandKyle Hines queda como el único cinco puro de primer nivel de cara a la cita germana. Elegido mejor defensor de la temporada, el doble campeón con Olympiacos está viviendo un curso dulce favorecido por el estilo abierto del equipo. Duro en el poste e inteligente en los cambios defensivos, su excelente uso del cuerpo y su depurada técnica de salto le permiten competir en la zona con plenas garantías. Más peligroso en el rebote ofensivo, la capacidad de aguantar los contactos y su buena lectura del pick n´roll son su principal vía ofensiva junto a su facilidad para conducir en ocasiones la transición. Con la baja de Freeland, el abanico de minutos interiores podría abrirse para Pavel Korobkov o Ivan Lazarev con cierta ventaja para el primero. Jugador del gusto de Itoudis, Korobkov ya vio como, en especial, la temporada pasada era utilizado en minutos contados pero de importancia. Capaz de alternar el 5 y el 4, su capacidad defensiva puede ser caótica pero en general no escatima en actividad. Más potente de lo que parece, puede poner el balón en el suelo y si dispone de espacio y tiempo de ejecución puede anotar desde el triple (9/16 en la VTB). Por su parte, Lazarev aparece como un jugador de mayores posibilidades físicas pero menor definición en el juego. Con capacidad para correr la pista y tendencia a cargar el rebote ofensivo, por momentos deja destellos de explosividad que permiten vislumbrar una progresión interesante pero aun por definir. Incómodo con balón, en defensa puede intimidar mientras que en ataque tiene cierta intuición para el juego sin balón. 


EL ENTRENADOR

Asistente durante casi una década de Zeljko Obradovic, Dimitris Itoudis ya puede presumir de una carrera meteórica como primer espada. Tras vivir hace dos años su primera experiencia en un Banvit donde por momentos realizó un notable baloncesto, el técnico heleno llega a su segunda final four habiendo dibujado una trayectoria en el conjunto moscovita efectiva y por momentos brillante. Con una plantilla ligeramente más corta y decantada al exterior, Itoudis dispone de un conjunto hecho a su medida con el que intentar romper el maleficio de los últimos años. Notable en la preparación de partidos, exigente y apasionado, el técnico griego sigue teniendo problemas para manejar las rotaciones largas y para mantener la calma en los momentos complicados. Tendente al barroquismo en sus gestos y decisiones en los tramos finales, la ausencia de Freeland y la mayor definición de la plantilla le simplifican una de las cuestiones. Con una apuesta de juego encomiable y apetecible para el espectador, si logra controlar la segunda, el Cska puede estar más cerca de volver a reinar en Europa. 

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LOS NÚMEROS

http://www.euroleague.net/competition/t ... 015#!stats

QUINTETOS MÁS UTILIZADOS

Teodosic-De Colo-Kourbanov-Vorontsevitch-Hines 69 minutos
Jackson- De Colo-Kourbanov-Vorontsevitch-Hines 50 minutos
Teodosic-De Colo-Higgins-Vorontsevitch-Hines 39 minutos


EL JUEGO

ATAQUE

MILOS & NANDO: Aunque los focos de anotación del Cska son de lo más diverso, pocos equipos pueden presumir de contar con dos referentes tan claros como Nando De Colo y Milos Teodosic. Primero y segundo en la lista de anotadores, sus 35´2 puntos y 10´5 asistencias por noche les convierten en la pareja más productiva en la historia reciente de la euroliga.

TIRO EXTERIOR: Segundo equipo con más triples anotados durante la temporada y primero en porcentaje, no cabe duda de que uno de los grandes termómetros del conjunto 
moscovita es su acierto exterior. Especialistas puros como Fridzon, cuatros con capacidad de abrirse, la fiabilidad de De Colo, la genialidad de Teodosic y el aprovechamiento de los espacios de jugadores que, sin ser especialistas, destacan (Higgins, Kourbanoc, Nichols) dibujan un sinfin de posibilidades para los de Itoudis.

RITMO: Sin ser un equipo estrictamente rápido, el Cska se ha vuelto a caracterizar por un alto ritmo de partido. Su poco peso en la pintura y la configuración interior facilitan un estilo más basado en los primeros pases que en la transición pura.

CIRCULACIÓN: Jugando mucho con los bloqueos directos y la facilidad de Teodosic o De Colo para explotar el 2x2, el Cska consigue generar muchos espacios. Cuando no hay opción directa, la buena circulación de balón y la velocidad de ejecución en los pases logran un alto porcentaje de tiros librados. 

NÚMEROS: Con 90.7 puntos por partido el Cska ha logrado la tercera mejor anotación media en una temporada solo por detrás del Maccabi de la 2004/05 y del Verona de la 2000/01. A su vez, el Cska tiene este año la cuarta mejor marca en porcentaje de triples de la historia y la tercer mejor marca en asistencias. En los puntos anotados por cada cien posesiones el equipo de Itoudis se ha ido este curso a los 121 puntos, nueve más que el segundo clasificado, en lo que es la mejor marca desde que existe el registro. 


DEFENSA

NECESIDAD: Durante buena parte del año, el Cska ha sido un equipo relativamente blando en defensa y sin grandes picos de agresividad. En una cita de la exigencia de la final four, la necesidad debe hacer al equipo de Itoudis dar un paso adelante y resolver la duda de si hasta ahora no lo han necesitado o no lo han tenido.

RIESGOS ASUMIDOS: Sin miedo a los cambios defensivos, la facilidad de Hines para aguantar a los exteriores o su agresividad en la salida de los bloqueos al jugador que genera suben la intensidad defensiva de los de Itoudis. La velocidad de Vorontsevich o la intuición de Khryapa sumadas a la labor del alero cubren perfectamente esa “zona muerta”.

ALTERNATIVAS: Aunque el Cska no es un equipo que recurra habitualmente a alternativas zonales, en la reciente eliminatoria de cuartos de final ante el Nymburk ha esbozado alguna alternativa muy probablemente encaminada a la final four.

SORPRESAS: Más habituado a castigar debilidades defensivas en el rival, Itoudis también ha planteado alguna sorpresa defensiva en momentos concretos. La posibilidad de juntar a dos cuatros por dentro, Kourbanov trabajando sobre el base rival alguno de los factores que ya han testado. 



APUNTE HISTORICO

TROPIEZOS PRETERITOS

Hablar hoy en día del CSKA de Moscú conlleva referirse a uno de los equipos más potentes del viejo continente, sus dos euroligas y su continua presencia en la final four así lo atestiguan. Con una estructura altamente profesionalizada y un poderío económico casi sin parangón el actual equipo moscovita poco tiene ya que ver con lo que fue en sus orígenes. Obsesionado hoy con recuperar el título europeo, los últimos años ha visto como su casi continuada presencia en la final four ha tenido, en muchas ocasiones, suerte esquiva. Las derrotas ante el anfitrión en 2003 y 2004 para luego caer con un 10/38 en tiros libres cuando al fin la final four llegaba a Moscú. La horrible primera parte en Berlín 2009, la remontada del Olympiacos en 2012, la perdida de Khryapa ante el Maccabi, los triples de Spanoulis en el palacio...toda una galería de horrores propios y ajenos que no obstante llegan con la permanencia en la élite. Y es que con la salvedad de la 2001/02 (pese al gran papel de Giriceck and Turckan) y del año de Vujosevic (¿qué pasaría en aquella gira Usa?) el actual Cska siempre ha estado en primera línea. Algo que no siempre ha sido así...incluso con alguna derrota “local”.

Creado en los años 20 será después de la segunda guerra mundial cuando adopte el nombre de CDKA (Casa Central de la Armada Roja). Con los sucesivos cambios de nombres ligados a sus distintas adscripciones, los moscovitas lograban el título de 1954 pero sería a principios de los años 60 cuando, bajo las ordenes de Yevgeni Alexev, logren romper la hegemonía del Ask Riga de Gomelsky o del Dinamo de Tbilisi. Pronto, el histórico TSKA también logra dominar Europa, logrando cuatro títulos europeos entre 1963 y 1971, que bien podrían haber sido más de no mediar un par de decisiones políticas: Por un lado las autoridades soviéticas daban absoluta prioridad al baloncesto olímpico y cada cuatro años sus equipos no participaban en competición internacional alguna. La otra, más dañina para los intereses del TSKA, llega en 1966. Buscando dar mayor protagonismo a los jóvenes valores, la federación soviética decide limitar la presencia de los mayores de 25 años por lo que, de un plumazo, los moscovitas se ven obligados a prescindir de Zubkov, Korneev y Borodin. ¿Tenía razón el TSKA para quejarse? Evidentemente no, pues si alguien había favorecido la legislación era al equipo del ejército.

El Tska de Moscú, era oficialmente el equipo del ejercito, por lo que, apoyándose en esa condición, comenzó a realizar su particular draft. Desde 1954 y hasta 1987, los técnicos del TSKA reclutaban a los mejores jugadores del país para que realizaran su servicio militar en el equipo rojo. De Semenov en 1954 a Goborov en 1987,con excepción de las lituanas, casi todas las grandes estrellas de la URSS pasaron por el TSKA mediante este procedimiento (Belov, Volnov, Edeshko, Tarakanov...), labrando una hegemonía local tan brutal, que entre 1960 y 1984, los moscovitas solo dejaran de ganar el torneo en dos ocasiones ,en el 68 ante el Dinamo de Tbilisi y en 1975 ante el Spartak de Leningrado de Alexander Belov, que por una vez dejaba de lado su condición de Poulidor del basket soviético (7 subcampeonatos en la década de los 70). Con Kurtinaitis como excepción de la ausencia de lituanos (los detalles y un millón de cosas más en las magnificas “Cronicas lituanas” de Juan Carlos Gallegohttp://www.basketme.com/noticia.php?id=37800) , el basket en la republica baltica se convertía en algo más que un mero acontecimiento deportivo para definir uno de los símbolos de la identidad lituana…entra la que el Zalgiris se erigía, con algún breve interludio como el del 79 del Statyba, como principal referente. Fundado en 1944 bajo la denominación de Skif Kaunas, el club de la segunda ciudad de Lituania tardaría tan solo tres años en llevarse su primera liga sovietica de la mano de Mykolas Zimiskas, llegando la segunda cuatro años más tarde ya bajo la denominación de Zalgiris. Pese a ese espectacular arranque, el club de Kaunas pasaría su particular travesía del desierto alejándose de manera paulatina de los puestos de cabeza. Con el excepcional Modestas Paulaskas a la cabeza, en los finales de los años 60 y los 70 el club va recobrando su status alcanzando en diversas ocasiones el tercer puesto, aunque la falta de jugadores interiores de garantías acaba por limitar a un equipo preciosista pero falto de contundencia. La irrupción del Civilis y la consolidación de Iovaisha como una estrella llevan al Zalgiris al subcampeonato en el año 80 y preparan el asalto al trono de un Cska que empieza a mirar de reojo la imparable ascensión de un gigantón de la propia Kaunas, de nombre Arvydas. Con Sabonis y Civilis cubriendo el juego interior, la falta de un base puro se suple con la dinamita de Homicius, Kurtinaitis o Iovaisha. El club sigue creciendo, y con la llegada de los play-off cede en las finales del 83 y del 84 ante un Cska símbolo del poder central de Moscú y ya obsesión absoluta de un grupo que cada día esta más cerca. La temporada 84/85 se ve en Kaunas como la de la definitiva ascensión algo que la propia competición va confirmando de tal manera que el Zalgiris cierra la primera fase liguera con un balance de 20-2 (cayendo solamente por 74-73 ante el Spartak y 100-92 ante el Vef Riga de Valters) , con doble victoria ante el Cska (98-88 en Kaunas y 78-80 en Moscú) y con registros anotadores espectaculares hasta el punto de superar los 110 puntos en 8 ocasiones. La segunda fase de los de Garastas , es aún mejor cerrándola invictos y venciendo de nuevo al Cska esta vez (la segunda vuelta la jugaban los ocho primeros a una sola vuelta) por 88-78. Las previsiones se cumplen y lituanos y moscovitas alcanzan la final con ventaja de campo para los primeros pero con la particularidad de que el equipo peor clasificado juega primero como local. Lejos de acusar la presión, el Zalgiris asalta Moscú por 71-86 con 26 puntos de Homicius, 19 de Kurtinaitis y 15 de Sabonis, mientras que Tkachenko con 12 se queda como el mejor realizador del Tska. Con todo a favor el segundo partido resulta ser mucho más trabado con la buena defensa de los de Gomelsky minimizando a Sabonis y obligando al Zalgiris a jugar a un ritmo menor al acostumbrado. Tensión, dureza, nervios…y empate a 69 que da paso a una prorroga donde un triple de Iovaisha certifica el triunfo del Zalgiris cortando la racha moscovita y llevando al delirio al publico que abarrotaba el viejo pabellón. La euforia de la victoria y la baja de un Iovaisha al limite condicionan a un Zalgiris que días después pierde la final de la Recopa ante el Barcelona. Esa derrota y la del año siguiente en la final de Copa de Europa ante la Cibona impiden un mayor reconocimiento internacional, pero los verdes con el triunfo ante el Cska ya se habían convertido en inmortales… y más aun cuando conseguían repetir título ante el mismo rival en el 86 y el 87, con mención especial a esta ultima con un tercer partido épico y que probablemente se encuentre entre los mejores de esa década. Un año después, y con Sabonis lesionado, el Cska conseguía vencer en el cuarto cara a cara consecutivo, mientras que los de Kaunas, en el ultimo baile de su quinteto mágico, serían de nuevo subcampeones en el 89 cayendo en una polémica final (al igual que Livorno o Partizan ese mismo año) ante el Budivelnyk de Volkov…tras superar al Cska en semifinales, cerrando siete años de enfrentamientos al más alto nivel. Con un Zalgiris ya sin sus cuatro grandes (aunque aun así los de Kaunas rondan la eliminación del Real Madrid en las semis europeas) el Cska recupera el título en la 89/90 superando a sus vecinos del Dinamo. Un año más tarde, será un ex jugador moscovita el protagonista liguero un Titt Sokk que se convierte en el alma del Kalev Tallin. Junto a Sokk el Kalev logra reunir a Pehka, base sobrio y excelente defensor, al pivot Sergei Babenko , plata con la URSS en el eurobasket 87, y al joven Pert Kullamae. Sin embargo, el gran impulso llega de la mano de un jugador que habría de ligar su carrera a la de nuestro protagonista: Aivar Kuusma, escolta de físico un tanto endeble, pero con una capacidad de tiro espectacular. Kuusma se había formado en el Tallin, pero a finales del año 90 había dado el salto al Youngstown pride, equipo de la WBL, donde formando pareja exterior con Mario Elie (que posteriormente ganaría tres anillos de la NBA), logra hacerse con el título. Con su reincorporación el Kalev gana en amenaza exterior y poco a poco va creciendo en su juego, logrando encarar los play-off en una forma envidiable. Una vez en las eliminatorias el equipo sigue su ascensión y en una final vibrante, derrotan al Spartak de San Petersburgo y dan a Estonia el primer titulo de su historia. Ya en el 92, y mientras el Spartak logra el título en una versión menor de la liga sovietica, el Cska se alza con el primer título liguero de la recién creada liga rusa, estableciendo un patrón que hasta nuestros días ya solo conseguirían romper el Ural Great en la 2000/01 y la 01/02 y el Khimki en la VTB 2010/11.



LOKOMOTIV KUBAN

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Campeón de Europa: -
Subcampeón de Europa
Final four: Debutante 
Otros títulos europeos: Campeón eurocup 2012-13
Ligas: -
Copas: 1 

ESTA TEMPORADA:

Primera fase: 1º Grupo C 8-2
Top 16: 2º Grupo E 9-5
Play-off : 3-2 ante Barcelona
Total: 20-9

Debutante en la final en tan solo su segunda participación, no cabe duda que la del Lokomotiv Kuban es una de las grandes historias de esta edición. Con una plantilla corta edificada en torno a las referencias de Delaney y Randolph y el trabajo de Singleton, Claver o Broekhoff, el conjunto ruso llega a Berlín sabiendo sufrir en los cuartos de final ante un Barcelona que llego a estar 2-1 en la eliminatoria y tras una euroliga notable en su conjunto. Con la versátil impronta de Bartzokas en el banquillo, los de Krasnodar han ido poco a poco construyendo una identidad propia de equipo bien preparado en defensa, con control del tempo de partido y capacidad de jugar a muy distintos tipos de partido. Con Delaney al mando, el trabajo en la intendencia de Broekhoff y Claver ha permitido a Randolph marcar diferencias a base de destellos de su infinita calidad. Con Singleton creciendo durante el año para minimizar la falta de rotación interior (no llegaron a cubrir la salida de Fesenko) la llegada de Janning dió aire a un perímetro tampoco excesivamente largo. Versátiles y sin miedo a los cambios defensivos, la paciencia y la circulación ofensiva han sido los termómetros de un equipo con las jerarquías muy claras. Capaces de vencer en el Oaka, el palau o en la pista del propio Cska, el Lokomotiv llega a Berlín con la ambición intacta aunque lejos de su mejor momento. Tras la exigente eliminatoria ante los blaugranas, el conjunto ruso arriba a la final four tras cuatro derrotas consecutivas que le han dejado fuera de la VTB haciendo de la cita alemana su última del año. Unas derrotas en buena parte marcadas por la ausencia de Delaney y Randolph (el pivot volvió en el tercer partido ante el Khimki aunque con muy malas sensaciones). En un equipo tan corto y con las ideas tan claras, el estado físico de sus referencias se antoja fundamental. Sin ellos al 100% poco parece su recorrido, pero si, en cambio, los dos estadounidenses llegan en condiciones nada hace indicar que el Lokomotiv no pueda aspirar a todo. Con un Bartzokas que ya sabe lo que es triunfar en estas tesituras y un grupo perfectamente consciente de sus fortalezas y debilidades, nadie debería apostar a que la historia de los de Krasnodar ha escrito su última pagina. 


LOS JUGADORES:

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Los motivos de un éxito como el del Lokomotiv pueden rastrearse en muchos factores, uno de los cuales es, sin duda, haber tenido referentes claros y jugadores verdaderamente decisivos. A la hora de quedarse con uno solo, se puede caer en la tentación de mirar al banquillo para señalar la excelsa labor de Giorgos Bartzokas. Ya en la pista, el trabajo oscuro y efectivo de Claver o Broekhoff no debería pasar desapercibido, como no pasa la calidad y elegancia que desprende Anthony Randolph. Pese a todo eso, si hubiera que quedarse con un solo termómetro del cuadro de Krasnodar muy probablemente habría que recurrir a la figura de Malcolm Delaney. Natural de Baltimore, tras pasar por el Towson Catholic en High school, el base comenzó a labrarse una interesante carrera en Virginia Tech, donde acabaría de explotar en su tercer año. Finalizada su carrera Ncaa, Delaney emprendía una carrera europea que hasta ahora no ha conocido pausa. Campeón liguero y de copa con Chalon, en su segundo año pasaba al Budivelnyk logrando la liga y siendo elegido en el quinteto ideal de la eurocup. De Ucrania a Alemania, para hacer campeón al Bayern y llevarse el MVP de la BBL. En esta, su segunda temporada en el Lokomotiv, Delaney ha dirigido al equipo al éxito con su receta principal: la capacidad para aunar en un solo jugador al que es capaz de romper individualmente sin perder la capacidad organizativa. Duro mental y físicamente, Delaney tiene la capacidad de aguantar en defensa mientras en ataque puede romper buscando el aro o decidir creándose sus tiros, donde, sin ser un especialista puro, goza de facilidad para anotar triples clave. Irreprochable en los primeros meses, un atisbo de cansancio asomó en el tramo final del top 16 llevando al base a reducir su impacto a chispazos de calidad salpicados con una peor toma de decisiones. Con todo, a poco que llegue con la cabeza limpia y las piernas ligeras, no hay que descartar que su ascenso europeo viva su pagina más grande en Berlín. De la otra parte de Baltimore (imposible no mencionarlo tras The Wire) Dontaye Draper pone el contrapunto saliendo del banco. Compartiendo minutos para liberar de la dirección a Delaney, el ex madridista sigue ejerciendo de revulsivo defensivo. Rápido de manos, inteligente saliendo de los bloqueos e incómodo en grado sumo para su par, Draper sigue confirmando su condición de especialista de élite. Ofensivamente menos participativo, su buen manejo de balón y su capacidad de generarse triples inesperados pueden dar oxigeno a un equipo no siempre sobrado de él. Ciclotimico en ataque, de su continuidad pueden depender las opciones de mantenerse amarrado al partido del Lokomotiv. Salvo que los problemas físicos de Malcolm Delaney no remitan, parece complicado que Masim Kolyushkin disponga de minutos importantes pese a los 19 puntos que le anotaba al Khimki en el reciente tercer partido de cuartos de final de la VTB. Espigado y ligero, Kolyushkin destaca por su descaro de cara al aro pudiendo alternar las posiciones de base y escolta. De buena lectura del pick n roll pero escasa chispa, su falta de peso y explosividad le lastran en defensa.

Titular habitual, Evgeny Voronov ha adoptado esta temporada un papel oscuro pero importante en el organigrama de Bartzokas. Potente de piernas y valiente cuando busca el aro, su escaso rol ofensivo suele estar delimitado a los inicios de tiempo. Buen defensor y competitivo, Voronov no ha consolidado la progresión en el tiro exterior que parecía apuntar hace unas temporadas aunque, aun así, puede ser un factor puntual. Con un rol similar, Sergey Bykov aporta un grado de experiencia al perímetro de los de Krasnodar. Con pasado como base, Bykov puede ayudar en la subida de balón descargando a Delaney y es un buen lector del pick n ´roll desde donde genera bastante juego. Discreto en el tiro, aunque mejor cuando se apoya en el bote, mantiene capacidad de apretar en defensa y puede buscar el aro por la izquierda usando su cuerpo para esconder el balón aunque sigue pecando de irregularidad incluso en el discurso de un mismo partido. Llegado para la segunda mitad del top 16, Matt Janning es, pese a salir desde el banquillo, la principal referencia ofensiva en el puesto de escolta. Excelente triplista tanto saliendo de los bloqueos como aprovechando los dentro-fuera, Janning tiene piernas para no ser tan unidimensional. De buena visión de juego, le ha costado mantener la concentración defensiva pero por momentos ha mostrado su mejor versión adaptándose a las exigencias de un Bartzokas muy exigente con el ex jugador de Hapoel. Confirmando todo lo bueno ya apuntado en el Besiktas, Ryan Broekhoff se ha erigido en una de la claves del gran rendimiento del conjunto ruso. Prototipo de alero australiano, aunque con algo menos de talla, en la línea de Vlahov, Ronaldson o McKinonn, Broekhoff pasa por ser un jugador polivalente, completo y muy poco propenso a cometer errores. Excelente en la lectura defensiva y tremendo en el trabajo oscuro, en ataque puede atacar el aro aunque en este Lokomotiv su papel se ha visto encaminado al de triplista. Un rol que sin ser el suyo propiamente dicho, ha cumplido a la perfección mostrando buenos porcentajes y siendo implacable en los tiros abiertos amen de presentar una lucida lectura táctica de los partidos. 

Partiendo como cuatro titular, Victor Claver ha acabado por convertirse en otra de las grandes claves de este Lokomotiv, confirmando las buenas sensaciones que ya había dejado en el pasado eurobasket. Impagable en defensa con su buena lectura del 2x2, su envergadura y su facilidad para aguantar en los cambios, Claver ha sabido encontrar su espacio en ataque. Con más confianza en su tiro y explotando su buen juego sin balón con una notable conexión con Delaney el valenciano ha ido subiendo sus prestaciones durante casi todo el curso. Con minutos puntuales como tres, e incluso como 5, Claver ha ganado además en capacidad de pase aunque mantiene sus problemas de manejo en espacios cortos y su poca naturalidad para ir a canasta con trafico en la zona. De menos a más durante la temporada hasta el punto ser clave en el quinto y definitivo partido ante el Barcelona, Chris Singleton llega a la final four muy revalorizado. Comodín para los puestos de 4 y 5, su salida desde el banquillo suele ser sinónimo de subida de revoluciones. Excelente defensor, el ex de Florida St pasa por ser uno de los mejores de Europa en especial dada su polivalencia. Tan capaz de aguantar por físico a interiores puros como de medir distancias ante cuatros puros, apenas sufre en los cambios defensivos con los exteriores. Mejor en el rebote de ataque que en el defensivo, con el paso de las semanas ha ganado confianza ofensiva. Más que correcto triplista cuando lanza a pies parados, su buen tacto en la finalización y su facilidad para entrar de fuera adentro le van dando réditos ofensivos. Espeso en la circulación, su tendencia a subir de revoluciones y con ellas una peor toma de decisiones y sus irregulares manos en la recepción pasan por ser a día de hoy sus principales mermas. Con un papel cambiante y por lo general pequeños en los grandes partidos, Andrey Zubkov puede ser necesario en una cita tan exigente como la final four. Importante en el eurobasket con la, por otra parte, decepcionante Rusia, Zubkov destaca por su capacidad para generar espacios gracias a su amenaza triplista. Inteligente en la pista, sus cortes al aro y su buena lectura del lado débil son sus otros puntos fuertes. Defensivamente con más problemas, mejora en las ayudas y gana validez ante interiores abiertos. Miembro del conjunto ruso que se colgó el oro en la universiada de 2013, Nikita Balashov apenas está contando en la rotación de Bartzokas. Definitivamente asentado como cuatro, su falta de presencia defensiva ha lastrado el rol de un jugador por otra parte con innegables virtudes. Un tanto interior para el perfill dominante hoy en el puesto de cuatro, Balashov deja destellos de calidad, rebotea bien y en general se muestra muy activo cuando dispone de oportunidades.

Integrante del segundo quinteto del torneo, el estado físico (y anímico) de Anthony Randolph es una de las grandes preocupaciones del Lokomotiv de cara a la cita berlinesa. Difícilmente clasificable, Randolph parte como cinco titular pero goza de absoluta libertad ofensiva. Liviano y coordinado, Randolph destaca por un manejo de balón impropio de su altura y una pasmosa facilidad para generarse tiros. Excelente en la finalización, en ocasiones tiende a abusar del triple, una faceta en la que no está teniendo su mejor año. Defensivamente, sufre ante postes físicos, pero su envergadura, su timming de salto y su inteligencia para reservarse le permiten ser importante. Necesitado en ocasiones de estimulos para rendir de manera continuada, si llega bien físicamente Randolph tiene capacidad para reventar la final four. Llegado a mitad de temporada, Grigori Shukhostov aun no ha debutado en la euroliga limitando su papel a unos pocos partidos en la VTB. Pivot de corte clásico, ancho y de aspecto tosco, el jugador vive su segunda etapa en el club. Lento en defensa pero de presencia en el rebote, es un buen bloqueador y pese a su aspecto tiene cierta facilidad ofensiva en la finalización y en las cercanías del aro gracias a sus buenas manos. 


EL ENTRENADOR

Campeón de la euroliga hace tres años con un Olympiacos reinventado sobre el de Ivkovic, Georgios Bartzokas vuelve a una final four confirmando su status de ser uno de los mejores entrenadores de Europa. Calmado y extremadamente calculador, el técnico griego ha conseguido dotar al Lokomotiv de una identidad de juego que no ha abandonado en toda la temporada. Con una plantilla corta pero versátil, Bartzokas ha diseñado a un equipo duro en defensa, solidario en las ayudas y con libertad ofensiva bien para generar a través de la circulación de balón o bien para encomendarse a sus dos grandes referentes ofensivos. Nada dogmático y excelente en el manejo de los partidos, el técnico heleno ha vuelto a conseguir dirigir a un equipo tan capaz de jugar partidos cerrados como de ida y vuelta. Formado como jugador en el Maroussi, una grave lesión propició el paso de Bartzokas a los banquillos como asistente en el club amarillo hasta que en la 2005/06 pasaba al Larissa también en calidad de ayudante. Un año más tarde se hace cargo del cargo de primer entrenador donde permanecería durante tres temporadas, llevando al club a los play-off por el título por primera vez en su historia. En la 09/10, Bartzokas vuelve a su Maroussi ya en calidad de primer entrenador metiendo al equipo en el top 16 de la euroliga, rozando los cuartos de final y recibiendo el premio de entrenador del año en Grecia para a continuación pasar a un Panionios en el que permanecería dos años antes de dar el salto al Olympiacos. Cuestionado de inicio, el triunfo sobre el Real Madrid en la final four de Londres acabaría por reafirmar una trayectoria francamente notable. 

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LOS NÚMEROS

http://www.euroleague.net/competition/t ... 015#!stats

QUINTETOS MÁS HABITUALES

Delaney-Voronov-Broekhoff-Claver-Randolph 125 minutos
Delaney-Voronov-Broekhoff-Claver-Singleton 62 minutos
Delaney-Voronov-Broekhoff-Claver-Fesenko * 61 minutos

Fesenko firmó por el Cantu a mitad de temporada

EL JUEGO

ATAQUE

REFERENTES: Aunque en su concepción el Lokomotiv es un conjunto bastante coral, no cabe duda de que el papel de Delaney y Randolph es fundamental. Con capacidad y credibilidad, para decidir en cada momento por sus manos pasan buena parte de las opciones de los de Krasnodar.

TIRO EXTERIOR: Pese al gran año de jugadores como Broekhoff, los de Baartzokas cuentan con un solo especialista puro encarnado en la figura de Janning lo que en muchos momentos ha derivado en una gran irregularidad exterior...pese al peso que tiene en su juego. Y es que el Lojkomotiv es el equipo que más triples ha anotado esta temporada, lo que a su vez supone la cuarta mejor marca de la historia de la euroliga en triples totales anotados en una temporada. 

ESPACIOS: Jugando buena parte de los encuentros con cuatro, y hasta cinco en ocasiones, jugadores abiertos, el Lokomotiv es uno de los equipos que más facillidad encuentra para generar espacios. 

JUEGO SIN BALÓN: En parte relacionado con el punto anterior y en parte favorecido por la buena circulación , el Lokomotiv explota el juego por el lado débil y los movimientos sin balón para conseguir puntos “sencillos”. En ese aspecto la frescura de Delaney para mezclar su amenaza directa con la generada, fundamental. 

SEGUNDAS OPORTUNIDADES: El Lokomotiv ha sido el tercer mejor equipo de la euroliga en número de rebotes ofensivos y el mejor de los que se citan en Berlín. El papel de exteriores como Voronov o Broekhoff cargando muy importante. 


DEFENSA

VERSATILIDAD: Y en más de un sentido. Con varios jugadores capaces de alternar distintas posiciones, el Lokomotiv se permite arriesgar en las ayudas. Además, el conjunto ruso ha mostrado una gran capacidad de adaptación a distintos tipos de ataque. Como guinda, jugadores como Draper, Singlenton o Claver devoran espacios. 

CAMBIOS: Otro de los puntos fuertes del Lokomotiv son sus cambios automáticos. Favorecidos por la versatilidad de sus jugadores, el equipo de Krasnodar minimiza como pocos el impacto de las desventajas.

INTELIGENCIA: Aunque pueden desarrollar picos de notable intensidad, si algo ha caracterizado a la defensa del Lokomotiv es su inteligencia. Fintas defensivas, ayudas largas, trampas que llevan al equipo contrario a explotar teóricas debilidades que resultan no ser tales...pocos equipos presentan semejante riqueza defensiva. 

PINTURA: Tras la salida de Fesenko, el Lokomotiv ha tenido algunos problemas ante equipos con cincos pesados. La falta de peso en la pintura y lo corto de la rotación han derivado en problemas para controlar las faltas y el rebote defensivo. 

EL DATO: Con 70´4 puntos encajados, el Lokomotiv es el equipo que menos puntos por partido ha recibido en la presente euroliga. A su vez, el equipo de Bartzokas, comparte con el Fenerbahce el registro de menos puntos encajados por cada 100 posesiones


APUNTE HISTORICO

EXITO EUROPEO

Llegar a una final four en la segunda participación en la euroliga no puede por menos que considerarse un logro de primer nivel por mucho que el presupuesto del Lokomotiv no defina al de un equipo estrictamente modesto. Curiosamente pese a su relativamente corta historia en la élite, este no es el primer éxito continental de un equipo que parece sentirse cómodo fuera de sus fronteras. 

Fundado en 1946 en Mineralnye Vody, en sus inicios el club estaba formado principalmente por estudiantes de la escuela ferroviaria. Situada en la linea ferroviaria que une Rostov del Don con Azarbaiyán, Mineralnye era entonces un importante nudo de conexión con el Cáucaso. Tras unos primeros pasos semiamateurs, el club va tomando forma con el tutelaje de figuras como Nikolai Carchenko y, en especial, Grigory Abugov. En 1994, el club asciende a la maxima categoria y cinco años después vive su primera experiencia europea en la copa Korac. El primer partido europeo del Loko habrá de saldarse con un espectacular 100-90 ante el Shaktar. Karpenkov anota los primeros puntos mientras que Denys Zhuralov con 16 tantos es el máximo anotador. El Loko no pasa de la fase de grupos, pero esa primera victoria ya denotaba cierto idilio que no habría de romperse. Un año después (1999-00) el Lokomotiv celebra, de la mano de un imponente Melechychenko, el título de copa ante un Ural Great que los dos años siguientes será el único capaz de interponerse a la hegemonía liguera del Cska. En Europa, el cuadro ruso repite presencia en la copa Korac. En esta ocasión logra superar la fase de grupos para terminar cayendo en los dieciseisavos de final ante la Virtus de Roma a la que consiguen vencer en casa. En la vuelta la fortaleza del conjunto de los Warren Kidd, H. Williams, Iuzzolino o De Pol es demasiado. La 2000/01 trae un nuevo paso, y en esta ocasión el Lokomotiv alcanza los octavos de final siendo en esta ocasión su verdugo el Prokom polaco. Finalmente, en la 2001/02, en lo que a la postre será la última edición de la historia de la Korac, el Lokomotiv da el gran salto y tras eliminar en semifinales al Maroussi,se planta en la final. El rival es el Nancy en el que destacan jugadores como Stevin Smith, Land,Dubos, Gomis o Curyl Julian. En la ida el conjunto francés arrolla por 26 puntos dejando la final vista para sentencia...aunque en la vuelta el orgullo ruso araña un triunfo por 21 puntos que llega a hacer soñar con la machada. Aquel ya es otro Lokomotiv que nada tiene que ver con el que había triunfado solo dos años antes en la copa con marcado carácter nacional. Tony Farmer y James Robinson ponen la nota estadounidense, Koudelin la experiencia local mientras que Aurelijus Zukauskas y el gran Goran Jagodnick (si su físico hubiera sido mejor, la leyenda de Bodiroga hoy sería menor) ponen el punto diferencial. Tras ese primer gran impacto europeo, el club vivira el traslado a Rostov y posteriormente a la actual Krasnodar. Entre medias, el conjunto ahora afincado en Rostov, permanece tres años sin asomarse a Europa. Vuelve en la temporada 2004/04 en la Fiba Europe Cup y de nuevo con notable éxito. Subcampeón de la conferencia norte, el Lokomotiv accede a la final four. Ya en ella derrota en semifinales al Dinamo por 73-64 accediendo a la final ante los locales del Ploiesti que en la penúltima ronda se han impuesto al Banvit. El partido está presidido por ambiente tremendo en el que los locales de la mano de Burlacu y un superlativo Kuzmanovic se escapan en el marcador. En la segunda parte, el cuadro ruso dirigido por Aco Petrovic aprieta y termina cayendo con polémica. De la mano de un enorme Jarod Stevenson (32 puntos) el Loko consigue darle la vuelta al partido pero a falta de ocho segundos una rigurosa falta otorga dos tiros libres a Kuzmanovic que no falla (75-74). Tras una jugada embarullada Sokolov (el actual jugador del Khimki) consigue palmear un balón que los arbitros juzgan fuera de tiempo para mayor delirio del abarrotado pabellón rumano. Con el base lituano Gustas a la cabeza, al margen de Stevenson o Sokolov, aquel Lokomotiv contaba con jugadores como Nesterov, Danny Lewis, Koudelin (que zurda!)...y los jóvenes Voronov y Zozulin que este 2015/16 comenzaban juntos de nuevo en el Lokomotiv aunque ya solo el primero estará en Berlín. Ya en Krasnodar la 2010/2011 trae un nuevo éxito de un Lokomotiv que, esta vez dirigido por Kemzura, alcanza la final de la eurochallange cayendo ante el Krka Novo Mesto de Zoran Dragic, Edo Muric o Jure Balazic. Un año después con Boza Maljkovic en el banquillo, el Loko debuta en la eurocup desplegando un juego muy vistoso pero cayendo en la antesala de la final four ante el Khimki (a la postre campeón) en una cerrada eliminatoria. Finalmente, en 2013 con Pashutin en el banco y una excpecional plantilla en la que destacan Calathes, Derrick Brown o Hendrix el Lokomotiv consigue llevarse la eurocup culminando una aventura que en Europa siempre parece haber sentidose cómoda.

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DATOS, CLAVES, CURIOSIDADES...

LA EXPERIENCIA ES UN GRADO (Participaciones en final four)

CSKA

Milos Teodosic: 6 final four (Finalista 2010 y sf 09 con Olympiacos. Finalista 2012 y sf 13 , 14 y 15 con Cska)
Aaron Jackson: 3 final four (Sf 2013 , 14 y 15 con Cska)
Vitaly Fridzon: 2 final four (Sf 2014 y 15 con Cska)
Nando De Colo: 1 final four (Sf 2015 Cska)
Viktor Khryapa: 9 final four (campeón 2008, subcampeón 09 y 12 y sf 2003, 04, 10, 13 y 14 con Cska).
Nikita Kurbanov: 2 final four (finalista 2007y sf 2010 con Cska)
Andrei Vorontsevich: 5 final four (Subcampeón 2012 y sf 2010, 13 ,14 y 15 con CSKA)**
Demetris Nichols: 1 final four (Sf 2015 Cska)
Kyle Hines: 4 final four (Campeón 2012 y 13 con Olympiacos y sf 2014 y 15 con Cska)
Pavel Korobkov: 1 final four (Sf 2015 Cska)
Dimitris Itoudis: 1 final four (Sf 2015 Cska)

** Vorontsevich disputó varios partidos tanto en la 2007/08 (campeones) como en la 08/09 (subcampeones) pero en ninguna de esas temporadas llegó a estar inscrito en la final four. 


De saltar a la pista en Berlín, Victor Khryapa se convertirá en el jugador con más presencias en la final four de la historia.

LOKOMOTIV

Dontaye Draper: 1 final four (Finalista 2013 con Real Madrid)
Evgeny Voronov: 1 final four (Finalista 2012 con Cska)
Georgios Bartzokas: 1 final four (Campeón 2013 con Olympiacos)

MEDALLISTAS (Senior):

Milos Teodosic: Plata eurobasket 2009 y Plata mundial 2014 con Serbia
Nando De Colo: Plata eurobasket 2011, oro eurobasket 2013 y bronce eurobasket 2015 con Francia
Vitalij Fridzon: Bronce eurobasket 2011 y JJOO 2012 con Rusia
Viktor Khryapa: Oro eurobasket 2007, bronce 11 con Rusia y bronce JJOO 2012 con Rusia.
Andrei Vorontsevith: Bronce eurobasket 2011 con Rusia
Evgeny Voronov: Bronce JJOO 2012 con Rusia
Sergey Bykov: Oro eurobasket 2007 y bronce eurobasket 2011 con Rusia
Victor Claver: Oro eurobasket 2009, 2011 y 2015, Bronce eurobasket 2013, Plata JJOO 2012 con España

Otros títulos europeos

Vitalij Fridzon: Eurocup 2012 con Khimki
Nando de Colo: Eurocup 2010 con Valencia 
Sergey Bykov : Uleb cup 2006 con Dinamo Moscú y eurocup 2013 con Lokomotiv
Nikita Balashov: Eurochallange 2013 con Samara
Andrey Zubkov: Eurocup 2013 con Lokomotiv
Victor Claver: Eurocup 2010 con Valencia.

ESTADO FÍSICO: Segura ya la baja de Joel Freeland, el Cska llega a la semifinal con el resto del equipo en perfectas condiciones. Por su parte el Lokomotiv, mantiene las dudas de Delaney y Randolph. Dada por casi segura su presencia de su estado físico puede depender buena parte del destino del partido.

ESTADO MENTAL: Aunque el Cska parece llegar en una mejor predisposición psicologica respecto a los últimos años, su favoritismo en la semifinal y la presión por los resultados de años anteriores puede jugar a favor de un Lokomotiv que pasa por ser uno de los equipos más duros mentalmente de la euroliga. Si los de Bartzokas consiguen llegar vivos al tramo final, no es descartable que aparezcan el fantasma de las final four pasadas.

TIRO EXTERIOR: Frente a frente los dos equipos que más triples han anotado esta temporada. Más regular el Cska y más dependiente de sus rachas el Loko, de las rachas de acierto pudiera depender que los de Bartzokas se aguantaran en el partido. Como dato, Milos Teodosic ha anotado al menos un triple en 49 de los últimos 50 partidos que ha disputado en euroliga. 

RITMO: Sobre el papel el Cska se encuentra más cómodo en un ritmo de partido alto, aunque en los dos duelos vividos en la VTB el Lokootiv se llevó el partido más vivo. Frente a frente el equipo que más puntos anota contra el que menos recibe tanto en la media como en los calculos a 100 posesiones. Pese a ello, la versatilidad del Lokomotiv probablemente le de para sobrevivir en cualquier circunstancia. Como dato el Cska es el cuarto equipo con más posesiones por cada 40 minutos, mientras el Lokomotiv ocupa el puesto 20...

DEFENSA: Un tópico y más en una cita como la final four. El Lokomotiv maneja registros de impresión (99 puntos encajados por cada 100 posesiones el mejor balance del torneo) y parece listo para la prueba de un Cska que necesitará un punto más de agresividad.

LA MANTA: Siempre corta, la “manta” para cubrirse ante un equipo como el Cska debe escoger prioridades. Muchos equipos optan por intentar minimizar a la pareja Teodosic & De Colo. Sin embargo en el triunfo en Moscú, Bartzokas optó por otra vía. La pareja exterior se fue a casi 60 puntos pero el triunfo fue para los de Krasnodar. Atentos a cerrar las vías de pick n ´roll secaron el flujo interior a Hines mientras que los cambios automaticos y por anticipación en los bloqueos impedían los pick n pop de Vorontsevitch. Y todo ello aderezado con trampas defensivas invitando a las penetraciones para luego cerrarse. Y todo ello arropado con agresividad en el poste...y velocidad en la transición. ¿Optara Bartzokas por algo similar? No sería raro que se viese un método mixto...

VIEJOS CONOCIDOS: Bartzokas era el técnico del Olympiacos que en 2013 eliminó al Cska en semifinales, contando con Hines en sus filas. Kurbanov fue jugador del Lokomotiv el curso pasado mientras que Bykov, Voronov y Shukhovtcov pasaron por el Cska. En el pasado eurobasket Zubkov coincidió en la selección rusa con Vorontsevith o Fridzon y De Colo y Claver fueron compañeros en Valencia. El escolta francés en 2009, jugando con el Cholet, llegó a la final de la eurochallange superando durante la temporada al propio Lokomotiv...

TITULARES HABITUALES: Malcolm Delaney, Ryan Broekhoff y Victor Claver han sido titulares en todos los partidos de la euroliga, siendo el Lokomotiv el único equipo del torneo en presentar semejante circunstancia. 

REFERENTES: Milos & Nando frente a Delaney & Randolph. Pocos duelos europeos pueden presumir de referencias tan claras en ambos conjuntos.

BANQUILLOS: Duelo entre técnicos griegos de muy distinto credo. Itoudis con más presión y una idea de juego más definida. Enfrente un Bartzokas que ya sabe lo que es ganar la final four y muestra una propuesta de juego mucho más versátil. La tensión frente a la calma y en el fondo la sospecha de que la batalla táctica va a ser fundamental.

jueves, 18 de febrero de 2016

Ivkovic Djordjevic, dos viejos ¿amigos?


 Ivkovic y Đorđević Foto: Captura de Pantalla



Sin duda, uno de los encuentros más interesantes de la última jornada de la primera vuelta del top 16 fue el que enfrentó al Panathinaikos y al Anadolou Efes. Interesante de por si en lo clasificatorio, el duelo entre el conjunto turco y el griego cuenta con una historia propia que, incluso, trasciende la habitual rivalidad entre escuadras de los dos países. Enfrentados por primera vez en la temporada 93/94 con doble triunfo del entonces Efes Pilsen (67-82 en Atenas y 68-59 en Estambul) con grandes actuaciones de Sarica y Naumoski, en un doble duelo que sentenciaba las dos primeras plazas del grupo B. Con todo, los duelos más trascendentes entre Efes y Panathinaikos llegarían años después con un doble enfrentamiento en las semifinales de 2000 y 2001. Tanto en Salonica como en Paris, el cuadro verde se imponía dejando en la cuneta a los cerveceros en sus dos únicas apariciones en la final four. Rivales habituales desde entonces, el otro gran precedente entre ambos habría que buscarlo en 2005, dentro de una eliminatoria de cuartos de final tan apasionante como polémica. Entonces, como en 2001, los banquillos de Panathinaikos y Efes cobijaban a Zeljko Obradovic y Oktay Mahmutti respectivamente, en un duelo de banquillos que este top 16 ha revivido, en esta ocasión dirigiendo al Fenerbahce y el Darussafaka respectivamente.


Con Obradovic de por medio, no resulta complicado encontrar historias cruzadas en casi todos sus enfrentamientos del grupo, incluyendo su duelo con quien fuera su padrino (también en la vida civil y en sentido literal) Dusan Ivkovic y quien fuera su ex compañero y luego pupilo Aleksandar Djordjevic. Sentados hoy en los banquillos de Efes y Panathinaikos su duelo de esta jornada configura una de las notas más destacadas del año. En la previa las buenas palabras fueron la nota predominante. Unas palabras tan medidas como frío fue el abrazo final en el que era su primer duelo en los banquillos.

Sin excesivo esfuerzo, no resulta complicado asociar las figuras de Ivkovic y Djordjevic, partiendo, por ejemplo, del hecho que el segundo ocupa en la actualidad el cargo de seleccionador serbio al que llegaba tras la salida del propio Ivkovic. Un poco más atrás en el tiempo, podría recordarse que en 1991 y 1995, Djordjevic se proclamaba campeón de Europa de selecciones con Yugoslavia a las ordenes del hoy técnico del Efes. Pero aun siendo esa ya una buena excusa para jugar al viejo juego de las relaciones cruzadas, su particular intrahistoria podría rastrearse mucho antes...


                               Un rincón de Belgrado

Aunque por lo general se ha situado el epicentro del baloncesto de Belgrado ( y por extensión en su día poco menos que el de Yugoslavia) en el centro de la ciudad, no toda su historia puede circunscribirse a esas coordenadas. Entorno a Kalemegdan dentro de la muralla la vida giraba en torno a Partizan o Estrella Roja, mientras que fuera de la misma el OKK Beograd disfrutaba su propio espacio. Sin embargo un cuarto foco acabaría por ocupar por derecho propio un sitio en la historia. Situado al este de la ciudad, Crvena Krst encarnaba en los años 60 la perfecta simbiosis de barrio a medio camino entre lo obrero y lo bohemio. En ese contexto particular tenía cobijo el entonces cuarto grande de Belgrado: el KK Radnicki. Entorno propio por la “lejania” del centro, cuna de árbitros y pionero en la celebración de torneos de 3X3 o minibasket aprovechando sus canchas al aire libre, Crvena Krst y el Radnicki pronto se significarían por otro aspecto más: Ser la cuna de toda una escuela de entrenadores. Con Ranko Zeravica como ejemplo más redondo, del entorno del Radnicki surgen nombres como los de Milan Vaojsevic, Bora Cenic o Dragoljub Pljakic...amen de otras cuatro figuras capitales. Ayudantes en distintas etapas del propio Zeravica, Crvena Krst es el punto de partida a su vez de las carreras de Dusan Ivkovic y Bozidar Maljkovic. Antes que ellos, otros dos nombres surgen como ejemplo rotunda de la importancia de aquel peculiar ecosistema: Solobodan “Piva” Ivkovic (hermano de Dusan) y Bratislav  "Bata" Djordjevic (padre de Sasa).

Jugador de innegable talento en el Radnicki de los años 60, una lesión ocular precipita la prematura retirada de “Piva” Ivkovic saltando sin solución de continuidad a los banquillos. Intuitivo, con fama de innovador y fiel a las ideas de Zeravica, pronto comienza a labrarse una más que interesante carrera. Tras ser uno de los pioneros en los viajes a Usa donde entabla una relación de amistad con John Wooden, Piva Ivkovic se hace cargo del primer equipo del Radnicki dirigiéndolo por más de una década. Sin grandes estrellas más allá del tercer Ivkovic (Dragan, en este caso sin parentesco) o de Srecko Jaric (padre de Marco), “Piva” lleva al Radnicki al título liguero de la 72/73 , y a las semifinales de Copa de Europa del año siguiente. Bajo su dirección, el Radnicki suma, a su vez, la copa de 1976 en lo que supone su despedida oficial de un Radnicki que en el curso siguiente cae en la final de la Recopa por tan solo un punto ante el Cantu ya dirigido por el antes citado Milan Vaojsevic. Al margen de su etapa a nivel de club, donde también sería entrenador entre otros del MZT Skopje o el OKK Belgrado, Piva Ivkovic sucede a Ranko Zeravica dirigiendo a la seleccionador junior en los juegos de los balcanes y en el europeo de Vigo en 1968 donde se alza con la plata en una selección en la que destacan Slavnic, Simonovic o Vinko Jelovac. A su vez, en la década siguiente Ivkovic dirige en diversas ocasiones a la selección “B”.


       El Radnicki de la 72/73 que dirigía Pivo Ivkovic y donde figuraba el tercer Djordjevic: Miroslav

Por su parte, Bratislav “Bata” Djordjevic surge también como jugador del Radnicki antes de dar el paso a los banquillos. Dentro de una extensa carrera, sus mayores éxitos llegan dirigiendo al Estrella Roja donde logra la copa del 71 y un año después alcanza el título liguero en un partido de desempate ante una Jugoplastika que semanas atrás se había quedado a un paso del título de campeón de Europa. Slavnic, Simonovic, Rakocevic o Kapicic forman una escuadra que al margen de sus éxitos locales logra alcanzar la final de la Recopa del 72. A finales de los 70, Djordjevic lleva al Radnicki a alcanzar la final de copa del 78 a la vez que recluta del Usce (un club amateur)a Bozidar Maljkovic como asistente en una faceta que se repetiría a la inversa en el Limoges campeón de Europa del 93.

A lo evidente de esos éxitos deportivos de Ivkovic y Djordjevic, conviene añadir el exigente contexto donde se producen. En una liga yugoslava de los 70 en la que los jugadores no podían salir a jugar hasta los 28 años y donde se acumulan los éxitos de la selección gracias a una generación dorada, echar un vistazo al historial de esa década permite valorar hasta que punto era complicado arañar la gloria. Considerada por muchos como una década de más nivel incluso que la de los 80, lo que esta claro es que la “prva liga”fue el ecosistema perfecto donde convivieron un montón de equipos de primer nivel. Basta echar un ojo al palmares de aquellos años para comprobar la cantidad de equipos que pelearon por liga y copa. Ese nivel, no solo se circunscribió a las fronteras yugoslavas. El Bosna Sarajevo fue campeón de Europa en el 79, la Jugoplastika perdió por un punto (y con polémica seria) la final del 72 y a las semifinales de la “copa gorda” llegaron el Estrella Roja en el 73 ,el Radnicki en el 74, el Zadar en el 75 mientras que en la liguilla del año 78 los de Split se quedaban a un solo triunfo de la final. Fuera de la Copa de Europa, en la Recopa el Estrella Roja alzaba el título en 1974 en un decenio que también contemplaba los subcampeonatos del propio Estrella Roja (72 y 75), Jugoplastika (73) y Radnicki (77). Unos éxitos que tenían su continuidad en la Copa Korac. Un torneo que se inauguraba en la 71/72 con la Lokomotiva de Zagreb venciendo en la final al OKK Belgrado y que solo en sus primeros años vería los títulos de Jugoplastika (76 y 77) y Partizan (78 y 79) o los subcampeonatos de Partizan (74) o Bosna (78). Y todo eso sin contar, con inunmerables presencias en semifinales, incluyendo la del Rabotnicki en la Recopa del 76, aquella de las históricas remontadas del Estudiantes.

Con todo, para comprender el papel de Piva Ivkovic y Bata Djordjevic no basta con contemplar el aspecto meramente deportivo. Y es que fuera de las pistas ambos acaban por resultar cruciales en la historia del Kosarka. Juntos impulsan la creación de la Asociación nacional de entrenadores de la que Ivkovic es el primer presidente. A su vez, Djordjevic funda la editorial “ Playmaker & co” y con los años llega a ser el presidente del Strucni Savet. A modo de anécdota, su relación se extiende hasta los Emiratos Arabes donde ambos llegan a entrenar y donde el propio Djordjevic acaba por establecerse como seleccionador. Cuentan que de junior el pequeño Sasa se pasó parte de un verano ayudando a su padre, desde luego las imágenes hoy serían impagables...

LOS PRIMEROS PASOS DE ALEKSANDAR DJORDJEVIC

               

                        Djordjevic e Ilic a las ordenes de Miljkovic en el Radnicki cadete



Vistos los precedentes, resulta poco menos que una obviedad afirmar que el pequeño Aleksandar crece en un ambiente puramente baloncestistico. Acompañando a su padre el infante Sasa acude a los entrenamientos del Estrella Roja donde cuentan que se convierte en el ojito derecho de un Moka Slavnic que se divierte jugando unos contra unos contra el chaval, sin sospechar lo importante que sería en su carrera posterior. Pese a todo, el pequeño Sasa crece como aficionado al Partizan por la influencia de su abuelo partisano siendo famosa la foto en el que de niño enarbola una bandera blanquinegra en el derby en el que Simonovic se iba hasta los 59 puntos.


El pequeño Sasa honrando a su abuelo....y un poco más crecido junto al mariscal Tito
          

Con apenas 10 años Djordjevic pasa ya a formar parte de la historia del kosarka al ser uno de los jugadores que disputa el primer gran torneo de minibasket del país en una Hala Sportova de Nuevo Belgrado que con el tiempo le sería muy familiar . Lo hace defendiendo al Marko Oeskevic su escuela primaria y lo hace además dirigido por Bozidar Maljkovic, en esos momentos asistente del padre de Sasa en el banquillo del Radnicki. Casual o no, esa es la primera influencia para un Aleksandar que con el tiempo habrá de trabajar a las ordenes de buena parte de la élite europea en los banquillos. Tras ese primer eslabón, Djordjevic pasa a formar parte de las categorías inferiores del Radnicki donde coincide con Nebojsa Ilic a las ordenes de Goran Miljkovic. Por formar físicamente, Sasha comienza a dar muestras de su capacidad de trabajo y sobre todo de su capacidad de mando. Bata Djordjevic ha dejado el banquillo a su asistente Maljkovic para pasar a los despachos y a las ordenes de Boza el primer equipo firma dos temporadas a muy buen nivel. Tras esos dos cursos, Maljkovic sorprende al dar un paso atrás y se va al Estrella Roja para pasar a ser asistente de Ranko Zeravica (ex jugador de Radnicki). El elegido para sustituir a Boza es Dusan Ivkovic, el hermano de Slobodan . Maljkovic e Ivkovic por cierto se conocían bien pues, años atrás, habían estado un mes juntos en Estados Unidos becados por la federación como dos de los entrenadores más prometedores de Yugoslavia.


                 
Ivkovic, un poco más joven que en la actualidad...

Dusan Ivkovic, a la sazón también ex jugador del Radnicki, había accedido al primer plano siendo asistente de Zeravica en el Partizan del 78 que se lleva la Korac ante el Bosna en la mítica final de Banja Luka. La siguiente temporada, el paso atrás por motivos de salud del propio Zeravica, deja a Ivkovic al frente de un Partizan donde, pese a la ausencia de Dalipagic, logra repetir título en la copa Korac a lo que suma el doblete nacional. Tras ese rutilante éxito, Dusan se va a Salonica donde pasa dos años en el Aris antes de arribar en el Radnicki. Un Radnicki que pasa por problemas financieros y que ese mismo verano pierde a alguna de sus referencias en la pista. Sea como sea, tras un catastrófico año el Radnicki desciende y lo que es peor se deshace de su estructura de categorías inferiores. Ivkovic que había subido al primer equipo a Ivica Mavrenski (mvp del europeo juvenil del 83) recibe algunas críticas por su pasividad al respecto pero continua en el puesto.

El Radnicki en los cromos de la 81/82 con Boza de entrenador

De esa manera, Djordjevic junto a Ilic, el resto de sus compañeros y el propio Goran Miljkovic pasan a formar parte de la estructura del Estrella Roja. Tras solo unas semanas de evaluación, Djordjevic es descartado. La decisión última la toma Zdravko Kubat aunque es el propio Miljkovic quien se la comunica a Sasa, a la vez que le anima a probar suerte en el Partizan. Excelente y reputado formador, Miljkovic apuesta firmemente por Djordjevic pero recién llegado al Crvena su influencia es muy escasa. Con el propio Nikolic como intermediario, Djordjevic llega al Partizan donde su historia cambia de manera radical. En apenas unas semanas Borislav Dzakovic le hace debutar en el primer equipo en plena temporada 83/84. La 84/85 se abre con la llegada de Zoran Slavnic al banquillo de los partisanos y el circulo se cierra, de jugar unos contra unos con un infante Sasa a establecerlo como miembro regular de la primera plantilla. El Partizan cae en semifinales , resultado que el fichaje de Petar Vilfan y la llegada al banquillo de Vladislav Lucic no pueden superar el curso siguiente. Con una madurez impropia de sus años, Djordjevic empieza a destacar por su buen bagaje técnico, su buena dirección y una notable capacidad defensiva. Aun sin en la capacidad de tiro que le haría famoso, Sasha ya protagoniza sus primeros días de acierto ofensivo alcanzando su cenit en la disputada semifinal liguera ante la Cibona, con el recordado 124-123 a la cabeza.




En el verano del 86 llegan al Partizan Zarko Paspalj (clave junto a Dusko Ivanovic en el tercer puesto del Buducnost el curso anterior) y un Vlade Divac del que poco más hay que decir. Tras un inicio titubeante, en Enero el Partizan decide cambiar de entrenador y llega al equipo un joven Dusko Vujosevic cuya carrera había comenzado en la segunda división, dirigiendo a un Okk de Belgrado (con Cvjeticanin cedido por el Partizan por cierto) en el que había sucedido al omnipresente Slobodan Ivkovic. Con Sasha repartiendose el mando con Zeljko Obradovic, la sangre nueva y el rendimiento ofensivo de Goran Grbovic multiplican las opciones de un equipo que acaba por llevarse el título liguero ante el Estrella Roja. Djordjevic se asoma a su vez a una Europa dentro de una copa Korac donde consigue alguna de sus mejores actuaciones individuales del año: 22 puntos en Zaragoza, 30 en Torino... todo parece ir rodado y la 87/88 no será una excepción.



En paralelo a su progresión en el Partizan, Djordjevic ha ido labrándose una emergente carrera en la selección. Fuera del radar en categoría cadete, la primera aparición oficial de Sasha Djordjevic llega en el preuropeo junior del 84. De la manos de Rusmir Halilovic, el base de Belgrado participa en Estambul en la fase de clasificación para el europeo de Suecia. Con solo una derrota, ante los anfitriones el último día, Yugoslavia certifica su pase a un torneo en el que se colgará el bronce aunque ya sin la presencia de un Djordjevic que en el preuropeo había tenido una presencia testimonial entre los Pavicevic, Perasovic, Paspalj o Nakic. Tan solo un año después, y con Goran Miljkovic en el banco, Djordjevic repite convocatoria junior en el equipo que disputa los juegos de los balcanes, aunque al estar inmerso en la dinámica del primer equipo no obtiene permiso para viajar a Manheim. Oro sin conocer la derrota, Yugoslavia tiene en Djordjevic a su máximo anotador con 135 puntos, 83 más que un Ilic que es el segundo máximo realizador del equipo. Meses más tarde, y con Svteslav Pesic como entrenador, Djordjevic repite en los juegos balcánicos senior sumando un nuevo oro ,aunque con un papel lógicamente algo menos preponderante, en un conjunto en el que sobresale su compañero en el Partizan Danko Cvjeticanin junto a nombres como Stojko Vrankovic, Slobo Jankovic o el genial Mario Primorac. En la recta final del año, y tras participar en la preseleccion para la universiada de Kobe, Kresimir Cosic cita a Djordjevic para disputar el torneo de navidad de Madrid y tres amistosos con la selección absoluta , en uno de los cuales el joven base del Partizan endosa 29 puntos a Cuba. 1986 trae, al margen de una pequeña decepción en los juegos de los balcanes, el primer gran éxito de un Sasha Djordjevic que bajo las ordenes de Pesic, se cuelga la medalla de oro en el europeo de Gmunden. Junto a los Kukoc, Radja, Divac o Ilic (máximo anotador plavi) Sasha destaca en la dirección de un grupo llamado a ser histórico. Si el 86 es bueno, el verano del 87 habrá de ser mejor. Junto a Radja, Kukoc y Divac, Djordjevic es seleccionado por Cosic para disputar el eurobasket de Atenas...al que Sasa acabará yendo con suspense. Dado de baja por la federación por enfermedad, el base del Partizan es sustituido por un Ilic siempre tan ligado a su carrera (llegaron incluso a realizar el servicio militar a la vez y hoy coinciden en la selección). Pero, en una vuelta más de tuerca, este tiene un problema con su pasaporte y Sasa es llamado de nuevo para el eurobasket. Con una presencia testimonial Djordjevic aprovecha su hueco para endosar 20 puntos a Rumanía y acaba por tener un papel preponderante en el partido por el bronce ante España.


Lejos de ser el cenit del verano, este llega en Bormio donde con la selección junior, en la que Pesic le ha nombrado capitán, Djordjevic se proclama campeón del mundo junto a una generación poco menos que irrepetible.


       Ilic y Djordjevic con el oro de Bormio

Arranca así la temporada 87/88. Aunque, de inicio, la marcha doméstica no es igual de brillante que el curso anterior , el Partizan se convierte en la sensación de la copa de Europa terminando como líder la liguilla semifinal entrando por la puerta grande a la final four de Gante, de hecho con el formato del año anterior hubieran entrado directamente en la final. Tras caer en las semifinales ante el Maccabi, el Partizan repite final domestica tras eliminar a la Cibona en la penultima ronda domestica. Sin factor pista, los de Belgrado logran trabar el tercer partido sacando de su juego a un Drazen Petrovic que vive su último partido en Yugoslavia en la que es su tercera eliminación consecutiva como local. Al finalizar el encuentro y un tanto desquiciado por la defensa a la que se ha visto expuesto surge la polémica: Djordjevic y Petrovic se encaran y el de la Cibona afirma que va a vetar la presencia de Sasa en la selección a lo que este replica con insultos. Sea como sea, el Partizan alcanza de nuevo la final .


Tras sendas victorias locales, la Jugoplastika, con un espléndido Sobin que suma 27 tantos y minimiza a Divac, se proclama vencedora y abre las puertas a su participación en la Copa de Europa. En una época en la que sólo el campeón liguero acude a la Copa de Europa, el título nacional cobra especial relevancia como bien podían atestiguar la Cibona del 86 o el Tracer de Milán del 88, quienes tras proclamarse campeones de Europa no podían defender su condición la temporada siguiente.


                           ¿ EXISTIÓ EL VETO?


      Sasa pasa, Drazen admira...

A riesgo de pecar de anticlimaticos y de abusar del spoiler, la respuesta más evidente parece ser que si. Tras el eurobasket de Atenas y el mundial junior de Bormio, Sasa vuelve a la selección durante la temporada 87/88 participando en todos los partidos que disputa Yugoslavia tanto amistosos como clasificatorios para el eurobasket 89 (donde Yugoslavia debía ganarse plaza pese a ser el anfitrión). Tras las semifinales ante la Cibona y la amenaza de Drazen, Sasa limita su papel en la selección a un nuevo oro en los juegos de los balcanes del 88 y a su presencia en la universiada del 89 . No volverá hasta 1991. La vuelta no parece coincidencia tampoco y no se confirma hasta que se concreta la ausencia de Drazen. Para reforzar la sensación, mientras el de Sibenik no despeja la incógnita de su presencia, Djordjevic no figura entre los preseleccionados. Tras el no definitivo del croata (añadido a la renuncia de un Zeljko Obradovic que pasa directamente a ser entrenador del Partizan) es cuando Sasa vuelve a la selección, incorporándose justo en el séptimo amistoso previo al europeo...y todo cuando su carrera sigue creciendo.


 En el eurobasket de Atenas...
     
A nivel personal, la 88/89 significa un enorme paso adelante para un Djordjevic al que la baja de Obradovic le confiere un rol mucho más determinante en el aspecto ofensivo. Campeones coperos en Maribor ante la Jugoplastika, los de Belgrado suman el segundo título del año alzándose con la copa Korac ante el Cantu. Djordjevic supera la veintena de puntos en los dos actos de la final y por si fuera poco resulta clave en el triunfo liguero sobre la Jugoplastika que, a dos jornadas para la final de la fase regular, da la ventaja de campo al Partizan. Tras algunos apuros en unas semis donde los triples de Oliver Popovic y la vuelta de Miroslav Peckarski de USA se antojan claves, el conjunto de Belgrado alcanza la final, donde esperan la otra vez los de Split. Con la final programada por primera vez en la historia a cinco partidos, el duelo se antoja clave no sólo para dirimir la hegemonía en Yugoslavia sino también en Europa… y es aquí donde Zan Tabak emerge en el inesperado actor que acabaría por cambiar el rumbo de la historia. En un partido trabado y más del gusto de los de Split, el primer acto de la final llega a sus dos últimos minutos con 71-70 para el cuadro local, pero un mate de Radja tras un excelente pick n´roll con Sretenovic y una canasta de Sobin tras un error de Danilovic colocaban un 71-74 en el marcador. En un tramo final lleno de nervios, el Partizan reduce distancias con dos tiros libres de un Divac que acaba de forzar la quinta falta a Dino Radja. Una gran defensa posterior fuerza a los de Maljkovic a agotar la posesión por lo que el balón del partido pasa a las manos de un Partizan que de nuevo trata de buscar a Divac, logrando que este fuerce la eliminación de Sobin. En esa tesitura aparece un Zan Tabak que no había disputado ni un sólo segundo de partido hasta el momento y que tiene la misión de enfrentarse a Divac. Con siete segundos por jugar, el pívot del Partizan lanza un semigancho que tras tocar el aro es barrido por el hoy entrenador del Maccabi. Ese palmeo devuelve el factor pista a la Jugoplastika… en una final que no habría de acabar, ya que en el segundo acto y tras verse 5 abajo, un supuesto monedazo a Divac (la final se jugaba de manera alterna en cada pista) provoca el abandono del Partizan y una posterior sanción que daba por terminada la final.



La 89/90 resulta diametralmente opuesta. Divac y Paspalj se van a la nba, Danilovic se lesiona y Sasa tiene que realizar el servicio militar por lo que apenas pasa de jugar algunos partidos en la Recopa. Un año más tarde, con Djordjevic y Danilovic ya de vuelta,el regreso de Paspalj devuelve la competitividad a un equipo que no obstante no puede plantar cara a un Pop 84 intratable en la que a la postre resulta ser la última final de la liga yugoslava. En el 90 Sasa prueba con los Celtics, en una encuesta entre los entrenadores de la liga yugoslava sale elegido de manera abrumadora como mejor base del país...el veto parece claro.

HISTORIA DE UNA FRUSTRACIÓN, LAS RAZONES DE DRAZEN

         

Sin ánimo de justificar el (supuesto) veto de Petrovic, hay razones que bien podrían explicar parte de su ira tras aquella derrota del 88, recapitulemos...

Leyenda como pocas, el nombre de Drazen Petrovic suele ir asociado a términos relacionados con el triunfo, la voracidad, la superación o incluso la precocidad. Ciertos algunos de ellos y menos otros, nadie duda que la figura del de Sibenik es una de las más trascendentales de la historia del basket europeo. De una enorme dureza mental y capaz de reinventarse para sobrevivir y luego triunfar en la Nba, sus éxitos con Yugoslavia o su dominio en las competiciones continentales están fuera de toda cuestión. Sin embargo,y quizás debido a su temprana desaparición, en ocasiones, su figura es objeto de estudios que rayan en lo hagiográfico obviando que en su carrera también hubo espacio para las sombras y las frustraciones.

Hermano pequeño de Aleksandar, Drazen Petrovic se hace un nombre a temprana edad jugando con la escuela Osnovna Skola Marsal Tito en Sibenik . Siguiendo los pasos de su hermano, Drazen pasa con 13 años a formar parte de las categorías inferiores del Sibenka Sibenik y tan solo dos después ve como Moka Slavnic le hace debutar en el primer equipo. Con jugadores como Srecko Jaric, Zivko Ljubojevic, Branko Macura o Predrag Saric (padre de Dario) el conjunto de la costa croata navegaba por la zona medio/alta de la tabla en las primeras apariciones de un Drazen que va haciéndose hueco de manera más paulatina de la que en ocasiones parece ser recordado. Con presencia testimonial en la temporada 80/81 (apenas llega a los dos puntos por partido) Petrovic vive la clasificación para la copa Korac, semanas antes de disputar su primer gran torneo con Yugoslavia: el europeo cadete (por entonces U 17) de 1981. Petrovic emerge como una de las figuras del torneo y termina el mismo como el máximo anotador, pero en lo colectivo Yugoslavia naufraga y cae al quinto puesto ,con una selección compuesta con jugadores como Vrankovic, Sasa Radunovic, Perasovic o Sretenovic,...tras haber sido medalla en todas las ediciones de un torneo que se había comenzado a disputar en 1971 (lo sería a su vez las cuatro ediciones posteriores). El oro se lo lleva la Urss de Sabonis venciendo a la final a Italia. Un año antes, Drazen había formado parte de la selección junior que disputaba los juegos de los balcanes, liderandola en anotación por delante de Radunovic y Cvjeticanin. Dos derrotas finales ante Bulgaria y Turquía relegaban a Yugoslavia a la tercera posición solo por delante de Rumanía y Grecia.

El siguiente curso (81/82) Drazen crece en importancia, sube sus medias anotadoras por encima de los 14 puntos y los de Sibenik logran alcanzar la final de la copa Korac donde caen ante el Limoges. El verano trae para Drazen una nueva oportunidad con Yugoslavia, el europeo junior de Bulgaria. Con parte del bloque de su etapa cadete más jugadores como Cvjeticanin o Sobin, Yugoslavia alcanza la final y Drazen es elegido MVP del torneo (en esta ocasión el máximo anotador del torneo es Jordi Villacampa). En la final el rival es la Urss que no cuenta con un Sabonis que esos días disputa el mundial de Colombia con la selección absoluta. Pese a la ausencia del lituano, en una segunda parte excepcional los soviéticos liderados por un imparable Biriukov se llevan el oro dejando a Drazen con la miel en los labios.

      
     
             Biriukov por encima de Drazen



La 82/83 trae, a nivel individual, la definitiva consagración de un Petrovic que se alza con el Mvp de la temporada a la sazón del segundo mejor registro anotador de la liga yugoslava tras Dusko Ivanovic. El Sibenka vuelve a alcanzar la final de la Korac donde repite derrota ante el Limoges, aunque la gran oportunidad surge en liga. El vigente campeón (la Cibona) parte visiblemente mermado y dibuja un año terrible (0-10 en la copa de Europa) mientras que el Partizan, subcampeón el curso anterior, ve como sus dos grandes estrellas, Slavnic y Dalipagic, salen a Italia y España. Primero en la fase regular, el conjunto croata alcanza la final decidiendo en el tercer partido de cuartos y semis ante Jugoplastika y Estrella Roja. Su rival es el Bosna Sarajevo que dirige Sveteslav Pesic, tercero en liga, pero que ha eliminando al Partizan en semifinales. Recién llegado al cargo de entrenador, Pesic cuenta en el equipo bosnio con jugadores como Radovanovic, Varajic o Benacek antiguos compañeros suyos en la victoria en la Copa de Europa del 79. Como en las dos eliminatorias anteriores, el Sibenka gana su partido como local y pierde como visitante por lo que la final, programada al mejor de tres encuentros, se decide en la costera ciudad croata. Una final que acabará por ser recordada como una de las más polémicas de la historia. Presidida por un ambiente altamente candente, el partido entra en sus últimos segundos con ventaja bosnia 81-82. Petrovic, autor de 40 tantos, asume la responsabilidad y a falta de dos segundos decide jugarse el tiro decisivo recibiendo una más que dudosa falta de Sabit Hadzic (puede verse un pequeño perfil suyo al final de esta entrada:http://laesquinadesunara.blogspot.com.es/2011/08/eurobasket-11-bosnia-herzegovina.html ) . El banquillo del Bosna salta indignado y Pesic es expulsado a la sazón que empujado por parte de un exaltado publico local. Drazen no falla y la locura se instala en una Sibenik que esa noche se lanza, literalmente, a la calle. Pero ,como en una cruel reminiscencia del cuento de la cenicienta, a la mañana siguiente llega el jarro de agua fría: Tras una reclamación del Bosna, la federación examina el vídeo del partido y dictamina que este debe repetirse y además en terreno neutral (concretamente en Novi Sad). Tomada la decisión como una afrenta, el Sibenka decide no presentarse y tras un surrealista salto inicial, el Bosna es el nuevo campeón. La polémica se alarga durante semanas y desde la prensa croata se acusa a la federación y al gobierno de querer premiar a una Sarajevo que el año siguiente va a albergar los juegos olímpicos de invierno (los mismos cuyo logotipo sería clave años después en el desenlace de la maravillosa “Forbrydelsen”). El propio Petrovic no es ajeno al maremagnum acusando a Pesic de manipulador...







Ese verano del 83, trae el debut de Drazen en un gran torneo con la “Reprezentacija” (su debut había sido en un amistoso ante Italia en Mayo del año anterior con Tanjevic aun como seleccionador) en un eurobasket donde Yugoslavia, en medio de dos grandes generaciones, naufraga hasta finalizar en séptima posición, siendo la batalla de las tijeras su momento más recordado. Al margen del eurobasket, Drazen disputa, a las ordenes de un Dusan Ivkovic con el que congenia a la maravilla, la universiada de Edmonton. Petrovic es el máximo anotador de la selección por delante de Ivan Sunara en un grupo en el que también figuran jugadores como Cvjeticanin, Vujacic, Grbovic o Perasovic. Yugoslavia llega invicta a la final pero en ella cae ante la anfitriona: Una excelente Canadá ,dirigida por Jack Donohue y liderada en la pista por Jay Triano, que había sido capaz de eliminar a Usa en las semifinales. Un equipo estadounidense en el que estaban, entre otros, Charles Barkley, Karl Malone, Kevin Willis, Ed Pickney o Johny Dawkins, lo que da una idea de la fortaleza del torneo.

La 83/84 supone para Drazen la temporada del cumplimiento de su servicio militar por lo que pasa prácticamente el año en blanco y su mayor preocupación es escoger entre sus múltiples ofertas el destino del año siguiente. Descartadas las de Jugoplastika y Partizan, así como la de algunas universidades Usa como Notre Dame, Drazen duda entre la oferta de la Cibona donde juega su hermano o la de un Estrella Roja del que su padre es fiel seguidor. O lo que es lo mismo entre Novosel o Zeravica. Croatas y serbios alcanzan la final liguera y Drazen opta por una decisión: jugará con el campeón pues desea asomarse a la Copa de Europa. La final resulta una de las más emocionantes de la historia y acaba decidiéndose por un tiro casi desesperado de Mihovil Nakic. Título para la Cibona, fichaje de relumbrón y una muesca más en la entrañable historia de oportunidades perdidas del Estrella Roja.


Pese a la inactividad, Drazen es convocado por Mirko Novosel, futuro entrenado suyo en la Cibona (aunque solo en Europa), para los juegos de Los Angeles donde ya va a tener un papel central dentro de la selección. En el primer amistoso previo a los juegos, en Brasil y disputado meses antes ya que al ser la vigente campeona Yugoslavia no disputaba el preolímpico, el de Sibenik anota 32 puntos dejando claro cual va a ser su nuevo rol. Ya en L.A., Drazen completa un buen torneo pero Yugoslavia debe conformarse con una medalla de bronce que, en especial dada la ausencia de la Urss, sabe a poco.

Drazen llega así, en la 84/85, a la Cibona de Novosel y Pavlicevic (el primero en Europa y el segundo en la liga....aunque Mirko era el capo absoluto) y de su hermano Aza. Una Cibona que ya antes de su llegada ya vive los mejores días de su historia. No en vano los de Zagreb han sumado en cinco años dos ligas, cuatro copas y la Recopa del 82. El impacto es inmediato y Drazen rompe definitivamente como icono europeo. Mvp de la temporada y máximo anotador, el pequeño de los Petrovic guía a la Cibona al primer puesto de la fase regular y ya en play-off a la final tras dejar en la cuneta al Bosna Sarajevo (con dedicatoria incluida a Pesic) y al Partizan. Entre medio de las dos eliminatorias, la Cibona toca el cielo proclamandose en Atenas campeona de Europa mientras Drazen pasa a ser ya definitivamente el demonio particular del Real Madrid. Tras el éxtasis europeo, en la final liguera espera el Estrella Roja en una repetición de la final del año pasado. Drazen se muestra discreto en el primer encuentro pero la Cibona no lo acusa. En el segundo acto en Belgrado, las cosas tornan, Drazen se va hasta los 44 puntos pero con un punto abajo en el último minuto falla dos tiros libres y el postrero triple por lo que la eliminatoria vuelve a Zagreb. El tercer partido, fiel a su época, tiene espacio para la polémica con los blanquirrojos quejándose amargamente del arbitraje y algunas escenas ya míticas como las de la camiseta de Avdija o la patada de Radovic a Aza Petrovic. Sea como sea, la Cibona no falla y suma su segundo título liguero, el primero para Drazen...y a la postre el último. Una semana más tarde, los de Zagreb completan su año mágico derrotando en la final de copa a la Jugoplastika que dirige Kresimir Cosic.


Drazen, aun en el Sibenka, anotando por encima de Cosic

Pero este apartado lleva por título historia de una frustración...y la temporada, inmaculada en la Cibona, también tendría su reverso en la selección. En diciembre, y a las ordenes de Ivkovic, Drazen participa en los juegos de los balcanes cayendo de nuevo ante Bulgaria y teniendo que conformarse con la segunda plaza. Ya en verano, el nuevo seleccionador de la absoluta (Cosic) coloca a Drazen como pieza central del equipo que acude al eurobasket de Alemania. Con el dominio ejercido en la Copa de Europa, Drazen parece en disposición de guiar a Yugoslavia a cotas altas. Líderes de grupo en la primera fase pese a caer de nuevo ante la Urss, los plavi se miden en cuartos de final a Checoslovaquia. Tras el europeo de Praga 1981,la maravillosa generación de los Brabenec, Kropilak y compañía parecía haber llegado a su ocaso con la consecución del bronce. De hecho sus tres siguientes años se saldan con resultados mediocres. Con esta perspectiva se habían plantado en Stuttgart con un quinteto que pasaba de los 30 años de media y que acumulaba la friolera de 1.456 presencias con la selección. La primera fase no hizo más que corroborar los augurios con los checos (en un grupo asequible) siendo capaces tan sólo de vencer a Holanda y a Israel por la mínima (93-92).Este triunfo ante los hebreos otorgaba a los centroeuropeos el cuarto puesto pese a su empate a 2 victorias con el propio equipo israeli. De todas formas, parecía el canto del cisne. Con un extraordinario acierto exterior (curiosamente aquel grupo crepuscular fue el que mejor se adapto a la nueva línea de 3) y la diversificación del ataque entre sus titulares, Checoslovaquia lograba imponerse por 102-91. Brabenec con 32 puntos se encontraba excelentemente acompañado por Havlick(24),Rajniak, el padre del futuro jugador del Gijón baloncesto,(23) ,Kropilak (22) y Skala(19). Drazen se iba hasta los 25 insuficientes para sostener a una Yugoslavia que al día siguiente, y con Drazen quedándose en cinco puntos, caía ante Alemania. Segundo eurobasket para Drazen y por segunda vez séptimo puesto para Yugoslavia...diciendo adiós a una racha de siete medallas, el peor puesto desde el 67 y la primera vez que encadenaba dos europeos fuera del podio desde finales de los años 50. El eurobasket se lo termina llevando con autoridad una Urss demoledora en la que Sabonis muestra una versión superlativa.
Apenas un mes más tarde, con el propio Cosic como seleccionador y con Boza Maljkovic como asistente, Drazen lidera el equipo de Yugoslavia que acude a la universiada de Kobe en un conjunto en el que también destacan apellidos como los de Perasovic, Cutura, Kotnik, Sobin, Cvjeticanin o Vrankovic. Los plavi vuelven a comenzar fuertes, pero a la hora de la verdad una derrota ante la Urss les manda al quinto puesto. El propio equipo soviético termina llevándose el torneo gracias a un triple sobre la bocina de Marciulionis en la final ante Usa, en un encuentro en el que Kurtinaitis con 30 puntos y 7 triples había marcado diferencias. Curiosamente la única derrota del cuadro rojo había llegado ante el propio equipo Usa (con Ron Harper o Chuck Person entre otros) en la primera fase. Tras nueve presencias con la selección de la más diversa índole, Drazen seguía sin conocer el triunfo.


Con el sinsabor veraniego en el paladar, Drazen arranca la 85/86 aun con una mayor voracidad en una Cibona ya sin Knego y donde Aza Petrovic realiza el servicio militar. En el otro lado de la balanza los de Zagreb suman con la llegada de Danko Cvjeticanin y de Franjo Arapaovic. El pequeño de los Petrovic lidera a los de Zagreb en una fase regular en la que solo suman una derrota y a esos éxitos colectivos suma, además, una nueva designación como mejor jugador de la liga y como máximo anotador con una marca sideral. Precisamente ese afán anotador había traído en bandeja la primera gran polémica de la temporada. En la primera jornada liguera la Cibona recibe al Olimpija de Ljubljana en Zagreb en lo que acabará por ser un partido histórico. Radovan Lorbek, delegado del Olimpija (y padre de Domen, Erazem y Klemen) comete un error con las fichas y el conjunto esloveno se ve obligado a jugar con juveniles. Aprovechando la circunstancia Drazen se exhibe y se va hasta los 112 puntos. A la larga, la sanción por el error (dos puntos menos) condena a los eslovenos al descenso. Pero antes de eso, los 112 puntos del de Sibenik ya levantan ampollas entre los que no entienden ese ensañamiento con un equipo de chavales. Apenas una semana después, en la vuelta de su eliminatoria de Korac ante el Apoel Chipriota, el entrenador del Zadar decide subir la apuesta. Vlado Djurovic, técnico de Drazen en el Sibenka que ha perdido la final ante el Bosna, aprovecha la victoria en la ida por 81 puntos (40-121) para proponer a sus jugadores batir el record de Drazen. Los primeros espadas rehuyen el ofrecimiento, pero Zdenko Babic acepta y acaba yéndose a los 144 puntos ante el jolgorio local...y la rabia de Drazen. Pese a ello, la temporada va cogiendo visos de histórica, y la Cibona vuelve a proclamarse campeón copero derrotando por 110-98 al Bosna con un Drazen de nuevo hipermotivado ante el equipo de Pesic y, sobre todo, repite título como campeón de Europa con un Petrovic que ya es sin duda el rey del basket europeo. Tras imponerse al Zalgiris en la final de la Copa de Europa, la Cibona se impone al Estrella Roja en el tercer partido de cuartos de final, una historia que repite en semifinales ante un Partizan que en el segundo partido derrota al conjunto croata por un espectacular 124-123 con 21 puntos del joven Djordjevic. Tras solventar en el desempate, la Cibona abre la final con un sudado triunfo ante el Zadar de un Djurovic que logra que la final se dispute a un ritmo muy por debajo de lo esperado. Con los ánimos encendidos, Drazen no viaja a Zadar para el segundo encuentro. ¿Problemas físicos? ¿Cura de salud ante una posible acumulación de técnicas que le impida jugar un hipotético tercer encuentro? O ¿Sobradez de un genio que quiere celebrar e título en casa?. Aprovechando la tesitura el Zadar se impone por 84-73 y la serie vuelve a Zagreb. Una Zagreb donde la Cibona lleva tres años y medio sin perder. Con un Cvjeticanin sobrenatural la Cibona maneja el encuentro y llega a manejar ventajas superiores a los 10 puntos en la segunda mitad. Cuando todo parece encauzado a un nuevo título, un espectacular Petar Popovic se echa el equipo a las espaldas y, con la ayuda de Petranovic, aboca el partido a la disputa de dos prórrogas donde el Zadar, sin su estrella Iván Sunara (que permanecía inédito casi todo el año al realizar el servicio militar), completa la machada sumando el título liguero… y por ende, apeaba a la Cibona de la Copa de Europa pese a su condición de vigente campeón. Un Djurovic triunfal salta en medio de la pista ante una gesta inesperada mientras Drazen se retira desconsolado.

Pese al desengaño doméstico, la conquista de la segunda Copa de Europa sitúa a Drazen como claro líder de la Yugoslavia que acude al mundial de España dispuesta a todo. Invictos en la primera fase, los plavi comparten en la liguilla semifinal de Oviedo balance de 4-1 con una Usa erigida en la única selección capaz de derrotarles hasta ese momento, gracias en buena parte al extraordinario marcaje de Tyrone Bogues sobre el propio Drazen. Segunda de grupo, Yugoslavia viaja a la semifinal de Madrid para enfrentarse a la Urss y durante muchos minutos parece que va a conseguir doblegar a los soviéticos. El resto es historia, con el partido totalmente de cara, tres triples consecutivos de los de Sabonis y los recordados dobles de un imberbe Divac llevan el partido a una prorroga donde el equipo de Cosic no logra reaccionar. Un día después el equipo se recompone y, ante Brasil, suma con suficiencia un bronce que, no obstante, sabe a poco                    
                        
 Drazen, la viva imagen de la felicidad, tras el bronce en el mundial

Sin conocer el oro en la selección, Drazen y la Cibona manejan la temporada 86/87 como muestra de reivindicación. Una sorprendente derrota ante el IMT de Belgrado de segunda división en la copa (donde el equipo que dirige Sakota acabará por ser campeón ante un Olimpija también de segunda) marca el único lunar en una temporada regular para el recuerdo en la que los de Zagreb terminan líderes sin conocer la derrota. Drazen repite como máximo artillero, mejor jugador y, de nuevo, triunfa en Europa sumando la Recopa con una autoridad incuestionable: invicto y con 89-74 en la final ante Scavolini. El hambre tras el fracaso del año pasado y el regreso de Aza Petrovic y Knego derivan en un balance de 31-0 entre liga y Recopa. Ya en play-off, la Cibona bate por un cómodo 2-0 al MZT y abre las semifinales con una victoria de tramite ante el Estrella Roja que dirige el verdugo del año anterior Vlado Djurovic. En Belgrado la situación da la vuelta y el partido entra en su recta final con empate a 92. Con todo a favor para sentenciar el pase a la final, Usic marra dos tiros libres y en el último instante Nebojsa Ilic sentencia para los locales. El tercer partido acabaría por ser un terrible deja vu para los croatas. Tras un primer tiempo arrollador en el que Drazen se iba hasta los 30 tantos, en la reanudación el planteamiento de Djurovic volvía a cortocircuitar a la Cibona. Para completar la sensación, en lugar de Popovic esta vez emergía la figura de un estelar Branislav Prelevic quien con 32 puntos sentenciaba las semifinales. Por segundo año consecutivo, la Cibona se quedaba fuera de la Copa de Europa. Para rematar, la final traía cola con una monumental polémica en la que Novosel acusaba a Radovic, presidente de la federación de árbitros, de favorecer al Estrella Roja ya que en el equipo de Belgrado ejercía de base su hijo. A su vez los hermanos Petrovic y Usic increpaban a los árbitros, recibiendo a cambio una sanción de varios partidos. Tras el partido Drazen anunciaba que ese verano no acudiría a la selección para disputar el eurobasket ni la universiada.



Pasado el “calentón”, Drazen da marcha atrás y acude a la concentracción de la selección para el eurobasket de Atenas. Con el de Sibenik como claro líder, Cosic diseña un equipo un tanto híbrido en el que la aparición de Paspalj, Djordjevic, Kukoc, Radja y la continuidad respecto al mundial de Divac insinúan ya una nueva Yugoslavia que no obstante aun tardará en manifestarse. Junto a esa savia joven, jugadores de buen nivel y mediana edad como Aza Petrovic, Grbovic, Cvjeticanin o Radovic completan un equipo extraño y que acabará por no tener continuidad. El torneo comienza con marejada. Un enfrentamiento nada disimulado entre Cosic y Aza Petrovic ,se suma a una clara derrota inaugural ante una Urss sin Sabonis en un partido en el que el técnico croata no hace saltar a la pista a Drazen en toda la primera parte. La segunda jornada, no mejora las cosas y con Galis superando claramente a Petrovic, Yugoslavia suma su segunda derrota consecutiva, algo que no ocurría de inicio en un eurobasket desde los años 40. Un calendario más suave, mejora los resultados disfrazando un tanto la deriva de un grupo a punto de explotar. Superado el cruce de cuartos, Yugoslavia cae en semifinales ante Grecia tras desperdiciar una clara renta para un día después remontar ante España y así colgarse la medalla de bronce. Comparado con los dos torneos anteriores es un paso adelante, pero el juego, los problemas y la entidad de los rivales dejan en entredicho el “exito”. Claro dominador en las competiciones europeas, Drazen se despide del eurobasket con cierta sensación de impotencia y sin ni siquiera formar parte del quinteto ideal del torneo.

Con todo, el verano acabará por traer el primer triunfo de Drazen con Yugoslavia. Oficialmente representada por su selección B, los plavi acuden a la universiada de Zagreb con un equipo de excepción. El hecho de ser anfitriones y el evidente ensayo de cara a la cita en el siguiente eurobasket ejerce de reclamo para una selección que dirigirá Dusan Ivkovic. Más cómodo con el serbio que con Cosic, Drazen lidera a la B a un oro incontestable y del que también forman parte jugadores como su hermano Aleksandar, Cutura, Cvjeticanin, Divac, Arapovic, Primorac o Grbovic.

Tras el oro en la universiada Drazen afronta la 87/88 dispuesto a despedirse de la liga yugoslava por todo lo alto. La Cibona pierde a jugadores como Aza Petrovic, Usic o Nakic pero a su vez se refuerza con Pavicevic o Ivan Sunara. Subcampeones de la Korac, los de Zagreb terminan segundos de la fase regular tras la Jugoplastika. Los de Split, ya habían sido una de las sensaciones el año anterior, aunque en cuartos de final un triple en el último instante del tercer partido en Split de Boro Vucevic (padre del actual jugador de los Magic) había cercenado sus ilusiones. Al margen del precedente del año anterior, la Cibona llega a los play-off con otro refuerzo moral tras ser campeón copera ante el propio equipo de Maljkovic. A nivel individual, Drazen repite como máximo anotador del torneo pero el premio al mejor jugador va a parar a Dino Radja (en play-off sería para Dusko Ivanovic) lo que impide al de Sibenik superar a Kicanovic y Cosic como jugador más galardonado de la historia. En cuartos de final, los de Zagreb resuelven por la vía rápida ante el Imt de Belgrado, en semis espera el Partizan. Vigente campeón, el equipo de Vujosevic llega a las semis tras un año en el que ha acusado su gran papel europeo en el ámbito domestico. La serie se abre en Zagreb y la Cibona suma el primer punto con una victoria cómoda (102-91), pero en el segundo acto un flojo partido de Drazen, el acierto exterior partisano y la dupla anotadora Divac-Djordjevic (48 puntos entre ambos) fuerzan el desempate. Intratable de nuevo durante toda la temporada como local, la Cibona se enfrenta a un deja vu cargado de presión...y un mismo resultado. En el que acaba por ser su último partido en Yugoslavia, Drazen se queda en 11 puntos bien defendido por momentos por Djordjevic y, en definitiva, eliminado por tercer año consecutivo de la misma forma. No es el final soñado y el de Sibenik estalla....



        ¿HUBO ALGO MÁS?



De nuevo el spoiler dibuja un si. Si a estas alturas queda algún lector ¿Arcadio?, es posible que se esté preguntando por si tanta historia no resulta demasiado rebuscada para hablar de la relación entre Djordjevic e Ivkovic. De nuevo la respuesta es si. Sea como sea, vayamos por partes. Dando por cierto el veto, no hay que olvidar que quien esta al cargo de la selección en ese trienio no es otro que Dusan Ivkovic. ¿Tenía capacidad para levantarlo? ¿Lo intentó? Nada hay concluyente, aunque detalles como la amenaza de Drazen tras las semis del 87 de no volver a la selección y su pronta marcha atrás invitan a pensar que de haber habido voluntad...

Pero pongamos las cosas en contexto. Tras el eurobasket de Atenas, la crisis de confianza en los métodos de Cosic cobra fuerza y la corriente que lidera Novosel se impone en la decisión de cesar al técnico croata. Al margen de los resultados, ciertos bandazos y lo que se entiende por falta de rigor pesan más que la estimulante apuesta por los nuevos valores...una apuesta que el tiempo habría de dar por excelente. Cesado el croata, la elección de nuevo seleccionador se centra en dos nombres: Sveteslav Pesic y Dusan Ivkovic. Este que ha sido ayudante de Cosic en el mundial de España, cuenta ya con cierta experiencia ya que en el 83 había ejercido de puente entre la destitución de Djerdja y la llegada de Novosel. Por su parte Pesic, al margen de su notable bagaje en el Bosna, cuenta con el aval de sus tres oros consecutivos con la generación que va a tomar el relevo de la absoluta. La historia reciente parece respaldar a Pesic en cuanto la estructura del basket yugoslavo tendía también a la formación de entrenadores en continuo ascenso. El debate sin embargo es amplio y las posiciones encontradas. A Ivkovic le avala Novosel y su buena relación con Drazen, a Pesic el principal apoyo le viene de Bata Djordjevic. Tras semanas de incertidumbre, Pesic decide irse a Alemania. El técnico de la generación de Bormio, el mismo que había dado la capitanía a Djordjevic en la selección junior, el que se había enfrentado a Drazen sella así el destino en favor de un Ivkovic que entrará a formar parte de la historia en buena parte con la herencia del propio Pesic.

El nombramiento de Ivkovic no calma las cosas y ya como seleccionador el serbio tiene que aguantar serias críticas. Las principales de Bata Djordjevic. El padre de Sasa, saca a colación el descenso en su día del Radnicki (cuando Sasa tiene que irse)y el modesto bagaje a nivel de clubes (Sibenka y Vojvodina) en tiempos recientes de Ivkovic. Dos años después, ambos protagonizan otro intercambio de impresiones vía prensa tras la prueba de Sasa en los Celtics. Ivkovic alude a la frivolidad y Bata le califica como hipócrita. Famoso es el rifirrafe entre Skansi y Maljkovic tras la final de la euroliga 93 (por cierto con mucho bagaje histórico detrás). En esa final four Ivkovic, dirigiendo al Paok, había caído en las semifinales y sería uno de los primeros en felicitar a Maljkovic...esquivando el saludo a su ayudante, si Bata Djordjevic.

                              
                                  Padre e hijo

A todo esto Sasa, que si es convocado en los primeros partidos previos a su pique con Drazen, trata de mantenerse al margen y a finales del 88 acude dócilmente a los juegos de los balcanes. Un año después, los entrenadores de la liga le escogen en el quinteto ideal del torneo y el propio Ivkovic le califica como “el mejor base del país”. El técnico niega cualquier tipo de veto...pero Sasa, campeón de copa y de Korac, ni siquiera es llamado para la preselección, algo que a día de hoy dice aun no entender. Por si fuera poco, como “premio”, el base del Partizan si es convocado con la selección B para la universiada de Duisburg. La ausencia del 90, es más entendible en lo deportivo, pero aun así causa revuelo y en la rueda de prensa tras la convocatoria varias preguntas a Ivkovic giran a ese respecto. El oro de Zagreb, brillante, exime de cualquier problema a un técnico que deportivamente ha promocionado a la selección a Zeljko Obradovic (88 y 90) y ah depositado su confianza en Jure Zdovc, o lo que es lo mismo a sumado solidez para liberar a Drazen. Djordjevic es preguntado y contesta “ Es una decepción...pero no una sorpresa”. Tras seis amistosos previos al eurobasket de Roma, la salida de Obradovic para ser entrenador y la definitiva renuncia de Petrovic vuelven a a abrirle la puerta de la Representazija a Sasa. En definitiva, todo apunta a que el veto había existido...pero que a su vez Ivkovic tampoco había hecho nada por tratar de remitirlo. 



          La reacción de Djordjevic tras su no convocatoria del 90 no pasa desapercibida...

Tras el eurobasket del 91 y el 95, Ivkovic y Djordjevic se encontrarían en distintas ocasiones como entrenador y jugador. La más famosa en la final de la Copa de Europa de 1997. El Olympiacos de Ivkovic se impone al Barcelona y el técnico serbio da la clave “Sabíamos que Rivers podía superar a Djordjevic y por ahí hemos empezado a ganar la final”. Año 2010, Serbia ha vuelto con Ivkovic al primer plano con la plata en el eurobasket de 2009 y defiende su rol en el mundial de Turquía. En una televisión española (marca Tv), Djordjevic ejerce como comentarista “Nadie puede discutir a Ivkovic...pero creo que con estos jugadores se podría jugar más rápido y alegre...jugar mejor”. 2014 Serbia es plata mundialista con Djordjevic como seleccionador, Ivkovic comenta en Mondo.rs “Es un éxito increíble. Sasa ha demostrado ser un gran entrenador...pero no conviene olvidar que en la primera fase se jugó con fuego”. 2015 la valoración de Ivkovic tras el eurobasket es escueta “Ha sido un buen torneo, pero hay que analizar que falló en la semifinal". 2016, sorteo del preolímpico Sasa afirma “El objetivo es duro pero estimulante, clasificarnos para nuestros primeros juegos, algo que ni Dusan Ivkovic pudo conseguir”. Buenas palabras mutuas, pero casi siempre seguidas del matiz. En la previa del partido, ambos coincidían en alabarse e incluso Sasa afirmaba:"Me siento honrado de tener la oportunidad de jugar contra uno de los mejores entrenadores de la historia...Él fue uno de mis mentores". Al acabar y al comenzaar el abrazo no iba correspondido de cruce de miradas. Cuentan que los años de la sanción a la Yugoslavia serbomontenegrina sirvieron de aglutinante y que en esa tesitura se cerraron muchas heridas antes del eurobasket 95. Sea como sea, nadie duda que historia entre ambos hay para regalar